Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Laura Villegas lleva el teatro en la pasarela de Kika Vargas

Laura Villegas lleva el teatro en la pasarela de Kika Vargas

REVISTA JET-SET

Laura es la hija del librero Benjamín Villegas, estudió teatro en la escuela de Philippe Gaulier de Londres y ahora tiene un nuevo reto: hará el montaje artístico de la pasarela de Kika Vargas, que abrirá BCapital, la feria de Inexmoda en Bogotá que comenzará el 19 de octubre.
Laura es la única de los tres hijos del editor de libros Benjamín Villegas que no participa en el negocio familiar. Lo suyo son las tablas y la producción artística.
Por: Revista Jet-set5/10/2016 00:00:00

La moda y el teatro se fusionarán en BCapital, de la mano de la diseñadora Kika Vargas y la directora artística Laura Villegas, quienes mostrarán la nueva colección de Kika con una original puesta en escena en el Centro Creativo Textura en Puente Aranda. La pasarela dejará de ser una plataforma fría por donde desfilan las modelos y se transformará en cuatro atmósferas diferentes. “Me inspiré en la naturaleza, especialmente en las flores y en la música que siempre están presentes en las creaciones de Kika”, dice Laura, quien en esta ocasión trabajará de la mano de los productores de 3cero2.

Esta es la primera vez que ella participa en un proyecto que tiene que ver con la moda. “Soy una persona a la que le gusta arriesgarse, por eso cuando me hicieron la propuesta de Inexmoda acepté de una. Todo lo que sea romper con los formatos tradicionales me interesa muchísimo”. Para Laura, a quien siempre le han gustado los trabajos multidisciplinarios en los que se mezclen todas las artes, esta es una oportunidad de innovar y salirse de lo convencional que le aburre. “Ha sido un reto muy interesante porque además de mi propuesta tengo que pensar en darles todo el protagonismo a las prendas, a los dobleces, a los colores, etcétera”.

Sus referentes son la moda y el cine, es amante de la filmografía del director norteamericano David Lynch. Es obsesiva con la estética y eso se nota en lo que hace y en su forma de hablar: “Esa no soy yo”, dice, cuando alguien le sugiere que use alguna prenda que no va con su código de vestuario. Es camaleónica, por lo general se pone sombreros, lleva su pelo suelto y poco maquillaje. Le gusta combinar piezas clásicas con modernas. Cuida su postura, se toma su tiempo para mirarse al espejo y ver lo que le favorece a su estilizada figura.

Villegas hizo su carrera en Londres, donde se formó como directora de teatro y arte, y adquirió experiencia cuando trabajó con la compañía escocesa Theatre Cryptic en Glasgow, algo que sin duda marcó su destino. Recuerda que su primer gran encuentro con las tablas fue cuando su papá, Benjamín Villegas, la llevaba al circo o a la zarzuela en el Teatro Colón, cuando apenas era una niña. “Una vez estuvimos tras escena con los artistas y quedé con la boca abierta, no podía creer tanta belleza”.

Creció en un ambiente bohemio donde la premisa era disfrutar la vida al máximo. “Mi mamá era muy creativa, se inventaba de todo. Un día decía voy a hacer ropa y hacía la más divina; al otro decía voy a hacer joyas y hacía unas joyas espectaculares. Después decía voy a pintar y hacía unos cuadros increíbles”. Recuerda que tres pisos de su casa estaban llenos de libros de arte y literatura. Curiosamente ella fue la única de los tres hijos que no se dedicó al negocio editorial de la familia. Su hermana María, la mayor, escribe y dirige el Departamento de Literatura Infantil; y su hermano Camilo, el menor, ha diseñado algunas carátulas. “Los libros me parecen espectaculares, los leo, pero no soy diseñadora, ni escritora, ni fotógrafa”, dice, con la convicción de que lo suyo es el teatro. Empezó estudiando actuación con el francés Philippe Gaulier en Londres pero declinó cuando se dio cuenta de que había gente mejor que ella. “A mí me costaba mucho trabajo pero Philippe me veía y me decía usted tiene algo pero no sé qué es. Me propuso que me quedara en la escuela otro año para ayudarle en la dirección y en los talleres de escritura. Él fue quien me encaminó hacia allá”.

Después de vivir ocho años fuera del país, regresó a Bogotá en 2005 con incertidumbre sobre su futuro profesional. “Colombia es un sitio muy difícil para salir adelante, sobre todo en teatro donde el círculo es tan cerrado. En ese momento no me sentía tan fuerte como para empezar a hacer mis propios proyectos y decir: ‘permiso que ahí viene Laura’. Además aquí hay una costumbre muy aburrida y es la de quitarle a uno el mérito porque estudió afuera o es hija de fulano”.

Sin embargo, esta guerrera poco a poco se fue abriendo un espacio entre las nuevas figuras del arte dramático. Ha dirigido varias obras y en otras ha hecho la dirección artística o el diseño de vestuario. Estuvo al frente de la obra 13 sueños en el Teatro Odeón, uno de los montajes más grandes que se han hecho en el país, y en 2010 codirigió con Nicolás Montero El deber de Fenster, que ganó el premio Fanny Mikey y le dio el empujón que necesitaba su carrera. Recientemente hizo la dirección de arte del monólogo Soy Frida, soy libre, que protagonizó Flora Martínez y que agotó boletería.

Tiene varios proyectos en marcha en los que se concentrará después de terminar BCapital: en un mes estrenará, dentro de una casa, una puesta en escena que crea con Fabio Rubiano y de la que prefiere no dar muchos detalles para no dañar la expectativa. Además está haciendo el montaje de La Fantástica, un espectáculo de la Cámara de Comercio de Cartagena, Evenpro y la Fundación Vive Bailando, que presentarán en diciembre en La Heroica y que tendrá 30 bailarines y actores en escena. Ella es la directora y además está diseñando la gran carpa donde se hará el show.

Ante la gran expectativa que se tiene por lo que mostrará en BCapital, Laura invita a los espectadores a dejarse atrapar por el espacio y atreverse a soñar.

LO MÁS VISTO