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La vida entre niños especiales

La vida entre niños especiales

Revista Jet-set

Lucrecia Lloreda se inspiró en su hija María Elisa, quien nació con discapacidad cognitiva, para crear FIDES, que celebra el aniversario número 40. Su presidente, Alejandro Escallón, lidera la XX Olimpiada Especial, del ?9 al 15 de junio en Bogotá.
La experiencia familiar de Lulú, Alejandro y María Elisa dio origen a la fundación FIDES, que ha sido reconocida con el premio Women Together 2011, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que también han recibido Hillary Clinton, la reina Rania de Jordania y Angelina Jolie. Foto: ©Imagen Reina/13.
Por: Edición 26023/5/2013 00:00:00
“Mi mamá y mi hermana María Elisa fueron la semilla de la Fundación”, dice Alejandro Escallón, presidente de FIDES. Lucrecia Lloreda cuenta que en la década del 60 cuando nació su hija, quien llegó al mundo con discapacidad cognitiva, se unieron con otras familias que vivían la misma situación para ofrecerles a sus niños una recreación extra en los tiempos libres y los fines de semana.

“Empezamos en una casa a las afueras de Bogotá, donde tenían actividades campestres. Luego, en busca de más experiencia y la intención de ayudar a más gente, nos contactamos con la fundación Special Olympics (creada en 1962 por Eunice Kennedy Shriver inspirada en su hermana Rosemary, quien a los 23 años de edad fue sometida a una lobotomía que la dejó incapacitada de por vida). Con ellos aprendimos el manejo de las actividades lúdicas y la creación de las olimpiadas especiales”, recuerda Lulú, como le gusta que la llamen.

Hoy, después de cuatro décadas de su creación oficial, FIDES (Fundación para la Investigación y el Desarrollo de la Educación Especial) es ejemplo mundial. No solo es gestora de las olimpiadas especiales en Colombia, sino que también ha logrado posicionar distintas actividades durante el año. En abril del 2012 celebraron en Cartagena la quinta edición del Festival de Arte Especial, con delegaciones de todo el país, además de las de Venezuela, Uruguay y Guatemala. Hace cuatro años crearon la Moda Social, un proyecto que involucra a los niños con diseñadores colombianos y los pone a desfilar en pasarelas como la del Círculo de la Moda de Bogotá. “El escenario más elitista para romper paradigmas es la moda, porque le damos el concepto de la belleza espiritual. También tenemos nuestro Carnaval de Barranquilla, un Festival del Folclor en Ibagué, y un programa de deportes y voluntariado, que empezamos hace 25 años en el Gimnasio Moderno”, resume Escallón.

Como parte de la celebración del aniversario, en la semana del 9 al 15 de junio más de 3.000 deportistas especiales de Colombia e Iberoamérica se reunirán en la XX Olimpiada Especial FIDES. Los atletas con “capacidades cognitivas y afectivas especiales”, como prefiere nombrarlos Alejandro, participarán en natación, ciclismo, bolos, equitación, patinaje, gimnasia, tenis, fútbol, softbol y baloncesto, además de hacer demostraciones de capoeira y taekwondo. “Este es un gran logro, porque vamos a contar con la presencia de más de diez países”, comenta Lulú, quien agrega que esta actividad la ha mantenido activa y vital.

Los 15 años en la presidencia de FIDES también han llevado a Alejandro fuera del país. Ha apoyado las olimpiadas especiales en Argentina y ha sido invitado a Ecuador para dictar conferencias. El mes pasado estuvo en Río de Janeiro en la Asamblea Mundial de Inas, que es la Federación Internacional de Deporte de Para-atletas con Discapacidad Intelectual, en donde compartió la experiencia colombiana. “Quedé muy satisfecho porque nuestro proyecto es de los únicos en el mundo con tanta variedad en actividades predeportivas como el arte, la música y la moda”, resalta el urólogo, quien al mismo tiempo reconoce que le cuesta trabajo hablar en público.

Los niños y, especialmente, María Elisa le han ayudado a Alejandro a vencer su timidez porque ellos se relacionan con todas las personas sin reparo y por naturaleza son espontáneos. “Mi hermana me enseñó a valorar la vida, un atardecer, el calor de la brisa en Cartagena, la delicia del frío de la sabana de Bogotá y a oír los pájaros. Con ella aprendí sobre la espiritualidad del ser humano. Es una amiga que con su ejemplo me muestra la sencillez de la vida”, asevera Alejandro. “Ella me ha traído grandes satisfacciones y un inmenso amor”, completa Lulú.
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