Revista Jet-set

Kike Santander “El amor es la mejor partitura”

Por: Edición 270

Ha sido el productor de cantantes como Carlos Santana, Jennifer López, Alejandro Fernández, Thalía y Christian Castro, pero siente que ya completó el ciclo de componer canciones para famosos. Ahora quiere centrar sus energías en el reality La Voz y en QiClub, un portal virtual de ejercicios con música original.

Kike Santander “El amor es la mejor partitura”. Quizás no hay nada más importante para Kike que su familia. El músico vive en Miami con su esposa, Adriana López, y sus tres hijos: Sebastián, Alejandro y Andrea. Foto: ©Juan Manuel García/13.

Quizás no hay nada más importante para Kike que su familia. El músico vive en Miami con su esposa, Adriana López, y sus tres hijos: Sebastián, Alejandro y Andrea. Foto: ©Juan Manuel García/13.

Luego de 18 años de vivir fuera de Colombia, de donde salió huyendo por una amenaza de secuestro, Kike Santander está de regreso para ser el asesor del cantante Andrés Cepeda en La Voz. Había rechazado varias propuestas para trabajar en realities en el país, pero esta vez aceptó porque el formato tiene un drama muy especial: “a un programa que podría parecer intrascendente como es La Voz, uno puede darle un sentido profundo. Aquí hay unas historias increíbles que se fusionan con la magia de la música”, cuenta Kike sin perder su marcado acento caleño.

El productor asegura que ha hecho un muy buen equipo con Cepeda y que encontró un estilo filosófico para comunicarse con los participantes. “En este oficio uno tiende a repetirse y estoy tratando de cambiar eso, les hablo cantando, o los comparo con objetos o cuadros. Me estoy arriesgando y puedo mostrar cómo soy: un tipo espontáneo al que le encanta el vacilón. No le tengo miedo a cometer errores o abrirme a lo desconocido y eso me ha permitido jugar en varias canchas”, dice.

Esta no es la primera vez que participa en un reality, en 2005 fue director de la academia de Operación Triunfo, en España. Allí se inventó un método para relajar y poner en forma a los concursantes a través de rutinas de gimnasia y baile, acompañados con música original. Batuka Fitness se volvió un fenómeno social y vendieron más 1,5 millones de DVD. “Recibí cientos de emails de gente dándome las gracias porque habían bajado de peso y ahora creían más en ellos. Me di cuenta de que esto podía tener un impacto muy positivo en la salud”.

De ahí nació la semilla para crear QiClub, un portal web que lanzará en Colombia en enero de 2014, en el que los usuarios podrán recibir videos e información con programas de entrenamiento físico y nutrición. “Es como tener un entrenador personal y un chef en casa las 24 horas del día. El sistema es inteligente, uno solo le dice ‘tengo 20 minutos para hacer ejercicio por la mañana, mi meta es bajar cinco kilos en dos meses y quiero acompañar mi rutina con música latina’ y él te arma tus clases y te ofrece un plan de alimentación”, explica Kike, quien desde hace tres años está dedicado a componer las melodías para cada coreografía.

Él siente que esta era una deuda que tenía con la medicina, diploma que colgó para dedicarse de lleno a la música. “En el hospital le daba conciertos a las enfermeras y cuando terminaba mi turno en urgencias me lavaba la sangre y me iba a tocar a los bares de jazz en Cali”. Empezó componiendo jingles, e hizo más de 1500. “Cuando entraba a un supermercado, a la mitad de los productos que estaban en los estantes les había hecho jingle”, bromea. Luego conoció a Emilio Estefan y su vida dio un giro de 180 grados, se convirtió en uno de los productores más poderosos de la música latina en el mundo, pero aún así se sentía vacío. “Todo el mundo me decía que era un verraco, en las reuniones yo era siempre quien tenía la última palabra, y eso empezó a parecerme horrible, me sentía prisionero de mi ego. Me caía gordo y me declaré la guerra. Pensé, ‘no puedo seguir siendo ese ser vanidoso, arrogante e insoportable que soy’”, cuenta Kike.

Empezó una búsqueda espiritual en la que pasó por la religión católica, los Hare Krishna y la meditación trascendental. Finalmente descubrió la escuela del ruso George Gurdjieff, quien le enseñó que cualquier persona puede llevar una vida espiritual sin renunciar a lo material. “Me pareció fantástico porque mi naturaleza terrenal es muy fuerte, me gusta el dinero y la buena vida, pero quería conciliar eso con mi alma”. Según Kike, el problema de la humanidad es que la gente no se conoce y eso aplica desde los más humildes hasta a los más poderosos. “Todos somos esclavos de nuestro ego. La lucha no es con los demás sino con uno mismo. No se trata de ir de puerta en puerta diciendo: ‘Dios te ama’, ‘tú eres un pecador, conviértete’. Hay que trabajar con el cuerpo, la mente y los sentimientos”. Desde que entendió el mensaje, es más selectivo hacia dónde apunta su energía. “Siento que completé el ciclo de componer canciones y hacerle discos a cantantes de pop. Lo he hecho durante 17 años y ya es suficiente”, dice.

En esta nueva etapa es más feliz con logros interiores encaminados a construir positivismo que con sus ambiciones del pasado. El músico está radicado en Miami con su segunda esposa, Adriana López, y sus tres hijos: Sebastián, de 18 años, también músico; Andrea, de 17, en secundaria con tutores en su casa, y Alejandro, de 5, el consentido. Ellos son su motor, de hecho, como él mismo escribió recientemente en su Twitter: “el amor es la mejor música en la partitura de la vida”.

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