Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Steve Harvey, de indigente a magnate

Steve Harvey, de indigente a magnate

REVISTA JET-SET

El presentador que se equivocó al anunciar a la colombiana Ariadna Gutiérrez como Miss Universo tiene una sorprendente historia de superación.
Harvey vivió en la calle durante tres años antes de triunfar como humorista y reunir una fortuna de 100 millones de dólares. “Jamás podré ir a Colombia”, bromea sobre el error que ilusionó al país por unos instantes con su tercera Miss Universo.
Por: 30/6/2016 00:00:00

La metida de pata de Steve Harvey en el concurso de belleza más famoso del planeta, en diciembre pasado, por la cual la exseñorita Colombia Ariadna Gutiérrez, fue Miss Universo por unos minutos, cuando en realidad había sido nombrada virreina, no solo ha sido benéfica para la carrera de la linda sucreña. El propio Steve ha visto expandir su fama más allá de Estados Unidos, donde hace dos décadas es reconocido como uno de sus humoristas más queridos y hoy está al frente de un imperio valorado en 100 millones de dólares. Lo que muchos desconocen es que antes de amasar semejante fortuna vivió en la calle y pasó hambre, según le contó hace poco a People. Criado en Cleveland, Ohio, en un hogar humilde, Steve empezó a soñar en la infancia con emular a su ídolo, Bill Cosby. “Todo lo que sabía era que podía hacer reír a la gente”, le declaró a la revista, pero carente de contactos y pistas de cómo acceder al espectáculo, se empleó como vendedor de seguros. En 1985, se presentó por primera vez ante el público y esa misma noche ganó el concurso organizado por un club de comedia. Al día siguiente, dejó las ventas para perseguir su sueño. Disgustada por eso, Marcia, su entonces esposa, le pidió el divorcio. Harvey debía destinar el 75 por ciento de sus exiguos ingresos a Marcia y sus dos hijas, y los 50 dólares que le restaban no le alcanzaban para alquilar un apartamento. Así, tuvo que vivir en su auto, un Ford Tempo, y alimentarse solo con emparedados, aunque muchas veces se acostó sin comer. Robaba gasolina de las estaciones de servicio y le tocaba bañarse en paradores de descanso para camioneros o en los más inusitados lugares. Un día, cuenta, lloró amargamente al verse atascado por horas en un lavabo en el cual intentaba asearse. Luego de tres años de infortunio, su suerte cambió en 1993, gracias a su actuación en el programa Showtime at the Apollo y desde entonces ha estado al aire, de modo que ahora tiene cerca de una docena de puestos. En la radio, es conductor de un programa diario que se emite en varias emisoras de Norteamérica. En la pantalla chica, es anfitrión del concurso Family Feud, del talk show que lleva su nombre y del espacio de variedades Little Big Shots. Su libro, Act Like a Lady, Think Like a Man, es un best seller que inspiró dos cintas exitosas en la taquilla. Cuando le preguntan por qué trabaja tanto, reconoce que se trata de un reflejo del trauma que le dejaron sus años de penuria. “No puedo volver a estar en esa posición jamás. Si me cancelan un proyecto, me quedan otros”, le expresó a Peopl.

LO MÁS VISTO