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Los Riascos: la familia hechicera

Los Riascos: la familia hechicera

Revista Jet-Set

La historia de La Hechicera empezó hace 20 años en Barranquilla, cuando Miguel Riascos Noguera fundó la primera fábrica de ron en Colombia que pertenece a una única familia. Hoy, sus hijos lanzan una nueva marca que empieza a ser conocida en Colombia, pero que ya es considerada un boccato di cardinale para los conocedores de licores en el mundo.
Los hermanos Miguel y Laura Riascos siempre soñaron con crear un ron que resumiera la historia de la familia, y el sueño se hizo realidad, hace tres años, el día del matrimonio de ella. Foto: ©Alberto Newton
Por: Edición 27416/12/2013 00:00:00
La semana pasada, los hermanos Laura y Miguel Riascos lanzaron un nuevo ron colombiano al que bautizaron La Hechicera. El evento tuvo lugar en Cacio & Pepe, un glamuroso restaurante que dentro de poco abrirá sus puertas al público y que ese día en especial recibió a los invitados de la familia ronera, que con gusto y cariño fueron a probar el licor que fue originalmente creado en casa para los amigos y desde hace un año es comercializado en selectos lugares de Gran Bretaña.

La historia tiene la magia de dos décadas de añejamiento en el Caribe colombiano, tres generaciones, un secuestro, el exilio, viajes a Cuba, firmas, convenios, un matrimonio feliz, y este negocio naciente que trasciende las fronteras de nuestro país y ya tiene importantes menciones internacionales.

El inicio

Todo empezó en la mente del patriarca cienaguero Alfredo Riascos Labarcés, quien después de haber sido ministro de Comunicaciones, senador, gobernador del Magdalena y alcalde de Santa Marta, decidió mirar al campo y dedicarse a la siembra del banano en sus tierras. Pero en una de sus diarias caminatas por las fincas fue secuestrado por la guerrilla y retenido durante 57 días en la Sierra Nevada de Santa Marta. Cuando lo liberaron, decidió radicarse en Miami con su esposa, Lourdes Noguera, lejos del peligro que suponía vivir en Colombia por los años 80, donde, según dijo más tarde, había que “cambiar la agricultura por la industria y el campo por las ciudades”. Se vinculó con el mundo de la academia y tras la disolución de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín, llegó a la conclusión de que el sistema cubano dejaría de existir con el embargo de Estados Unidos y sin ayuda del comunismo, así que le encomendó a su hijo Miguel Riascos Noguera que viajara a la isla y mirara oportunidades de negocio allá.

Su premonición no resultó cierta, pero en 23 viajes entre Cuba y Colombia, su hijo Miguel se fue enamorando del ron cubano, del proceso, de los expertos que empezaban cultivando la caña y acaban convertidos en verdaderos alquimistas del mejor ron del mundo en ese momento. Así que llegaron a un acuerdo salomónico que firmaron con el Ministerio del Azúcar de la isla: los Riascos, la sociedad de los nueve hermanos, ponían el capital, los contactos, la disciplina administrativa, y Cuba enviaba a los maestros de maestros del ron. Así empezó, en Barranquilla, la única destilería privada que hay en Colombia porque en nuestro país la producción de licores, que superan los 20 grados de alcohol, es monopolio de los gobiernos departamentales.

En el caso de Casa Santana Ron y Licores, el conocimiento se ha transmitido a través de tres generaciones, y a la fábrica de ron en Barranquilla le agregaron otra en Santa Marta. Miguel Riascos Noguera ha sido el presidente durante 20 años, desde que fue fundada, y hoy tiene a su hijo Miguel Riascos de Castro, con solo 27, siguiéndole los pasos en la administración de la empresa que pertenece a todos los descendientes de Alfredo Riascos Labarcés.

Nace La Hechicera

Era él, Miguel Riascos de Castro, quien cuando niño soñaba, junto con su hermana Laura, que un día crearían un ron que resumiera la historia de la familia. Era natural, ambos crecieron entre barriles y botellas de ron. Pero la verdad es que mientras pasaban los años, sin darse cuenta, iban escribiendo la historia de un nuevo licor, más exclusivo, con más corazón, más cosmopolita.

La Hechicera fue finalmente creado hace tres años, cuando Laura decidió casarse con su novio, el venezolano Pablo Galante, a quien había conocido en Londres donde todavía viven los dos. Los invitados a la fiesta venían de todas partes del mundo y la familia empezó a pensar en un regalo típico para que los que no conocían el espíritu de Colombia tuvieran la oportunidad de vivirlo en grande. Entonces se les ocurrió recurrir a la reserva familiar, a los rones que tenían más de una década de añejamiento en la fábrica, desde la época en que vinieron los maestros de maestros cubanos a enseñarles a hacer el ron.

Lo bautizaron La Hechicera, porque así es como el novio siempre le dijo a su prometida. Y así se quedó. Los invitados gozaron muchísimo la fiesta que tuvo lugar en Bogotá, y los hermanos Miguel y Laura se dieron cuenta de que habían hecho realidad su sueño de niños. El año pasado el ron fue comercializado en Londres y recibió muchos premios y menciones. La semana pasada sus amigos colombianos lo probaron en el lanzamiento de Cacio & Pepe.
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