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La soledad de Alain Delon

La soledad de Alain Delon

Revista Jet-Set

A sus 77 años, el actor más deseado de Europa en el siglo XX confiesa que está solo, y que le gustaría volverse a enamorar.
“He sido feliz en pareja, pero también amo estar solo con mis perros”, afirma el actor. Nació en 1935, pasó casi toda su infancia en hogares de paso y llegó al séptimo arte luego de participar en la guerra de Indochina. Foto: AFP
Por: Edición 26514/8/2013 00:00:00
“Alain Delon encarna el eterno masculino que desafía al tiempo con panache y a su época, con fuerza y convicción”. Así introducía hace poco la revista Le Figaro, de París, una entrevista con el actor más admirado del exigente público galo, a pesar de que su fama se ha visto empañada por los escándalos y, últimamente, por ciertas opiniones que seguro indignan a las mentes de vanguardia.

En la tierra de los derechos humanos, la libertad y la igualdad, más de uno debió quedar con la boca abierta al leer, en el mismo reportaje, su posición sobre la equidad de género y las parejas gay: “tiempo atrás, en la calle, se distinguían los hombres y las mujeres. Ahora, no se sabe quién es quién. Los roles son menos definidos, incluso se han invertido. Además, se sobrentiende que estar con alguien del sexo opuesto o del mismo sexo es igual. ¡Eso es grave! No estoy en contra del matrimonio gay, lo apoyo, pero no estoy de acuerdo con que ellos adopten niños. Me dirán que me debo adaptar a mi tiempo, pero veo muy mal esta época en que se banaliza lo que es contra natura. Así quede como un viejo tonto, ¡eso me choca!”.

El hombre que también simboliza la elegancia francesa no aspira a volver a los tiempos de las mujeres sumisas, aunque tampoco las soporta dominantes, sino que encajen dentro del molde de las que él tanto amó: “son mujeres con un fuerte carácter, que no tienen necesidad de afirmar su masculinidad como pasa ahora. Si hay algo totalmente bello es una mujer-mujer, que no quiera borrar lo que es”, le declaró a Le Figaro.

Además de su brillante carrera en el cine, que comenzó a su regreso a Francia luego de pelear en la guerra de Indochina, en 1956, Delon es conocido por haber merecido el amor de las mujeres más lindas y talentosas del espectáculo. La más recordada de todas es la actriz austriaca Romy Schneider, fallecida prematuramente en 1982, de quien dice tener recuerdos dulces y dolorosos. Siendo ya mundialmente famosa por su papel en la trilogía Sissi, ella cayó bajo el embrujo de la mirada fulminante de Delon, quien apenas debutaba en el cine. Valiéndose de sus influencias, Romy lo escogió para que fuera su coprotagonista en Christine y de ahí al romance solo hubo un paso. Luego vinieron su único matrimonio con Nathalie Canovas, otras relaciones estables y duraderas, y muchos romances de una noche, ya que eran pocas las que se resistían a los encantos del famoso protagonista de El Gatopardo, cuya aura de lobo, se dice, parecía derribarlo todo.

Hoy, Delon está solo porque reconoce que no es fácil compartir la vida con un hombre colérico, impaciente enfermizo y a veces injusto como él. Sigue siendo el seductor que vuelve la mirada cuando ve pasar a una beldad. Le gustaría volver a enamorarse, reconoce, pero eso está por verse, debido a una paradoja que siempre ha regido su vida: “en ocasiones he sido feliz en pareja, pero también amo estar solo con mis perros y mis gatos, que han jalonado mi vida durante 40 años y me han aportado una dulzura y una calma infinitas que los humanos no me han dado jamás. Como dice mi amiga Brigitte Bardot, hay en mí un lado salvaje, soy una fiera y las fieras son indomables y solitarias”. Mientras que aparece una valiente que se le mida a su agreste corazón, el actor asegura que le basta y sobra con seguir consagrado a sus hijos, en especial a los menores, Anouchka y Alain Jr., por cuya custodia afrontó una ruda batalla legal con su madre, la modelo holandesa Rosalie van Breemen.
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