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La Miss Universo Paulina Vega recibió a Jet Set en su apartamento en Nueva York

La Miss Universo Paulina Vega recibió a Jet Set en su apartamento en Nueva York

REVISTA JET-SET

Paulina Vega Dieppa, la segunda Miss Universo colombiana, recibió a Jet-set en su nuevo apartamento en la Gran Manzana. Sin desempacar las maletas que traía desde Doral, Florida, ciudad donde ganó la corona, la reina barranquillera habló de su nueva vida.
Durante su reinado Paulina Vega compartirá este apartamento con la Miss Estados Unidos y virreina universal, Nia Sánchez.
Por: 12/2/2015 18:00:00
Días antes de la coronación de Paulina Vega Dieppa como Miss Universo 2014, los periodistas que cubrían el evento le preguntaron cuáles eran sus planes para el nuevo año. “Vivir en Nueva York”, contestó la Señorita Colombia, quien para ese entonces se confirmaba como una de las favoritas. Después de recibir la corona valorada en más de 700 millones de pesos (290 mil dólares), Paulina hoy comparte con la Miss Estados Unidos y virreina universal, Nia Sánchez, un apartamento en el piso 14 del Hemisphere House, ubicado en la calle 57 entre la 5.ª y 6.ª avenidas. Recién instalada en su nueva casa, el 29 de enero la barranquillera de 22 años caminó una cuadra hasta la Trump Tower para firmar ese contrato laboral por el que luchó cuerpo a cuerpo con 88 candidatas, y que le da derecho a un sueldo mensual, seguro de vida y servicios de salud. En la oficina de su nuevo jefe también recibió los premios de los patrocinadores del concurso, una bonificación de 250 mil dólares y una beca para estudiar en la Academia de Cine de Nueva York.

Alfredo Barraza, diseñador de su impactante traje de coronación, dice que aunque su belleza es evidente, su seguridad fue lo que llevó a Paulina a ser hoy una de las empleadas más famosas de Donald Trump, el multimillonario dueño de la franquicia del concurso de belleza. “La organización de Miss Universo siempre busca una mujer disciplinada y con mentalidad de ganadora. Y ella se entrenó como si fuera para una entrevista de trabajo”, cuenta Barraza, quien se encargó de su preparación desde junio de 2014. Estudió cuidadosamente cada uno de los pasos hacia su triunfo. Antes de viajar a Miami, Paulina contactó a la Miss Universo 2013, Gabriela Isler, quien le dio muchos consejos y le adelantó que Trump solo es amable y de buen genio con la gente que le gusta trabajar. Por recomendación de Barraza, llevó los trajes apropiados para cada evento; contestó las preguntas que le hicieron sin adornos, siempre fue clara y concreta, y se rodeó de las candidatas con las que pudiera internacionalizar su pensamiento: fue amiga de las representantes de Rusia, Serbia, Francia, Estados Unidos, España, Indonesia y Filipinas.

Gracias a su disciplina, sumada a la exigente preparación física con la colombiana radicada en Miami, Tamayra Banko Sus, los planes de Paulina se cumplieron. Ahora está bajo la tutela absoluta de Miss Universe Organization. Día a día debe cumplir con una rutina de ejercicios, hacer un media tour y prepararse para una agenda de compromisos que iniciarán el 12 de febrero en la New York Fashion Week. De su visita a Colombia no se sabe nada concreto. El Concurso Nacional de Belleza y Jolie de Vogue deben hacer trámites para traerla al país, además de pagar unos honorarios. “Puede que haya una prioridad para Colombia, pero eso es lo que estamos tratando de definir”, comenta Raimundo Angulo. El presidente del Concurso Nacional de Belleza desconoce la fecha exacta en la que Paulina vendría, pero espera que en abril esté en Barranquilla, Cartagena y Bogotá, para la visita oficial al presidente Juan Manuel Santos en la Casa de Nariño. “Además tengo otro sueño: que en la próxima edición de Miss Universo ella corone a Ariadna Gutiérrez, la actual Señorita Colombia”, remata.

Con una temperatura de 4 grados centígrados afuera, en la 5.ª avenida, Paulina Vega Dieppa, la segunda Miss Universo colombiana después de 57 años, recibió a Jet-set en el calor de su nuevo hogar.

¿Cómo le parece su apartamento? —Me encanta. Estamos en una ubicación que no puede ser mejor. Tengo a mi jefe a una cuadra en la Trump Tower, entonces debo portarme muy bien. A dos cuadras está el Central Park, uno de los lugares que más me gustan de la ciudad y además lo puedo ver desde la ventana de la cocina. Mi cuarto tiene baño privado y un clóset en el que me caben todas las maletas. Aunque no voy a estar mucho tiempo en Nueva York, porque haremos muchos viajes, puedo recibir a mi familia y amigos cuando quieran visitarme.

¿Dónde dejó a su novio, Lorenzo Botero? —Está aquí en Nueva York apoyándome siempre. Es un estudiante de arquitectura y estoy muy enamorada. No creo que pase nada malo con la relación porque los dos somos lo suficientemente maduros para entender que nuestros sueños y objetivos van primero que cualquier cosa.

¿Qué tal tener a Donald Trump como jefe? —Es espectacular trabajar con un empresario tan importante en el mundo. Lo conocí el día que llegué a Nueva York y me pareció muy divertido y seguro de sí mismo, una cualidad que admiro mucho en las personas. Durante el concurso nos caía de sorpresa en algunos desayunos, eventos y ensayos, y tuve la fortuna de que siempre me encontró bien puesta.

¿Qué sigue ahora en su agenda? —Voy a ir a Indonesia a coronar a la nueva reina de ese país. Después viajo a Dubái, pero no me han informado cuáles actividades tendré allí. La organización de Miss Universo maneja toda mi vida y yo me voy enterando poco a poco de lo que va a ser mi semana y qué voy a hacer al día siguiente.

¿Entonces no hay fecha definida para su visita a Colombia? —No sé. Pero eso es lo que más me emociona, porque me han dicho que los colombianos están muy contentos con este triunfo. Creo que me van a llevar a Barranquilla y a Bogotá porque las dos ciudades son parte de mi historia y están en mi corazón.
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