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Margarita Ortega regresa al origen

Margarita Ortega regresa al origen

Revista Jet-Set

La actriz encontró en la meditación y el vegetarianismo las claves para llevar una vida más relajada. Hace dos años abrió La Ecotienda, en Bogotá, un negocio de comida sana.
Margarita Ortega es dueña de La Ecotienda, un negocio de comida libre de químicos, de la que son clientes los actores Kathy Sáenz y Sebastián Martínez. Foto: © Imagen Reina/13
Por: Edición 2734/12/2013 00:00:00
Hace doce años, las alergias respiratorias eran una constante en la vida de esta actriz, hasta que un médico alternativo le recomendó disminuir el consumo de carne. “En esa época me tocaba ir a los restaurantes vegetarianos, que eran muy pocos en Bogotá, abrir la nevera y preguntar: ‘¿esto qué es?’, ‘¿cómo se come?’, ‘¿dónde lo consigo?’, ‘¿será que me lo pueden vender?’”, cuenta Margarita. En vista de la poca oferta, ella decidió dejar de buscar y montó La Ecotienda, un negocio de comida saludable, para ayudarle a la gente a tener alternativas de buena alimentación. “Saludable es una palabra que se ha vuelto aburrida, yo prefiero llamarlo un mercado de comida sin químicos, vendemos desde hamburguesas de quinua o lenteja hasta productos de belleza libres de tóxicos”, cuenta Ortega.

Es vegana desde hace seis años, tiene una huerta en su casa que cultiva con su esposo, el actor Ramiro Meneses. “Mis dos hijos, Emiliano, de 17 años, y Melibea, de 8, comen de todo. En lo único que sí soy muy insistente es en que se alimenten sanamente, sin químicos o saborizantes”. Su pasión es cocinar. “Toda receta es un reto para mí porque debo veganizarla. Hace poco descubrí cómo hacer yogur de leche de almendras”. Quiere ser chef vegana pero sus compromisos con la actuación y La Ecotienda no le dejan tiempo para estudiar.

Según Margarita, ser vegetariano se ha convertido en una moda porque la gente cree que así adelgaza, pero eso es un mito. “Yo peso lo mismo desde hace 20 años. Cuando las personas no tienen un argumento físico o emocional real terminan comiendo tres bobadas y se enferman. Y esa es la peor publicidad para nosotros. Lo que hay que hacer es acabar con la creencia de que alimentarse sanamente es comer poco y feo”.

Ella no actúa como una predicadora, no le interesa tratar de convencer al resto del mundo sobre su estilo de vida. Es respetuosa y asegura que el cambio es resultado de una búsqueda personal y que hay que evitar que se convierta en una imposición. “Cuando alguien me dice: ‘yo quiero ser vegetariano, ¿qué tengo que hacer?’, mi sugerencia es que investiguen”. Un primer paso, recomienda en el blog de La Ecotienda, es empezar a leer las etiquetas en los supermercados. “Yo soy obsesiva con eso. Me gasto semanas buscando un bloqueador solar que no tenga parabenos”.

Reconoce que muchos la tildan de loca. “Pero he podido demostrar que no me salieron orejas de elfo, mis pies no son palmípedos, no peso 28 kilos y mi piel no es verde”, bromea la caleña.
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