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Julio Sánchez Cristo, el DJ

Julio Sánchez Cristo, el DJ

REVISTA JET-SET

El periodista más influyente del país, director y alma de La W Radio, ha vuelto a sus orígenes frente a los micrófonos para deleitar a sus oyentes con algo diferente a las noticias de la semana. Ahora Julito, una vez al mes, hace el turno del sábado como DJ durante tres horas seguidas, en las que programa y presenta desde los clásicos más clásicos hasta los hits del momento.
Julio Sánchez creció entre micrófonos y toda su adolescencia estuvo en emisoras musicales. Aprendió de su padre, Julio E., y de gurús de la radio como Enrique París, Otto Greiffenstein y Julio Nieto Bernal. Hoy, después de premios de periodismo tan importantes como el Rey de España, vuelve al origen, el de DJ.
Por: 9/4/2015 00:00:00
Julio Sánchez Cristo, en la vida real, es un hombre de pocas palabras. Tal vez se las guarda todas para sus oyentes de La W. El resto del tiempo, dicen sus amigos, él es el que hace las preguntas y escucha. Por eso, desde que era un adolescente, estaba siempre muy bien enterado de todo. No solo de lo que pasaba alrededor, sino también del acontecer mundial, y obvio, de la música, que siempre ha acompañado su vida, como buen hombre de radio; como buen hijo del gran precursor de los medios de comunicación colombianos; como buen representante de una generación de quiebre, que produjo rebeldes políticos, sociales y culturales. 

Ha dicho una y mil veces que no da entrevistas porque “ocho horas al aire son suficiente exposición”, pero esta vez aceptó debido, tal vez, a que volver a los pasos de DJ, como en un principio de los principios cuando estructuraba su particular estilo, le sirve de pretexto para calmar el ánimo, reverberar la voz y hablar de cosas diferentes a la caótica realidad del país. 

Ya hizo dos programas, una combinación de jazz, pop, rock pesado, blues, clásico, en fin…, con piezas desde finales de los años 60 hasta los últimos lanzamientos. Y las presenta de a dos: un clásico y un hit nuevo; “las dos pegaditas”, le dicen desde la época de Caracol Estéreo. Algunos de sus oyentes aún lo recuerdan y le escriben felicitándolo. Sus seguidores en Twitter le piden más. Cuentan en los pasillos de Caracol Radio que está feliz y que después de su primer sábado como DJ escribió diciendo que se preparen porque lo volverá a hacer una vez al mes. El siguiente será a finales de abril. 

Sus secuaces en esta aventura no son los de todas las mañanas: ni Alberto, ni Camila, ni Claudia, ni Juan Pablo. Son los melómanos de la emisora, Carlos Montoya y Fernando Palma, quienes se conectan con el fondo de su jefe en la más pura esencia de la radio: la música. Y no es que Julio se haya olvidado de este tema en La W por las mañanas; todo lo contrario, siempre tiene un espacio para presentar nuevas canciones y nuevos artistas. Sus amigos dicen que siempre fue un hombre curioso y por eso no solo tiene el olfato para reconocer la noticia del día, sino también la película del momento, y por supuesto, la canción que se pondrá de moda. “No hay incompatibilidad entre la radio para entretener y la radio para informar”, dijo alguna vez en una entrevista. 

Así habló Julio Sánchez Cristo sobre su regreso al oficio de DJ. 

¿Por qué el periodista más influyente del país se despoja de las noticias y un día le da por volver a ser DJ? –De pronto porque realmente es lo que quiero ser. 

Pasa de Vivaldi, a La vida es una tómbola y Odisea del espacio en una sola hora. ¿Qué quiere comunicarle a sus oyentes con estas playlists? –Que la música es universal, es incluyente. 

 ¿Cómo hace para mantenerse al día con el tema musical? Uno pensaría que no le queda mucho tiempo y que sus intereses son periodísticos. –Ojalá estuviera al día. Me apoyo en mis compañeros Palma y Montoya y en uno que otro recuerdo. 

Como DJ es generoso con sus oyentes, hizo una selección muy variada y popular. Pero, ¿usted con qué género se queda? –La foto de su vida es su playlist. Ahí está todo.  

No es un melómano convencional porque ha podido conocer a sus ídolos musicales. ¿Quién fue el que más lo impresionó? ¿Quién lo decepcionó? –Hacer una entrevista no necesariamente es conocer a la gente. Me impactó ver a Frank Sinatra; hablar largamente con Elis Regina; reírme mucho con Paul McCartney; no lograr que Aretha Franklin me cantara I Say a Little Prayer; llegar al Madison Square Garden en una limosina con Daniel Santos y Celia Cruz; despertar a Mick Jagger; coger a Burt Bacharach en una tina en Río; tener a mis ídolos de la música negra, Barry White, Isaac Hayes y James Brown. Me decepcionó haber entrevistado a Phil Collins pero fue culpa mía, era un fotógrafo que confundí. 

¿A quién no pudo conocer? –Elvis, Lennon, Michael Jackson, Marvin Gaye. 

¿A quién se le quita el sombrero como músico? –Bach. 

De los colombianos ¿a quién rescata…? –A todos los que se han atrevido a pensar que sí es posible sonar. 

¿Qué género musical no soporta? –Todos los soporto… A lo mejor me canso después de los primeros 200 vallenatos. 

 ¿Una canción para conquistar? –Walking in the Rain with the One I Love. 

¿Con quién habla de música y comparte gustos musicales? –Viejos amigos, mi hermano, pero especialmente oyentes. 

 ¿Cómo es la fiesta perfecta para Julio Sánchez?  –Setentas.

 ¿Qué hay en el iPod de Julio? –No tengo iPod. 

 ¿Cuál fue el último disco que compró? –Ayer, a un taxista. Era una banda de Haití que venía oyendo en su radio. 

 ¿El mejor concierto al que ha asistido? –Rolling Stones. 

 Un buen melómano tiene algo de músico frustrado. ¿Quiso ser músico alguna vez? ¿Cómo quién? –Astor Piazzolla. 

Los CD que La W regala en diciembre son un hit. ¿También son obra del DJ Julio Sánchez? –Somos un equipo. Llevamos 22. Ya es como Los Cañonazos. 

¿Cambiaría algún día el periodismo por la música? –En eso estoy, tratando de volver a ser un DJ.

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