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Los hijos de Ortega Cano y Rocío Jurado infierno en familia

Los hijos de Ortega Cano y Rocío Jurado infierno en familia

Revista Jet-Set

Gloria Camila y José Fernando, los jóvenes colombianos adoptados por el torero y la cantante, no se hablan hace tres años con Rocío Carrasco, hija mayor de la artista y quien nunca los ha visto como sus hermanos. La trifulca es por la herencia.
El matador José Ortega Cano con sus hijos colombianos ante la tumba de Rocío Jurado en 2012. Él se refugió en el alcohol tras la muerte de la cantante y se vio a gatas para lidiar con la adolescencia de los jóvenes. José Fernando se fue de la casa y Gloria Camila anduvo con novios que no le convenían. Foto: Look Press Agency.
Por: Edición 27926/3/2014 00:00:00
En días pasados, Gloria Camila, la joven colombiana que Rocío Jurado y su esposo, el matador José Ortega Cano, adoptaron en Cali en 1999 junto con su hermano José Fernando, escandalizó a España con las declaraciones que hizo cuando un periodista le preguntó si su hermana mayor, Rocío Carrasco, la había felicitado con motivo de su llegada a los 18 años: “¿cuál hermana?”, respondió, “¿esa con la que llevo tres años sin hablar?”.

Las frases confirmaron un distanciamiento del que la prensa española habla hace rato. En el programa de Ana Rosa, popular espacio de chismes de sociedad, el aristócrata Alessandro Lequio aseguró que Rocío Carrasco, hija del primer matrimonio de Rocío Jurado con Pedro Carrasco, nunca ha tenido sentimientos fraternales hacia los jóvenes colombianos. Si Rocío perdió el contacto con ellos desde hace tanto tiempo, dicen los cronistas ibéricos entonces no cumplió con la última voluntad de su madre, quien la dejó como protectora de sus hijos menores, en cumplimiento de las leyes colombianas que exigen que un tercero vele por los niños adoptados por padres de edad avanzada.

Cuando Ortega Cano sufrió en 2011 el accidente automovilístico que casi lo mata y le costó la vida a un transeúnte, por ir ebrio, Rocío no cuidó a sus hermanos que estaban más pequeños. Tampoco se le ha visto mover un dedo ante la loca juventud de José Fernando, quien tras reclamar el millón de euros que le dejo su madre al cumplir los 18 años, empezó a juntarse con bandidos, lo que lo llevó a la cárcel. Antes de este episodio, él se había ido del lado de Ortega Cano, quien también se vio a gatas para lidiar con la adolescencia de Gloria Camila. La prensa rosa asegura que el matador le pidió a Rocío que la convenciera de dejar a un novio que no le convenía, pero ella tampoco se inmutó.

Hoy, los hijos colombianos de Jurado han llegado a la mayoría de edad en medio de un escenario familiar desastroso. La prensa española al unísono, desde revistas rosa como ¡Hola! y Semana, hasta diarios como ABC, aseguran que Rocío Carrasco rompió relaciones con sus hermanos y con la familia de su madre, los Mohedano, por las broncas que suscitó el testamento de la artista. Antes de morir de cáncer de páncreas en 2006, la famosa cantante dejó a su hija mayor como heredera universal de los derechos de sus canciones, ropa, joyas y muebles. A ella y a sus dos hermanos les legó un millón de euros a cada uno, además de lo que se conoce en España como la legítima, es decir, a lo que tienen derecho por ley. Rocío Jurado, por otra parte, les dejó bienes a sus hermanos, cuñados, sobrinos y hasta colaboradores más cercanos, para que no se pelearan cuando ella faltara, pero no lo logró. Con la crisis inmobiliaria española, varias de sus propiedades se desvalorizaron y ello desencadenó las trifulcas, al igual que otros tires y aflojes.

Los problemas de la familia no paran ahí. En el cumpleaños de Gloria Camila, la gran ausente no solo fue su hermana Rocío, sino su padre, pues esperaba en su casa la decisión de un juez que determinará si va a la cárcel por el caso del accidente. Tampoco estuvo en la fiesta José Fernando, quien aún no había salido de prisión por haber atacado, golpeado y robado a un hombre en una calle de Sevilla en compañía de los delincuentes con los que se junta.

Para colmo de males, Gloria Camila no gusta de Ana María Aldón, la mujer con quien Ortega Cano formó un nuevo hogar, al punto de que no le dirige la palabra. Rocío Carrasco, de otro lado, sufre su propio calvario, pues su hija adolescente, Rocío Flores, también se fugó de su casa y no le habla hace dos años. Eso sí, la rebelde es excelente amiga de Gloria Camila.

Amador Mohedano, hermano de Rocío Jurado, asegura que la armonía familiar se rompió al día siguiente de la lectura del testamento de Jurado. Él, así mismo, es la comidilla en España por sus escandalosas deudas y por el intento de suicidio de su exmujer, la periodista Rosa Benito. En fin, un drama que bien haría exclamar a Rocío Jurado con los tonos más estremecedores de su célebre canción Se nos rompió el amor.
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