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Lilian Tintori, la esposa de Leopoldo López, habló con Jet-set desde Venezuela

Lilian Tintori, la esposa de Leopoldo López, habló con Jet-set desde Venezuela

REVISTA JET-SET

El amor de la expresentadora y Leopoldo López, líder pólitico de la oposición, quien está preso en una cárcel de Caracas, se nutre en medio de las dificultades. Mientras él se recupera de una huelga de hambre, ella viaja en busca del respaldo mundial. Ella dialogó con Jet-set.
Lilian Tintori, campeona de kitesurf en su época de triatlonista, emprendió la carrera más difícil de su vida hace 16 meses, cuando su esposo se entregó a las autoridades. Desde entonces asumió el liderazgo para reclamar la libertad de los presos políticos de Venezuela.
Por: 24/7/2015 00:00:00
No es fácil contactar a Lilian Tintori, la esposa del líder de la oposición venezolana, Leopoldo López. Desde que él fue detenido por los supuestos delitos de conspiración, incitación pública y daños a la propiedad estatal, Tintori se concentra en algunas actividades que buscan la liberación de su marido y de los presos políticos en el gobierno de Nicolás Maduro.
La exlocutora de La Mega de Venezuela y expresentadora de programas educativos y juveniles de la cadena Radio Caracas Televisión, clausurada por su antichavismo, vive en un continuo viaje por el mundo. Hace poco logró el apoyo del papa Francisco después de decenas de reuniones con líderes políticos, expresidentes, organismos no gubernamentales, de derechos humanos, venezolanos en el exilio y medios de comunicación. Con su coraje, liderazgo y persistencia logró un círculo de apoyo en el que sobresalen tres expresidentes: el español Felipe González, el chileno Sebastián Piñera, y Andrés Pastrana. 
En cada parada, la activista echa mano de un discurso contra la censura y persecución en su país, pero también de su historia de amor con López, quien aún sufre las secuelas de una huelga de hambre que realizó en la cárcel de Ramo Verde, cerca de Caracas. Lilian Tintori no se ha cansado de narrar la particular propuesta matrimonial que le hizo su esposo: “‘¿Te quieres casar conmigo?’, me preguntó. Y antes de que le respondiera, agregó: ‘¿Te quieres casar con Venezuela?’. Le dije que sí”. Así habló con Jet-set.
¿Cómo se conoció con el líder de la oposición?Nos presentó un amigo en común, Leopoldo era alcalde de Chacao y necesitaba que alguien lo apoyara en la gestión deportiva. Comenzamos a hablar y desde ahí no nos hemos separado. Nos ennoviamos hace tres años y luego nos casamos. Este amigo fue asesinado. Lo mataron cuando manejaba bicicleta en una montaña en Caracas.
Antes de la detención, ustedes renovaban los votos de amor anualmente en el río Orinoco. –Tratamos de celebrar nuestro aniversario, cada 19 de abril, haciendo una actividad física. Justo ese día organizan la travesía al río Orinoco. Todos los años vamos y lo cruzamos nadando tres kilómetros en contracorriente.
Sus hijos, Manuela y Leopoldo, ¿de qué manera están impactados por la detención de López? Están muy afectados por esta prisión injusta, cada uno de manera distinta. Manuela llora por las noches y pide que su padre le cuente cuentos, que es lo que hacíamos antes de que se entregara. Manuela me pregunta cuánto falta y le contesto: “Siento que falta poco”, y ella me dice: “Mami, ¿faltan cien?”. El “siento” lo transformó en “ciento”. También le preguntó a Leopoldo si se iba a morir en la cárcel. Ha sido una de las pocas veces que vi a mi esposo quebrarse. Al niño le afecta de manera distinta, es más pequeño, pero también lo resiente. Cuando vamos a la cárcel y arbitrariamente suspenden la visita se cuelga de las rejas y se pone a llorar gritando: “Papi, papi”, sin parar. Esto ha sido muy traumático para todos. 
¿Cada cuánto lo visitan?De los 16 meses que él lleva en prisión, nueve ha permanecido aislado, a pesar de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha dictado medidas cautelares a su favor, que ordenan que se le deje ver a su familia para garantizar su integridad emocional.
