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La fiesta de Sofía Vergara en Méjico

La fiesta de Sofía Vergara en Méjico

Revista Jet-Set

La actriz barranquillera celebró sus 40 años con una fiesta que duró cinco días, en la que su novio Nick Loeb le pidió matrimonio con un anillo de diamantes. Para completar su buen momento fue nombrada por la revista Forbes como la actriz mejor pagada de la televisión de Estados Unidos y está postulada por tercera vez al Premio Emmy.
Contrario a lo que se dijo en algunos medios de comunicación, el anillo que Nick Loeb le entregó a Sofía no era su regalo de cumpleaños. Después de dos años de noviazgo, la pareja se comprometió en las pirámides de Chichen Itzá. Foto: Getty Images.
Por: 25/7/2012 00:00:00
“Los 40 años me llegan en el momento más feliz de mi vida. Me siento rodeada de amor y tengo todo el éxito con el que soñé”, les dijo Sofía Vergara a sus familiares y amigos en su fiesta de cumpleaños. Eran las primeras horas del martes 10 de julio, y los 103 invitados brindaron con tequila por la actriz barranquillera. Pero la celebración no había comenzado ese día. El sábado 7 de julio, Margarita, su mamá; su hermano, Julio; Joe González, el papá de su hijo Manolo, y decenas de tíos, primos y amigos, llegaron a Campeche, Méjico, en distintos vuelos provenientes de Colombia, Miami, Nueva York y Los Ángeles. Juntos se embarcaron en un charter que los llevó hasta Playa del Carmen, en la Riviera Maya mejicana.

Algunos de los primos de Sofía llevaron acordeón, caja y guacharaca, y a 36 mil pies de altura les repartieron a cada uno de los pasajeros una hoja con la letra del vallenato de Diomedes Díaz, Tu cumpleaños. Ensayaron en medio de risas y voces desafinadas: Vamos a entonar una canción pa’ que cantemos/ vamos a festejar con emoción su cumpleaños/ vamos a decirle con amor que la felicitamos y que siga cumpliendo muchos más. Era una de las sorpresas que le tenían a Sofía, quien pidió que nadie le diera regalos, y mejor hicieran una donación a la fundación colombiana Sueños sin Fronteras, que apoya a niños de bajos recursos y de la que es madrina desde el 2006.

En las playas privadas del resort Rosewood Mayakoba, Sofía los estaba esperando con su prometido Nick Loeb, y su hijo Manolo, de 19 años, quien viajó con su novia Blair Stark. La homenajeada saludó a cada uno de los invitados con su característica alegría, mientras que los empleados del hotel les daban la bienvenida con cocteles y mojitos. Ningún detalle quedó al azar. Mayordomos particulares condujeron en bote a los recién llegados por un manglar hacia sus cabañas. Las habitaciones estaban decoradas con el dibujito de la cara de Sofía, con sombrero mejicano y un simpático bigote de charro, que también fue impresa en botellitas de tequila, maletines, camisetas y gorras. En este cumpleaños tan particular, los regalos fueron para las invitadas, quienes esa primera noche encontraron sobre sus camas una elegante bolsa con ropa y accesorios de Vergara by Sofía, que ella diseña desde el 2011 para la cadena de almacenes Kmart.

Para la cena de apertura de la fiesta de cinco días, Sofía se vistió con un traje de encaje blanco de Oscar de la Renta. Estaba radiante y no paraba de expresar la felicidad que sentía por convocar a tantos parientes y amigos que hacía mucho tiempo no veía. En la reunión de integración se sirvieron cinco mesas a manera de bufé con comida mejicana, ceviches, jamones, quesos y una tentadora variedad de postres. Después de comer sin ningún asomo de preocupación por perder la figura, y como dijo: “Lista para sacarle jugo a los próximos 40”, Sofía bailó hasta las dos de la mañana del domingo. En ese momento les sugirió a sus compañeros de fiesta que se fueran a dormir y recuperar energía, para salir más tarde rumbo a las playas de Cozumel. A la isla del Caribe mejicano viajaron, el 8 de julio, en un barco exclusivo para ellos. Allí pasaron un día de sol y deportes náuticos, disfrutaron de un asado, y se encontraron con la gente que venía de Bogotá.

