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Los creadores de ‘Soy capaz’

Los creadores de ‘Soy capaz’

Revista Jet-set

La campaña que logró que 158 empresas se unieran a favor de la paz ha sido tan exitosa como polémica. Sus detractores crearon en Twitter la etiqueta #NoComproSoyCapaz. Para los creadores de esta iniciativa, Marc de Beaufort, Alexandra Posada e Iván Benavides, estas críticas eran de esperarse en un país tan politizado.
Los creadores de Soy capaz, Alexandra Posada, Iván Benavides y Marc de Beaufort, insisten en que esta no es una campaña del Gobierno, como muchos lo han querido hacer ver. Foto: Camila Reina/14.
Por: Edición 2944/11/2014 00:00:00
Los documentalistas Marc de Beaufort, Alexandra Posada y el productor musical Iván Benavides fueron capaces de poner a hablar a los colombianos del tema de la paz con una campaña publicitaria a la que se han unido artistas, periodistas, educadores y 158 empresas del país. Decenas de marcas están cambiando su apariencia habitual con empaques, góndolas y vitrinas alusivas a Soy capaz. Algunas vistieron sus productos de blanco y llevaron a cabo acciones puntuales como generar puestos de trabajo para desmovilizados. En algunos colegios y universidades hicieron el ejercicio de ponerse por un día en los zapatos del otro: los estudiantes tomaron el lugar de las aseadoras y viceversa, dejando a un lado las diferencias sociales.

De la mano de la Agencia Colombiana para la Reintegración y la Fundación ANDI, estos creativos buscan que los colombianos tomen conciencia de que la paz no depende de las Farc o del Gobierno de turno, sino de cada uno. Para ellos, lo más gratificante, más allá de las 20 millones de visitas que han tenido en su página Soycapaz.org, son las acciones que ha generado la campaña de manera espontánea. “En Quibdó, por ejemplo, hay un grupo de taxistas diciendo: ‘Soy capaz de proteger a las mujeres del abuso sexual’, y en Tumaco un cura se puso a tapar huecos. Eso solo ya nos dice a nosotros que valió la pena”, cuenta Alexandra.

Pero, como todo lo relacionado con la política de la paz, hay un número significativo de detractores, quienes crearon en Twitter la etiqueta #NoComproSoyCapaz, desde donde invitan a sus seguidores a que no compren los productos de las marcas que están comprometidas con la campaña. Uno de los más críticos ha sido Juan Carlos Pastrana, quien trinó: “#NoComproSoyCapaz porque la mermelada está muy cara”. Por su parte, Tomás Uribe, hijo del senador Álvaro Uribe, escribió: “#NoComproSoyCapaz pues me indigna que al tiempo que pretende subir los impuestos, el Gobierno derroche tanto dinero en publicidad”.

Para los creativos estas críticas son el reflejo de lo mal que se ha manejado el tema de la construcción de paz: “¿Quién diablos puede estar en contra de la reconciliación?”, se preguntan.

Lo más difícil ha sido quitarse el rótulo de que esta es una campaña del Gobierno. “Es muy triste que Colombia esté tan politizada. La paz se convirtió en la prostituta de turno y todo el mundo la usa para lo que quiere. A una iniciativa tan abierta como Soy capaz la acusan de ser política y dicen que por eso no vale. Y uno se pregunta: ‘¿De cuándo acá la paz no vale?’, eso es absurdo. La paz no es propiedad ni de los violentos ni de los políticos, es ciudadana y no tiene color ni partido”, cuenta Marc, director de la campaña. Y aclara que dentro del equipo de trabajo hay santistas, uribistas y, más que todo, “izquierdosos”. El mismo Marc fue asesor del senador del Polo Democrático Jorge Enrique Robledo, durante su campaña, y de Clara López a la Alcaldía de Bogotá.

Marc atribuye el éxito de Soy capaz a la independencia del equipo: “Detrás de esta idea no hay creativos de empresas ni agencias de publicidad”. Él es biólogo, Alexandra se graduó de literatura e Iván es productor musical. “Aquí no se trata de vender un producto sino de asumir algo que como sociedad queremos, que es la paz”. Los tres insisten en que en la campaña no se usó ni un solo peso de recursos públicos, y que todo se hizo con aportes de empresas privadas, donde cada una donó diez millones de pesos.

Pero las críticas no paran ahí; se ha llegado incluso a decir que la campaña es un plagio de una que se hizo en El Salvador. “La verdad es que han buscado muchas maneras de atacarnos. Si decir que hay que ponerse en los zapatos de los demás es un plagio, entonces cualquier campaña lo es. Nadie podría usar una paloma ni palabras como ‘reconciliación’ ni ‘unión’ para representar la paz. Obviamente uno emplea los símbolos que más le llegan a la gente”.

A Iván Benavides le divierten las leyendas que se han tejido alrededor de Soy capaz. “Han dicho incluso que detrás de esto hay un grupo de publicistas o consultores internacionales y que nos hemos gastado un montón de dinero, cosa que no es cierta. La campaña en total costó 920 millones de pesos. Eso lo que significa es que nos fue muy bien. Como dicen en El Quijote: ‘Ladran, luego cabalgamos’. Ha habido muchas campañas sobre la paz pero esta ha sido la más contundente, sin duda, en la historia de Colombia porque penetró en todos los sectores de la sociedad y generó un debate que es importantísimo”. Iván es realista en decir que con esta iniciativa no van a arreglar al país, ni mucho menos, y que tampoco pretenden hacerlo: “Tiene que quedar muy claro que la construcción de la paz no se hace en un mes, esto va a durar por lo menos 30 años”. Por eso cuando les preguntan si fueron capaces, la respuesta es: “Todavía nos falta, esto apenas comienza”.

Los mensajes de #SoyCapaz

“Soy capaz de aceptar que soy parte del problema y también parte de la solución”.

“Soy capaz de ponerme en los zapatos de los demás”.

“Soy capaz de entender que es más lo que nos une que lo que nos separa”.

“Soy capaz de ser un mejor colombiano. Lo que es contigo es conmigo”.

“Soy capaz de brindar por nuestras diferencias”.

“Soy capaz de servirle a Colombia”.

“Soy capaz de perdonar de corazón”.

“Soy capaz de hacer buenas acciones sin esperar nada a cambio”.

“Soy capaz de no juzgar”.

“¿Soy capaz de mirar cara a cara al que me

hizo daño y darle la mano?”.

“¿Soy capaz de salir de resentimientos?”.

“¿Soy capaz de empezar de nuevo y sin rencor?”.

“Soy capaz de construir un mundo mejor”.

“Soy capaz de alimentar la esperanza”.

“Soy capaz de creer en Colombia”.

“Soy capaz de trabajar con quien ha hecho daño”.

“Soy capaz de pensar en el campo”.

“Soy capaz de ayudar a los demás”.
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