Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

El Chikungunya de Salud Hernández

El Chikungunya de Salud Hernández

REVISTA JET-SET

La columnista se contagió de este virus a finales del año pasado mientras hacía un trabajo periodístico en La Guajira y desde entonces ha vivido un calvario por culpa del fuerte dolor en las articulaciones, que hace que a veces ni siquiera pueda levantarse de la cama. Acusa al gobierno de Santos de no tomar en serio la enfermedad.
Según Salud,se proyecta que en Colombia más de un millón de personas se contagiarán con este virus en 2015.
Por: 12/2/2015 18:00:00
Por más paradójico que suene, la salud de Salud Hernández no anda bien: la columnista se contagió de Chikungunya cuando hacía un reportaje en el sur de La Guajira sobre Marquitos y el Frente 59 de las Farc. A su regreso el 1.º de diciembre empezó a sentir todos los síntomas típicos del virus: “No me podía mover, me dolían las articulaciones”. Fue a la Clínica del Country para que le hicieran los exámenes de sangre, pero le dijeron que los resultados salían en un mes. Le recomendaron tomar Dólex cada seis horas y mucho líquido.

Las primeras tres semanas fueron muy dolorosas, le daba lidia hasta abrir una botella de gaseosa. “Había días en los que no me podía ni levantar. Si tenía que ir al baño en la madrugada me lo pensaba dos veces, casi que prefieres hacértelo encima”, dice sin exagerar.

El 7 de diciembre se sintió peor y fue a urgencias de la Clínica Los Nogales. Le diagnosticaron una baja de plaquetas y tuvo que quedarse acostada cuatro días. Mejoró, pero el 16 de diciembre, mientras muchos colombianos le rezaban la primera novena al niño Jesús, tuvo otra recaída. “Ya no solo me dolían las articulaciones de los brazos y las piernas, sino también la mandíbula, la cabeza y la espalda. Moverme era una proeza y no podía ni masticar”.

Con el virus en todo su furor viajó a Madrid a pasar las fiestas navideñas con su madre. “Ella estaba feliz porque yo me la pasaba encerrada en la casa, no me daban ganas de salir a ninguna parte. El 31 de diciembre me acosté a las 11:30 de la noche”. De los 17 días que estuvo en la capital española solo salió dos y no veía la hora de estar de nuevo en su cama. “Con esta enfermedad se van a quebrar los de los bares y los restaurantes, pues a uno ya no le da ganas de salir. Además hay médicos que te dicen que no puedes beber licor durante seis meses y uno se pregunta, ¿como por qué?”.

Hace un mes empezó a sentir una leve mejoría y dejó de tomar Dólex, pero hay días que el dolor regresa con intensidad. “Este virus es como el Túnel de la Línea, uno nunca sabe cuándo va a ver la luz al final del túnel”, bromea. Lo peor de todo es que los médicos no le dan razón de cuándo acabará su calvario. “Ellos tampoco lo saben porque es una enfermedad relativamente nueva y hay mucha ignorancia. El viceministro de Salud dice que han hecho campañas para prevenirla, pero eso es falso de toda falsedad. Habrán hecho dos o tres pendejadas”. Lo acaba de comprobar en el viaje que hizo recientemente a Casanare, donde, según ella, nadie tenía ni idea de qué era el Chikungunya. “Los médicos están perdidos y el Gobierno, en lugar de alertar a la gente para que tome medidas de choque y sepa que no es una gripita pasajera, sino un mal que incapacita durante semanas, despilfarra la plata publicitaria en cantar sus grandezas”, escribió en su columna del diario El Tiempo, que generó voces de defensa de los santistas.

A Salud el bichito le disparó el malgenio contra Juan Manuel Santos, quien dijo que de Chikungunya no se muere nadie. “Es un ignorante y vive en su burbujita pues que siga yendo a Anapoima con sus amiguitos, que la pasen felices y que ojalá no les dé a ninguno. Yo no le deseo esto ni al presidente”, dice con el tono desenfundado que la caracteriza. Y recalca: “Los políticos son tan brutos, todos ellos, unos y otros, que han tratado de politizar el tema. Como el Centro Democrático fue el que más chilló, entonces ahora si tienes Chikungunya y protestas, resulta que eres uribista. Es todo tan absurdo”. Bromea con que a los únicos que no les da el virus es a los políticos porque “a ellos les huyen hasta los mosquitos”.

Antes de este virus la salud de Salud marchaba divinamente, solo había sentido algunos malestares estomacales por cuenta de los viajes periodísticos que hace a los pueblos de Colombia donde no hay agua potable. “Yo creo que los nombres lo marcan a uno, como escribió Juan Gossaín. Mi hermana mayor fue bautizada en honor a mi abuela materna, que se llamaba Dolores. Siempre estaba enferma y sigue enferma”, contó alguna vez en Jet-set. Dolores iba a venir a visitarla y ella quería llevarla a la Costa, pero el virus truncó sus planes. “En este momento con un extranjero yo no me bajo de mínimo dos mil metros de altura, me juren lo que me juren”. Dice que solo va a tierra caliente si su trabajo se lo exige, pero de paseo ni de fundas. “Soy muy dulce para los mosquitos, ellos sí me quieren”.
LO MÁS VISTO