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La egoteca de Tony Marques

La egoteca de Tony Marques

Revista Jet-Set

Pocas personas en el mundo se pueden dar el lujo de decir que han trabajado para celebridades de la moda como Roberto Cavalli, Oscar de la Renta y Jean Paul Gaultier. Tony Marques lo ha hecho y le contó a Jet-set infidencias de su experiencia al lado de estos gurús del diseño.
Tony nació en Brasil y llegó a vivir a Colombia hace 22 años, cuando fundó con su socia, Irma Aristizábal, la agencia de modelos Stock Models, que acaban de vender. Foto: Gerardo Gómez/12.
Por: 19/11/2012 00:00:00
A los 19 años Tony Marques era uno de los modelos más reconocidos de Brasil cuando un amigo lo invitó a hacer la asistencia de producción del desfile de Chanel en Río de Janeiro. Apenas pisó el camerino supo que a eso era lo que quería dedicarse el resto de su vida. Un año después, una amiga lo llamó para que montara en Cali una pasarela del diseñador brasileño Abilio Suárez, y en ese momento decidió radicarse en Bogotá y crear, con Irma Aristizábal, Stock Models, la primera agencia y escuela de modelaje del país. Desde entonces se convirtió en el productor de los eventos de moda más importantes y hace doce años es el director artístico de Cali Exposhow, donde ha ?tenido la oportunidad de trabajar en el montaje de los desfiles de Alberta Ferretti, Oscar de la Renta, Roberto Cavalli, entre otros.

Este año, cuando lo llamaron del Cali Exposhow a decirle que iba a producir un desfile para Jean Paul Gaultier casi se desmaya. “Ha sido mi ídolo desde niño, el sueño de mi vida era trabajar con él, creo que por eso las cosas fluyeron tan bien”. Una de las noches del evento se fueron con un grupo de amigos a bailar salsa a Lola y cuenta que el diseñador francés “es un excelente bailarín”. “Probó el aguardiente y le gustó. Se involucró mucho con la cultura del país. Quedó maravillado con el color de las rosas colombianas, con los paisajes, el chontaduro, la lulada y los platos típicos caleños. Para mí, él es el genio de la moda, más que un diseñador, es un artista. Nadie mueve un dedo sin que él lo apruebe. El casting para Gaultier es el más fácil que he hecho en toda mi vida porque él lo tenía clarísimo: no le importaba si la modelo medía un metro y treinta centímetros o un metro y ochenta centímetros de estatura; se fijaba en la actitud y el estilo, cosa que a él le sobra”.

No puede decir lo mismo de su experiencia con la italiana Alberta Ferretti, la estrella invitada al Cali Exposhow del 2011. “Desde la preproducción sabíamos que iba a ser complicado trabajar con ella. Estaba muy estresada con el tema de las modelos. Hubo un vestido de su colección que se probaron 32 niñas y a ninguna le quedó porque la talla era muy pequeña. Es una mujer profesional, pero no es la más simpática. Ella te dice: ‘Quiero que esto sea verde’, y tiene que ser verde, nunca la vas a poder convencer de que sea amarillo o un verde más claro”. Tony aún no olvida el regaño en italiano que le pegó frente a todas las modelos y el staff. Aún así, afirma que volvería a trabajar con ella porque aprendió mucho de su disciplina y exigencia. “Siempre estaba impecablemente vestida. A la prueba de vestuario llegó subida en unos tacones que no se quitó nunca”. Ferretti vino con Bill Shapiro, director creativo de Moschino, “un tipo adorable con quien fue muy fácil trabajar. Con él hicimos un montaje espectacular. Sus productores dijeron que lo que habíamos hecho en Colombia era mejor que lo que les habían hecho en París. Fue maravilloso”.

Hay diseñadores que llegan ya con el concepto totalmente definido y otros que escuchan propuestas de los colombianos. “Por ejemplo, Oscar de la Renta nunca se metió en nada del desfile que dio en Cali Exposhow. Lo vi solo dos veces: cuando llegó y el día de la pasarela, cuando entró a saludar a todo el mundo y a tomarse la foto de rigor con nosotros. Él confía plenamente en su equipo de producción, ellos son quienes toman las decisiones y escogen a las modelos”.

Lo contrario a Roberto Cavalli: “A él le gusta estar en el casting y escoger las niñas, pero cuando se iba a dormir el equipo de producción de él cambiaba las modelos porque tenía más claro el concepto. Cavalli era coqueto, pasaba por donde estaban las modelos y les decía: ‘Estás muy linda’. Es un showman, se le veía feliz todo el tiempo con su champaña en la mano”. Una de las cosas que más le sorprendieron de Cavalli fue su look desparpajado. “Imaginaba que me iba a encontrar con un tipo de vestido negro divino y llegó alguien de camisa abierta, gafas, cigarrillo en la boca, totalmente relajado”.

Tony confiesa estar agradecido con la vida, pues muy pocos productores en el mundo se dan el lujo de trabajar con firmas como Ferretti, Cavalli, Gaultier, y la lista sigue. “Ya estoy rezando para saber cuál va a ser el diseñador internacional que van a traer al Cali Exposhow del 2013. Me encantaría que fuera Elie Saab, Christian Dior, Tom Ford, John Galliano —quien a pesar de todo lo que le ha pasado para mí es un genio—, o Chanel, que fue con quien empecé mi carrera”, suspira con la convicción de que soñar no cuesta nada.
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