Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Flavia Dos Santos lucha contra el cáncer de seno

Flavia Dos Santos lucha contra el cáncer de seno

REVISTA JETSET

En medio del temor y la irreverencia, la sexóloga brasileña se enfrenta a un cáncer de mama diagnosticado a tiempo. A punto de iniciar un tratamiento de radioterapias, decidió hacerse el mismo estudio genético que llevó a Angelina Jolie a someterse a una doble mastectomía.
A Flavia Dos Santos le quedan 20 sesiones de radioterapia y un tratamiento hormonal de cinco años. Una de sus mejores consejeras ha sido la actriz Lorena Meritano, quien acaba de anunciar que está libre del cáncer y se recupera en Argentina.
Por: 12/2/2015 18:00:00
Con su español de delicioso acento portugués, Flavia Dos Santos dice que se siente bendecida a pesar de que se ha declarado atea. La famosa sexóloga recalca que para ella el cáncer que le descubrieron hace un mes y medio es un desafío del que va a salir viva, ya que el universo trabaja a su favor hasta en los momentos más difíciles. En el chequeo anual con su ginecóloga ella le encontró una masa muy pequeña en el seno derecho, y le recomendó que se hiciera una biopsia. El 12 de diciembre del año pasado, Flavia corría de un lado a otro en el Canal Caracol para dejar todo listo antes de irse de vacaciones a Brasil con su familia. Quince minutos antes de entrar a la cabina de Blu Radio, a su programa Agenda en tacones, el médico encargado de los exámenes la llamó al celular y le pidió que fuera al consultorio. “Le reclamé que no tenía tiempo de llegar hasta la Clínica del Country, que me dijera cuál era el problema. ‘Tienes cáncer de mama y debes operarte lo más pronto posible’, me contestó”. Todo se detuvo por un momento. Era como si le estuvieran contando un cuento de otra persona. Ella, que se preciaba de tener un perfecto autocontrol emocional y de andar segura por la vida, entró en la negación inmediatamente: “Esto no me está sucediendo a mí; si el año pasado me hice la mamografía y la ecografía, y todo estaba bien”, se repetía mentalmente. Siempre se creyó inmune al cáncer, ya que en su familia nadie ha tenido esa enfermedad, ni siquiera en la piel, a pesar de que están expuestos al intenso sol de Río de Janeiro.

Desde ese momento empezó una etapa de descubrimiento de sí misma. Ahora está conociendo un lado suyo que no sabía que existía: El del miedo. “Siempre fui muy corajuda, pero esta situación del cáncer me está enfrentando a mis temores al futuro, al dolor, al tratamiento y a sus consecuencias”. Desde el día que le dieron la noticia se volvió llorona. Sentada en una de las salas del apartamento que comparte con su esposo, Julio César Dos Santos, y con sus hijos, Guillermo y Leticia, habla con una sinceridad que conmueve. Confiesa que hay momentos en los que siente como si no fuera dueña de su cuerpo y el cáncer la pudiera controlar. “Yo me permito sufrir. Aunque la gente con la que me encuentro a diario me dice que estoy superbien, eso no es el cien por ciento del tiempo. A veces me consume ese miedo y caigo en huecos depresivos”, reconoce.

La experta escritora de libros sobre seducción y sexualidad se propone ser más grande que el temor. En sus conferencias les dice a las mujeres que han pasado por una histerectomía o a una mastectomía, y a los hombres pacientes de una prostatectomía, que las cirugías no afectan su sexualidad. Ahora ella debe aplicar lo que predica. “Ahora no quiero que me toquen la teta. Pero eso es porque apenas ha pasado un mes después de la segunda operación y todavía estoy muy adolorida”, dice entre risas. Flavia le saca chiste y anécdotas a todo. Antes de ir a la operación se fue a la peluquería, se arregló las manos y los pies, se hizo depilación completa, “como si fuera a una sesión de fotos”, cuenta. A punto de entrar y sin nada más encima que los horrorosos calzones azules que les ponen a los pacientes que van a cirugía, se tomó fotos con el celular y se las envió a sus amigas. Reconoce que la irreverencia es parte de su personalidad: “Tienes que encontrarles el lado divertido a las cosas, como mecanismo de defensa”. Por estos días se ha acordado de un profesor de la universidad, un gran sicoanalista y genio que terminó con cáncer en la cabeza. “Me quedé muy impactada en esa época y pensaba en las ironías de la vida. Él murió por una enfermedad en la parte de su cuerpo que más utilizaba”, recuerda. Y con cara de picardía remata: “¿Será que la parte que más utilizo yo son las tetas?”.

