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La pasión de Cristo según Rodrigo García Barcha

La pasión de Cristo según Rodrigo García Barcha

REVISTA JET-SET

El hijo del nobel Gabriel García Márquez estuvo en el Festival de Cine de Cartagena con la cinta Last days in the desert, una historia que pone de manifiesto el tormento de Jesús durante sus 40 días de ayuno en el desierto. El protagonista del film es Ewan McGregor, célebre por su papel de Obi-Wan Kenobi joven en la saga de La guerra de las galaxias.
El actor Ewan McGregor es conocido por su capacidad camaleónica en el cine. En la precuela de La guerra de las galaxias se metió en la piel del aventurero ObiWan Kenobi, y en Last days in the desert hizo dos papeles en lugar de uno: el de Jesús y el del diablo.
Por: 12/3/2015 00:00:00
Cuando el cineasta Rodrigo García Barcha anunció que realizaría una nueva película, la crítica especializada alcanzó a creer que el hijo de Gabriel García Márquez retomaría sus acostumbradas historias de mujeres solitarias o atormentadas por las relaciones de pareja. Sin embargo, la sorpresa fue contundente ante el anuncio de que su cinta Last days in the desert retomaba el suplicio de Jesús en el desierto, donde en un periodo de ayuno de 40 días debió enfrentar las tentaciones del mismo diablo. 

De esta manera, García Barcha rompió su propio molde de dramas femeninos y se internó en una narración masculina, con un tono épico y místico que ha seguido la línea de directores influyentes del séptimo arte. Martin Scorsese, por ejemplo, levantó ampollas en la Iglesia católica con la polémica producción La última tentación de Cristo; Mel Gibson con La pasión de Cristo, y Franco Zeffirelli quien cautivó a las grandes audiencias con su edulcorada visión del hijo de Dios en Jesús de Nazareth I y II. El contenido de la Biblia, el libro más vendido en toda la historia, se mantiene como un interés del cine con criterios comerciales, y Rodrigo García, quien es consciente de las exigencias del mercado, no podía escapar de las posibilidades narrativas de este género religioso. 

García es un contador de historias innato, parte de la herencia de su célebre padre. En Harvard estudió Historia Medieval y de ahí saltó al American Film Institute, desde donde dio muestras de que lo suyo no eran las producciones inspiradas en los libros de Gabo. “Me gustaría realizar una película con temática mexicana o colombiana pero nada relacionada con García Márquez. Las obsesiones de él y las mías son muy diferentes”, dijo en algún momento el cineasta que nació en Bogotá y se crio en el Distrito Federal. En la actualidad vive en Los Ángeles.

Last days in the desert, aún sin título definitivo en español, fue proyectada por primera vez en Colombia durante la ceremonia de clausura de la versión 55 del Festival de Cine de Cartagena que se realizó entre el 11 y 17 de marzo. En Estados Unidos fue aclamada por un semillero de cinéfilos que la vio en la sesión de los largometrajes fuera de la competencia del Festival de Sundance, por donde pasaron todo tipo de producciones del cine independiente. “La película de García es una meditación inteligente y hermosa sobre padres e hijos. Es lenta, pero nunca aburrida”, escribió Jordan Hoffman en The Guardian. 

Last days un the desert es una silenciosa, cautivadora y hermosa explicación sobre la época de Jesús en el desierto, antes del comienzo de su ministerio”, puntualizó Justin Chang en su habitual columna del magazín Variety.

Los elogios de los analistas se encuentran en un punto de intersección gracias al doble papel del actor Ewan McGregor como Jesucristo y Satanás. Con el recurso de utilizar a un solo actor para dos papeles, García Barcha planteó la metáfora de un hombre enfrentado a sus propios demonios, tal como lo explicó en Sundance.

“El diablo no está enmascarado, ni cubierto de maquillaje, ni iluminado por las llamas. Es un espejo exacto del mismo Jesús que se siente incómodo con lo que no le gusta de él mismo”, analizó el experto Adam Chitwood en Collider, una revista virtual dedicada a los temas cinematográficos. 

Con su nuevo film, Rodrigo García Barcha volvió a serle fiel a la dinámica de sus producciones de bajo presupuesto, pero protagonizadas por las grandes artistas de Hollywood. En Nueve vidas contó con la suerte de rodar con actrices de relevancia mundial como Sissy Spacek y Glenn Close, quienes renunciaron a los beneficios de grandes salarios y tratamiento de estrellas que hasta ese momento exigían en sus rodajes. “Con Glenn volvimos a trabajar en Albert Nobs con estos mismos parámetros. Es más, fue la productora de la cinta”, dijo en su momento García Barcha.

En Last days in the desert le fue igual de bien por lograr que Ewan McGregor, Obi-Wan Kenobi en la precuela de La guerra de las galaxias, se metiera en la piel del Jesús/Satanás: “Interpretar dos papeles en cualquier película es una situación bastante extraordinaria. Es bien sobrecogedor cuando uno de ellos es Jesús”, afirmó el laureado actor, quien también es conocido en Colombia por su trabajo del desadaptado Mark Renton en la película de culto Trainspotting

La limitante de los presupuestos escasos le ha permitido a Rodrigo García desarrollar planes de filmación en tiempos récord. Para lograrlo, solo trabaja en locaciones de Estados Unidos tal como lo hizo con Last days in the desert. En la etapa de preproducción del rodaje pensó en movilizar a todo el equipo a Israel, pero el proyecto no fue viable. “No quería que se pareciera a los desiertos del oeste estadounidense, como lucen los de Colorado y Utah. Finalmente encontré un lugar bello e interesante”, afirmó.

La recursividad lo llevó hasta los paisajes del Parque Estatal Anza-Borrego, ubicado en la baja California. El director de fotografía Emmanuel Lubezki se encargó de otorgarle al espacio el carácter sombrío pero de gran majestuosidad que describe la Biblia. No podría de ser de otra manera en una película que carece de diálogos, que maneja en decrescendo el desarrollo de la historia y que se regodea de manera contemplativa con los personajes y las grandes extensiones de los terrenos desérticos.

Por ejemplo, el diablo se toma todo el tiempo del mundo para plantearle las tentaciones a Jesús. En una parte de la cinta le presenta a un joven que desea mudarse a Jerusalén con el fin de concretar sus propios planes de vida y no los que le había impuesto su padre. Con este episodio, según interpretaciones de la crítica, Jesucristo se confronta con la misión de salvar el mundo que le encomendó Dios. 

No obstante, el hijo del nobel aseguró hace días que su film no pretende exponer reflexiones teológicas ni cuestionamientos a la visión que tiene la Iglesia acerca del Nazareno. “Es una película acerca de un hombre con una dimensión divina”, aseguró antes de arribar a Cartagena, donde será además uno de los grandes invitados al Festival de Cine. Aún no se ha definido la fecha de estreno de Last days in the desert en las carteleras comerciales.


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