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Ariadna Gutiérrez quiere su segunda corona

Ariadna Gutiérrez quiere su segunda corona

REVISTA JET-SET

“Colombia sigue siendo un país de reinas”, dijo la mujer que está dispuesta a mantener la corona de Paulina Vega Dieppa en nuestro país. La sincelejana Ariadna Gutiérrez, con una larga trayectoria en las pasarelas, se alista para cumplir con este objetivo. Ya encontró la fórmula del éxito: trabajará con el mismo equipo de la actual Miss Universo.
La Señorita Colombia Ariadna Gutiérrez vive a plenitud su reinado. No importa los ataques en las redes sociales,ni las críticas de los cibernautas extranjeros que no quieren que nuestro país repita corona en Miss Universo. “Esta vida está llena de envidiosos”, dijo.
Por: 27/2/2015 00:00:00
A donde quiera que va Raimundo Angulo, el presidente del Concurso Nacional de Belleza, siempre hace el mismo comentario: “En menos de una año vamos a tener dos Miss Universo. Primero Paulina Vega Dieppa y después Ariadna Gutiérrez”. Este deseo se ha generalizado entre los colombianos que confían en el potencial de la actual Señorita Colombia para suceder a su coterránea. Ariadna atendió a Jet-set durante un encuentro en el que habló de sus fortalezas para destacarse en el certamen de Donald Trump, pero también de las dificultades que ha vivido en estos meses de reinado.

Una petición generalizada en el país es que la gente desea la segunda corona de Miss Universo. ¿Se siente presionada? –Sí, pero no puedo permitir que esa presión se pase a mi mente. Soy consciente de la responsabilidad que me dejó Paulina para repetir corona. Eso tuvo un impacto en mi vida y es que me tendré que esforzar el doble en la preparación.

¿Tanto como para no dormir? –Yo estaba segura de que ella iba a ganar y, por ende, me mentalicé para el reto de igualar su triunfo. Procuro mantenerme ocupada para quitarme la ansiedad. Hago de todo para que no me sorprenda el insomnio. Debo admitir que me da pensadera y acelere. 

Con su elección y el triunfo de Paulina Vega quedó la sensación de que se reinventó el Concurso de Belleza. ¿Es que acaso estaba de capa caída? –Había perdido interés para los colombianos. No tenía el auge de otros tiempos porque el mundo ha cambiado. Volvió a tomar fuerza no solo por mi triunfo sino por los logros de Paulina. Siento que ahora está en el punto más alto como institución de belleza. Ha logrado un toque de modernidad.

¿En qué aspectos se modernizó? –Ahora las reinas están conectadas a las redes sociales. Compartimos más tiempo con los seguidores gracias a las nuevas tecnologías.

Pero esto puede ser un arma de doble filo. En los foros reales las representantes de los países reciben ataques muy fuertes. –Hay bullying. Las redes sociales son malvadas porque hay libertad para opinar e insultar. Se presta para que los cibernautas digan groserías. Me he dado cuenta de que esas personas que me maltratan verbalmente no son colombianos. A raíz del triunfo de Paulina, la gente de otros países, sobre todo venezolanos, me empezó a seguir en Twitter e Instagram. Dios mío, como no ganaron en Miss Universo se alborotaron y me atacaron con insultos. Me dicen fea, que Colombia no merecía ganar. A las reinas les tiran duro. Paulina quedó en Miss Universo y todavía hay quienes dicen que sus respuestas no fueron buenas. –Hay gente que cree que se puede medir la inteligencia a través de una respuesta. No tienen en cuenta que esas preguntas se hacen en un momento de tensión y con la intención de que la embarres. La gente juzga mucho. Los mismos colombianos. Y me da tristeza que no valoremos lo nuestro. A Paulina la han criticado pero, para mí, respondió perfectamente. Si me hicieran la misma pregunta (“¿Qué aprenderían las mujeres de los hombres?”) te cuento que no sabría qué contestar.

