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La hija de Íngrid Betancourt escribe y protagoniza una película

La hija de Íngrid Betancourt escribe y protagoniza una película

REVISTA JET-SET

La vida de Mélanie Delloye se encuentra en armonía gracias a un cúmulo de buenas noticias. Hace poco se casó con el director de cine argentino Leonardo D’Antoni, quien la invitó a coescribir el guion y a protagonizar la película Aventurera, que ha sido aclamada por la crítica. La pareja vive en París, donde busca nuevos caminos en la industria cinematográfica.
2015El director de cine Leonardo D’Antoni y su esposa, Mélanie Delloye, presentaron la cinta Aventurera en el marco del Festival de Cine de Mar del Plata. El noviazgo comenzó en 2008 y se casaron en París el año pasado.
Por: 21/5/2015 00:00:00
El mundo todavía recuerda las imágenes de Mélanie Delloye junto a su hermano, Lorenzo, por los días en que encabezaban movilizaciones como la Marcha Blanca en París y algunas reuniones gubernamentales con el fin de reclamar la libertad de Íngrid Betancourt. Mélanie tenía 16 años cuando su madre fue secuestrada por las Farc mientras se dirigía a San Vicente del Caguán.

Hoy, aquella adolescente que conmovió a presidentes y líderes religiosos con sus declaraciones contra el flagelo del secuestro acaba de cumplir 29 años con una serie de buenas noticias para el país. La hija de Íngrid está recién casada, es directora de cine, guionista y actriz.

Hace poco fue al altar con el cineasta argentino Leonardo D’Antoni, quien la invitó a escribir a cuatro manos el guion de la película Aventurera. Tanto es el amor entre los dos, que ella protagonizó la cinta aclamada por la crítica del sur del continente.

En la producción, la joven interpreta a Bea, una colombiana soñadora que decide vivir en Buenos Aires, donde quiere hacer carrera como actriz. Para lograrlo acude a métodos poco ortodoxos como la prostitución y la vida licenciosa. La película fue presentada en la versión 29 del Festival de Cine que se realizó en Mar del Plata, la ciudad natal de D’Antoni.

La pareja se conoció en el año 2008 justo por los días en que se produjo el cinematográfico rescate de Íngrid. Mélanie y Leonardo coincidieron en las aulas de clases del programa de cine de Tisch School of the Arts, en Nueva York. “Éramos los únicos latinos. La conexión entre él y yo fue inmediata”, le dijo a la revista digital Pulzo, del país gaucho. En este mismo medio relataron que su noviazgo acaparó la atención de sus compañeros de estudios, quienes los obligaban a pasar al tablero para que se dieran besos en público.

Finalmente, después de seis años de relación, dieron el sí el 15 de agosto de 2014. El matrimonio fue en París, donde trazaron algunos proyectos que van más allá de sus intereses cinematográficos. Después del episodio que la forzó a vivir lejos de su madre, Mélanie le pidió a su esposo que permanecieran en la capital francesa para estar cerca de Íngrid, quien divide su tiempo entre esta ciudad y Oxford, donde estudia teología. En Francia también viven su padre, Fabricio Delloye; su hermano, Lorenzo Delloye; su abuela Yolanda Pulecio, y su tía Astrid Betancourt. “Somos poquitos pero muy unidos aun en los peores momentos”, comentó ella.

Durante la premier del largometraje Aventurera, Mélanie Delloye le concedió una entrevista al periódico El Universal, de Caracas, en el cual habló de las dificultades que tuvo cuando confrontó su verdadero interés por el séptimo arte y la política. En algún momento la gente que la rodeaba esperaba que siguiera los pasos de Íngrid Betancourt debido a la serenidad y locuacidad que mostró en las marchas contra el secuestro: “Aquella lucha para que nadie se olvidara de mi mamá no me dejaba dormir por las noches. A pesar de que tenía fortaleza ese no fue el camino que escogí, sino algo que la vida me impuso. El cine, en cambio, es un deseo que llevo desde niña”.

Cuando no estaba su madre y la incertidumbre era su compañía, la artista buscaba refugio en las salas de cine parisienses, lejos de los radares mediáticos. Aquella voracidad por el cine de autor le permitió descubrir varias de las películas de la directora argentina Lucrecia Martel, de La niña santa que estuvo nominada a la Palma de Oro del Festival de Cannes de 2004. Todo indica que la mirada de Martel al mundo femenino fue influyente en el estilo narrativo de Mélanie Delloye, quien dirigió su primer cortometraje como parte de su tesis en Nueva York. La producción, titulada Anna et Jérôme, es una historia de amor simple en la que la protagonista recupera las ganas de sonreír gracias a su pareja.

La actriz franco-colombiana estuvo hace dos años en Bogotá, donde dejó entender que su primer largometraje como directora se encuentra en preproducción. Incluso se especuló que su ópera prima estaría inspirada en el calvario que vivió Íngrid Betancourt mientras estuvo en poder de las Farc. “Me encantaría participar en algo así, pero por ahora creo que es un hecho demasiado cercano. Tiene que pasar un tiempo. Fue algo que me marcó mucho, una época de lucha para que mi mamá quedara en libertad. No tuve una adolescencia normal”, dijo.

Aquellos días de desasosiego se han visto recompensados con el reencuentro familiar y el matrimonio con Leonardo D’Antoni. La crítica especializada que aplaudió a la película Aventurera destacó la química entre la pareja. “Todo parece encajar en la vida de Mélanie” escribió la revista argentina Perfil. Hoy, la estrella latina recordó aquel momento en que creyó que no volvería a ver a su madre. En medio de la desesperanza recobró el impulso y empezó a tener fe en que los males no duran cien años.
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