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Flávia Dos Santos: “el mandamiento del sexo es disfrutar”

Flávia Dos Santos: “el mandamiento del sexo es disfrutar”

REVISTA JET-SET

La sexóloga de Agenda en Tacones acaba de lanzar su cuarto libro Sexo mandamiento, en el que cuestiona la mala educación que hay sobre el tema. Con sentido del humor y un tono menos académico busca que los colombianos le pierdan el miedo a experimentar con su sexualidad.
Para la extrovertida sexóloga carioca los principales problemas del sexo radican en una mala educación sexual: “Nadie nos enseñó cómo tener un orgasmo”.
Por: 5/5/2016 00:00:00

Cuando muchos pensaban que ya habían oído a Flávia decir todo lo que sabe acerca del sexo ella regresa con un libro más picante que los anteriores. En Sexo mandamiento, habla a ‘calzón quitao’ de la masturbación, el orgasmo o las embarradas más frecuentes que se cometen en la cama. En este texto la extrovertida carioca se propuso cambiar el tono académico y acercarse a sus lectores de una manera más didáctica y sin misterio. Ella, que ha recorrido el país de punta a punta dando conferencias sobre el tema, no entiende cómo todavía existen personas que se avergüenzan al mencionar palabras como pene o vagina. Así habló con Jet-Set.

¿Cuáles son los mandamientos del sexo? –Disfrutar al máximo sin preocuparse por lo que los otros piensan. Hoy día muchas personas no disfrutan del placer por estar buscando el número mágico: cuántos segundos dura un orgasmo o cuántos centímetros tiene la erección perfecta. Y el sexo no es eso, cada uno tiene el poder de decidir qué le gusta y qué no. No hay reglas, no es un libro de recetas de cocina en el que uno va a encontrar la cantidad exacta de ingredientes. Por eso me gusta.

En el libro habla de la importancia de la masturbación… –Sí, la masturbación es el gatear del sexo, uno no puede pensar en aprender a caminar sin haber gateado, esa es una parte importante del desarrollo. Es el momento en el que uno conoce su cuerpo, se toca, se estimula y aprende, para después disfrutar de la otra persona.

También habla mucho del sexo anal… –Es el tema que más me preguntan en mis conferencias. Estamos en la era del sexo anal. El ano tiene ramificaciones nerviosas, responde al estimulo, es estrecho y por supuesto provoca placer tanto en hombres como en mujeres. Ahora, si uno no lo hace con mucho lubricante y de a poquitos es un trauma, no un placer. Cuando a mí las mujeres me dicen ‘es que mi pareja me lo pide’ yo les digo que le hagan una propuesta: cada vez que ellos quieran sexo anal ustedes les dicen ‘sí, pero yo también quiero penetrarte con el dedo’. Lo importante es entender que esta práctica no tiene que ver con la orientación sexual, una persona no es gay porque le guste penetrar o ser penetrado analmente.

¿Cómo saber si se es bueno en la cama? –Una persona es buen polvo cuando se siente bien con su propia piel y no está tratando de adecuarse a unas reglas preestablecidas. Yo hago muchas bromas de que en el sexo no se usa servilletas. Las personas que tienen prejuicios no son buenas en la cama.

¿Cuáles son los principales mitos del sexo? –Un mito es que los hombres siempre están listos para tener sexo, si fuera así las pastillas para la disfunción eréctil no se estarían vendiendo como agua. Es verdad que los hombres son visuales y las mujeres sensitivas, pero eso no significa que ellos tengan ganas de hacerlo todo el día.

Otro mito es que el sexo se acaba con la menopausia. –Lo que pasa es que a nuestras abuelas las obligaban a casarse vírgenes y el sexo era simplemente reproductivo. Muchas mujeres no sentían placer durante su matrimonio y la llegada de la menopausia era la excusa perfecta para cerrar ese capítulo. Hoy sabemos que no es así y las mujeres lo han aprendido a disfrutar: ya no tienen miedo al embarazo y la mayoría han hecho las paces con su cuerpo, ya dejaron de pelear como lo hacían a los 30 o a los 40 para encajar en los estereotipos. Es cierto que la resequedad vaginal existe pero para eso hay cremas lubricantes a base de agua.

¿Cómo maneja el sexo con sus dos hijos adolescentes? –En nuestra casa se habla abiertamente de sexo. A mis hijos les harta un poco porque creen que soy demasiado explícita. Mi hijo tiene 19 años y mi hija 17 y ya los siento más tranquilos para hablar de ese tema. Claro que la cultura influye mucho, a veces mi hijo sale con unas frases machistas y lo quiero ahorcar.

¿Es válido tener sexo sin amor? –Sí, lo que pasa es que Hollywood nos metió el concepto del romanticismo, pero la verdad es que el amor y el sexo son dos cosas muy distintas, aunque es rico cuando coinciden. Por ejemplo, el ponqué de mi mamá es delicioso porque es hecho con amor pero yo no dejo de comer ponqué porque no está hecho por ella.

¿O sea que en el sexo tampoco hay príncipes azules? –Claro que no. Hay dos personas adultas con deseo que quieren disfrutar. Me aterra ver mujeres que creen que las mariposas están en el estómago cuando están es en el clítoris. Todos pasamos por el encoñe.

Usted dice que la sexualidad no está entre las piernas sino en la cabeza… –El orgasmo es un evento sicológico antes que todo. Uno no puede pensar que todo lo que pasa es de la cintura hacia abajo, es un paquete de comunicaciones. Si uno tiene la cabeza mal, abajo se va a notar.

¿Siempre fue tan liberada? –Yo soy de Río de Janeiro, una ciudad que es más abierta en esos temas. Mi mamá es machista comparada con mi papá, quien se casó siete veces. Yo fui hija única hasta los 21 años y muchas veces tuve que rebelarme. Me acuerdo que ella me decía: ‘Tú quieres llevar una vida de mujer de 40 años a los 15, vas a terminar mal’. Y fíjate que la vida es muy loca porque yo llevó 20 años casada con el mismo marido. Afortunadamente encontré una persona del mismo signo y con una manera de pensar muy similar.

Qué le recomienda a esas parejas a las que se les acabó el deseo –Que vean películas porno, lean literatura erótica o se manden mensajes de texto. Hay muchas formas de traer la sexualidad de vuelta, la mejor es recordar el pasado, pensar en esa última vez en la que el sexo fue placentero. Me impresiona ver que las personas viven bombardeadas de sexo pero no piensan en eso. El deseo es como un músculo y si no se estimula se pone flácido o disfuncional.

¿Hay algo que no se debe hacer en la cama? –Ir en contra de la voluntad del otro.

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