La gran mayoría de los invitados eran colombianos. Pero para Sofía también significó mucho la presencia de los actores Sara Hyland, Julie Bowen y Jesse Tyler Ferguson, que viajó con su prometido Justin Mikita, sus amigos de la serie de televisión Modern Family. Otro que no se quiso perder la celebración fue el fotógrafo Barry Peel, quien ha captado las mejores imágenes de Sofía desde hace más de ocho años, y tiene en su portafolio a otras famosas como Madonna, Demi Moore y París Hilton. Fernando Fiore, su compañero de presentación del programa de los años 90, Fuera de serie, también llegó con su novia Roseli a celebrar, de paso, su cumpleaños.

 Todos ellos estaban fascinados con la rumba colombiana, que lógicamente estaba liderada por la gran colonia de familiares barranquilleros. El humor de los costeños dejó inspirados a los actores de la comedia estadounidense quienes se quedaron con la firme idea de incluir algunas de las situaciones y bromas en algunos de los capítulos.

El 9 de julio fue el día elegido por Nick Loeb para sorprender a su novia colombiana. Después de llegar en la mañana a Chichen Itzá, uno de los principales sitios arqueológicos de la Península de Yucatán, algunos de los invitados disfrutaron de los bailes típicos y las edificaciones mayas. En la pirámide de Kukulcán, una de las más importantes en la arquitectura de esa cultura, Nick le propuso matrimonio a la actriz. Después de conseguir un permiso especial para escalar los 93 peldaños, el novio puso en las nubes a Sofía, le entregó un anillo de diamantes y le pidió que fuera su esposa. Entre las personas que los esperaban abajo, solo Manolo sabía lo que estaba pasando. Nick ya le había pedido su consentimiento para casarse con su mamá. Era otro motivo para celebrar, y con aplausos todos recibieron la noticia.

Finalmente el 10 de julio, día del cumpleaños de Sofía, Manolo le entregó de regalo a su mamá un libro con su historia en fotografías, y todos pasaron el día descansando en las playas del resort. En la noche, el quiosco principal estaba decorado con cartuchos, rosas y velas blancas. Las mujeres fueron recibidas con flores de colores, para que las llevaran en el pelo, y los hombres usaron sombreros mejicanos. La música sonaba al ritmo del famoso Dj neoyorquino Alex Sensation. Todo salió perfecto. Los cuatro meses que se tardó la preparación del festejo estaban justificados. El menú ofrecía una entrada de gazpacho de camarones, un plato fuerte con carnes a la mejicana y ensaladas. De postre, un ponqué de vainilla, decorado con flores naturales y la infaltable caricatura de Sofía impresa en el pastillaje. Después de que todos cantaron el vallenato ensayado tres días antes en el avión, Sofía brindó con vino blanco, los tíos resaltaron el orgullo que sienten por cada uno de los logros de su sobrina, la mamá echó cuentos de cuando era niña, el hijo le declaró su amor por enésima vez, y el novio agradeció la compañía.

Luego de los divertidos discursos, la fiesta se prendió. Como en una verdadera familia moderna, Joe González, el exesposo de Sofía, dejó ver su dotes en la mezcla de música y los puso a bailar hasta las cinco de la mañana, entre muchos ritmos: la guacherna, el mapalé y los vallenatos de Carlos Vives.

La celebración de los 40 años de Sofía terminó el miércoles 11 de julio en un restaurante de Playa del Carmen, con abrazos de despedida y los mariachis que no podían faltar en Méjico. Como dijo la bella barranquillera: “La vida empieza a los 40. La edad es solo un número y hay que celebrar bastante cada momento”.
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