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La película del rey Pelé

La película del rey Pelé

Revista Jet-set

La fiebre mundialista ha dado para todo, hasta para una película inspirada en la niñez y juventud del rey Pelé. Los directores de la cinta, Michael y Jeff Zimbalist, vivieron hace años en Colombia, donde rodaron el documental Los dos Escobar.
El niño Leonardo Lima interpretó a Pelé cuando tenía 10 años. Las escenas que corresponden a Minas Gerais, donde nació el futbolista, fueron rodadas en las favelas de Río de Janeiro.
Por: Edición 27724/2/2014 00:00:00
La fortaleza de la película Pelé, de los hermanos Michael y Jeff Zimbalist, radica en que el guion se nutrió a partir de una decena de conversaciones con el propio futbolista de 72 años. La idea era alimentar la leyenda del rey brasileño, pero sin recurrir a las especulaciones de la prensa o a los biógrafos no autorizados. Pelé les habló con tal fluidez y precisión de datos históricos que a ratos parecía como si estuviera leyendo un texto biográfico.

Durante la reunión con los dos cineastas, el deportista repasó las páginas de su niñez, que estuvo llena de carencias materiales en Minas Gerais, y también de su adolescencia, cuando un golpe de suerte prematuro lo llevó a sumar millones de dólares y a dormir en compañía de mujeres rubias e inalcanzables.

Era 1958, y Edson Arantes do Nascimento, más conocido como Pelé, conoció a temprana edad el olimpo de los dioses de carne y hueso. En ese entonces tenía solo 17 años y anotó el golazo que le dio la primera copa mundo a Brasil, donde los cronistas deportivos dicen que el fútbol es la religión del pueblo.

La película de los Zimbalist fue filmada casi en su totalidad en Río de Janeiro: con el Cristo Redentor, las favelas y el estadio Maracaná como referentes obvios de la ciudad en la que conviven el fútbol, el sexo y la samba. Incluso, gracias a la magia del cine, varias de las escenas que corresponden a Estocolmo, fueron rodadas en pleno trópico, cerca a Copacabana e Ipanema.

Para que la adaptación cinematográfica de la vida de Pelé fuera creíble, los realizadores estadounidenses buscaron a dos actores naturales que conjugaron el carisma de la estrella del balompié y la destreza innata para manejar la cancha de juego. Después de realizar un casting entre 400 jóvenes –en su mayoría de las favelas y la segunda división carioca– por fin se quedaron con Leonardo Lima, quien interpretó al jugador cuando tenía 10 años; y Kevin de Paula, de 17. Las coincidencias de ellos con los orígenes humildes del astro del fútbol saltaron a la vista y quizá por esto se ganaron los protagónicos del film.

Los dos no solo aprendieron a hablar como Pelé, sino que gracias a un coreógrafo y a un equipo de técnicos calcaron las jugadas del goleador en los mundiales de 1958, 1962 y 1966. A los directores no les importó repetir las escenas si las gambetas no salían iguales a las del deportista que marcó más de mil goles y que incluso llegó a Hollywood sin ser el mejor de los actores. En aquella época, el boom de atletas que saltaron a los estudios de filmación fue encabezado por Muhammad Ali y Arnold Schwarzenegger.

Con tantas hazañas a su favor y gracias al prestigio innegable de deportista, Pelé se abrió paso en el séptimo arte mundial, pero con menos éxito que el que le permitió llenar las graderías de los estadios. Sin embargo, pese a las críticas desfavorables, compartió carteles con Sylvester Stallone y Michael Caine en la cinta Fuga a la victoria. Solo en Brasil, su nombre tuvo un valor que se tradujo en taquilla hasta el punto de que protagonizó Os Trombadinhas y Once más uno, con John Huston, entre otras.

Por su lado, la filmografía de los hermanos Zimbalist no solo ha estado ligada a Brasil. Hace unos años, los dos se instalaron en Colombia, donde rodaron el documental Los dos Escobar, una radiografía del asesinato del futbolista Andrés Escobar durante la era de terror que sembró Pablo Escobar.

Pelé, la película, llegará a las salas de cine unos días después del mundial, cuando todavía se sienta el calor de la fiebre futbolística.
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