¿Qué comentarios malos ha habido sobre usted? –Algunas veces me siento de buen ánimo y no falta el que aparece y te dice: “Estás muy flaca” o “gorda”. Los ignoro para no volverme loca.

Ya dijeron que usted subió de peso. –La gente inventó que estoy gorda. Hay personas que siempre dicen cosas malas. Ya sé de dónde vino el chisme. Estuve en un desfile en La Guajira con varias exreinas. Todas pidieron comida típica de la región pero yo me comí un salmón y dijeron que era por mi sobrepeso.

¿Ni la presión de los últimos días la ha hecho subir de peso? –La verdad, trato de no pesarme. No quiero que este tema se me vuelva una obsesión. Cuanto más piensa uno en lo malo, más control le da a la mente. Si me dejo dominar, ahí sí que voy a subir de peso. 

Hay quienes piensan que el concurso nacional es moralista, ¿qué deberíamos aprender de certámenes que aceptan mujeres que incluso han posado desnudas? –Raimundo Angulo aceptó que las reinas podemos posar en ropa interior. Obviamente sin atravesar esa línea a lo vulgar. En mi caso posé con ropa íntima para editoriales de moda, pero bonitos y por eso estoy aquí. No hubo reproches ni señalamientos cuando fui Señorita Sucre. Si hubiera sido más mostrona no me hubieran aceptado.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               
¿Cuáles son sus debilidades para ir a Miss Universo? –Me falta trabajar el cuerpo. Uno tiene que llegar con la figura tonificada. Ustedes se dieron cuenta de que Paulina trabajó esta parte al ciento por ciento. El cuerpo, en un concurso como este, es la segunda arma, después del rostro. Quiéralo o no es un certamen de belleza y estos aspectos físicos califican. Todo entra por los ojos.

Una pregunta recurrente en las entrevistas a la actual Miss Universo es: “¿Tiene novio?”. Nos imaginamos que a usted también le preguntan. –Claro. Como no tengo novio empiezan a especular. 

¿Será que la banda de Señorita Colombia espanta a los hombres? –Totalmente. La gente dice: “Debes tener mil pretendientes”. Pero están equivocados. Hay hombres que dicen que ven a las reinas de belleza como personas inalcanzables. Muchas veces no me saludan porque consideran que no les voy a responder. Nadie me habla. No tengo un solo pretendiente.

¿Qué piensa de la petición que hicieron las Farc para que Paulina vaya a la mesa de negociaciones? –Ella es la mejor embajadora que tiene Colombia en estos momentos, incluso mejor que los diplomáticos que reciben sueldos. Los ojos del mundo están puestos en ella. Como ciudadana tiene derecho a dar su opinión acerca del proceso de paz, pero de ahí a viajar a La Habana me parece que no. Eso es un asunto de los gobernantes. 

¿De qué le ha servido el Miss Universo a Colombia? –Se ponderó el nombre de Colombia y el de Barranquilla en el mundo. Si había gente que no sabía dónde quedaba la capital del Atlántico ahora lo sabe. Ahora conocen más de nuestra tierra, empuje y de gente echada para adelante.

Cuando a Paulina le preguntaron qué aportes le había dado Colombia al mundo, su respuesta no fue concreta. –Para mí, estuvo bien. Mira lo que le que pasó a Miss Jamaica: dijo que ellos tenían a Usain Bolt y Bob Marley y se molestaron porque omitió nombres. Paulina respondió de manera neutral y no generó malestar ni resentimientos. Fue serena y concreta.

¿Qué desea capitalizar de la experiencia que condujo a Paulina Vega al triunfo? –La disciplina es primordial y ella la tuvo. Yo quiero trabajar con el equipo que la preparó. Deseo asesorarme de Beatriz Camacho y Alfredo Barraza. 

¿El Concurso Nacional de Belleza reunió las expectativas que estaba esperando? –No esperaba nada. No sabía qué era ser Señorita Colombia y lo estoy viviendo ahora. Portar el nombre de mi país no tiene precio.

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