Ya más seria, Flavia cuenta que recibe todas las oraciones de sus amigos y seguidores de las redes sociales como una ola de buena energía. Pero recalca que no cree en nada que no se pueda comprobar. “Mi naturaleza es buscarle una explicación a todo”, dice. Aunque estudió en el colegio de monjas Stella Maris de Río de Janeiro, desde muy chiquita ha tenido un pensamiento científico. Hace poco sacó todo el material de sicooncología de su época de estudiante universitaria para saber lo que le va a pasar en el tratamiento y cómo lo va a manejar. Por ese afán de acudir a todo lo que le pueda ayudar a combatir su enfermedad, también aprovechó el viaje a Nueva York como embajadora de la película 50 sombras de Grey para realizarse en el centro de cáncer Memorial Sloan Kettering el examen genético BRCA2. El mismo que condujo a Angelina Jolie a hacerse una doble mastectomía, además de extirparse los ovarios y el útero para prevenir el cáncer que sufrieron su madre y su tía. “Me sometí a esos análisis porque tengo una hija y no quiero que ella pase por ningún sufrimiento”, dice. Si el test genético le da positivo, Flavia también se hará una histerectomía total, aun sin tener ningún indicio de cáncer de ovario o de útero. Ella quiere dar lora por mucho tiempo.

Le pusieron el pecho al cáncer

Lina Hinestroza 

El jueves 1.º de agosto de 2013 la relacionista pública Lina Hinestroza recibió la noticia de boca de Juan Luis Giraldo, su esposo: “Linda, entregaron los resultados de los exámenes y tu biopsia salió mala”. Su ginecólogo le explicó que el siguiente paso era una cirugía para sacar el tumor, quimioterapias rojas, quimioterapias blancas y finalmente la mastectomía radical bilateral, para no dejar rastro de ningún tejido mamario en el cuerpo. En el proceso sus amigas le organizaron una fiesta para que se cortara la cabellera lisa y negra de la que siempre se sintió orgullosa. Se rapó en compañía de su esposo y sus tres hijos. Con su propio pelo le hicieron una peluca, pero al final de las primeras cuatro quimioterapias posaba calva ante las cámaras de los amigos y familiares. No resistió llevar nada sobre la cabeza y fue mejor, porque aunque enfrentó las miradas imprudentes de la gente, también recibió el apoyo y la admiración de desconocidos. Su amigo Walter Riso, el sicólogo y escritor argentino, le sugirió como terapia espiritual que plasmara día a día su experiencia en una libreta. La idea se transformó en el blog Poniéndole el pecho al cáncer, que evolucionó en un programa de televisión con el mismo nombre y que ya va por la segunda temporada en el canal Televida. Ahora, superada la enfermedad, Lina debe ir cada tres meses a controles médicos, hace ejercicio para recuperar su cuerpo y se acostumbra a su nuevo pelo rizado.

Lorena Meritano 

En junio de 2014 a la actriz argentina le fue diagnosticado cáncer de mama. El temor y las dudas surgieron de inmediato. Llevaba una vida sana, practicaba reiki, había dejado de fumar hacía mucho tiempo y las carnes rojas no eran parte de su dieta. Pero la genética ya le había alertado sobre los riesgos que corría. A su padre le ganó la batalla el cáncer y su madre es una sobreviviente de tres recaídas por la misma enfermedad. La actriz, que llegó a Colombia en 2001, decidió trasladarse a Buenos Aires con su esposo, Ernesto Calzadilla, para empezar el tratamiento y rodearse de su familia. Allí le hicieron dos cirugías para extirparle dos tumores y luego tuvo que someterse a una mastectomía. Con la firme decisión de no dar entrevistas, registró cada uno de los pasos de su lucha en sus redes sociales: “Una enfermedad no es sinónimo más que de cambio, aprendizaje y crecimiento. A los que quieren dramatizar y vender con esto, no es mi caso. Creo en Dios, en el amor y en la fe”, escribió al inicio del proceso. Después del tratamiento de quimioterapia, a mediados de enero de este año anunció en su cuenta de Twitter que estaba sana: “Volví a nacer”, escribió. Las últimas noticias de Lorena vienen de Concordia, la ciudad ubicada al norte de Buenos Aires que eligió para descansar y recuperar fuerzas al lado de su mamá. Ahora le esperan controles en febrero y marzo.
LO MÁS VISTO