Después de la huelga de hambre, ¿cómo está la salud de Leopoldo López?Está recuperándose. No podemos olvidar que estuvo 30 días sin consumir alimentos, manteniéndose a base de agua y suero comercial. Eso generó una pérdida de peso de 15 kilos y de masa muscular, con posibles consecuencias en sus órganos. Leopoldo llegó a estar tan débil que cuando caminaba lo hacía apoyado en las paredes. Al final no podía levantarse. Hasta la fecha, el Gobierno no permite que ingrese un médico de su confianza para constatar cómo está realmente.
¿Se muestra optimista frente a la liberación? ¿Ha habido avances? Leopoldo y los demás presos políticos jamás debieron entrar a la cárcel. Su arresto es arbitrario con más de 54 audiencias y sin una sola prueba en su contra. Él es inocente y eso lo sabe la jueza, quien es emisaria del Gobierno y corresponde a un sistema donde no hay separación de poderes.
¿Teme por su vida y su seguridad?Aquí nadie está tranquilo. La vida de todos los venezolanos está amenazada, cuando debería ser el primer derecho que garantiza el Gobierno y es el primero que se viola. Cada 20 minutos muere un venezolano víctima de la violencia, tanto que en 2014 fallecieron 25.000. Es una situación insostenible. Desde que Leopoldo está preso me siguen, vigilan, me escuchan las conversaciones, me amenazan en medios como traidora a la patria y me han hackeado mis cuentas. Han intervenido todos los dispositivos de mi casa: mi teléfono y mi Twitter para tratar de intimidarme, pero no lo van a lograr. No van a poder callarnos.
Antes de su activismo, Venezuela la conoció por su participación en el reality Robinson. –Comencé en 2001 con este reality en una isla desierta. Se trataba de una eliminatoria y quedé de séptima. Viví tres meses allí, pasé hambre, rebajé 9 kilos. Para comer teníamos que cazar, había días que solo conseguíamos un coco para ocho personas y teníamos que compartirlo. Esta experiencia fue de mucho aprendizaje, principalmente porque te enseña a trabajar en equipo, a confiar en el otro y a siempre decir la verdad.
También fue triatlonista. –Lo que más me gusta es correr maratones. He participado en 12 que me permitieron conocer distintos países. Luego comencé a hacer triatlones junto a Leopoldo en vacaciones. Hicimos dos Ironman 70.3. No seguí porque me dediqué a trabajar por la libertad de todos los presos políticos. Ser maratonista te enseña disciplina, constancia y resistencia, tanto física como mental, lo que me ha ayudado a continuar con esta lucha.
¿Le han propuesto una postulación política? –No, y no está planteado. El político es Leopoldo, yo estoy dedicada en cuerpo y alma a conseguir su libertad y la de todos los presos políticos de Venezuela. 
¿Cómo subvenciona su activismo contra el gobierno de Maduro? –Con contribuciones de muchos venezolanos que quieren cambiar esta realidad y entienden la importancia de la defensa de los derechos humanos como base para rescatar la democracia. Muchos de ellos han perdido a un familiar, los han robado, secuestrado, herido o expropiado. Al final, la gran mayoría de los venezolanos han sido víctimas de este Gobierno.
¿Quiere que Leopoldo López llegue a la Presidencia? –Bueno, Leopoldo quiere contribuir con el país desde donde pueda, ese siempre ha sido su deseo. De hecho, cuando lo inhabilitaron en enero de 2008, se dedicó a recorrer el país de punta a punta y a escuchar a los venezolanos en los diferentes pueblos, aldeas, comunidades. Sus testimonios los plasmó en un plan llamado La mejor Venezuela, que contempla ideas y propuestas para el progreso, la paz y el bienestar de nuestro país. Leopoldo quiere una Venezuela donde a todo el mundo se le respeten sus derechos. El pueblo es el que va a decidir si él llega a la Presidencia.

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