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Jude Law como Pío XIII El papa sacrílego

Jude Law como Pío XIII El papa sacrílego

REVISTA JET-SET

El actor inglés protagoniza la serie The Young Pope, que ha desatado un escándalo entre los católicos, por mostrar a un pontífice perverso, lujurioso, fumador empedernido, que dice no creer en Dios y abomina a los fieles.
99Pío XIII, el papa de ficción, evita cualquier contacto con los fieles y devuelve a la Iglesia católica a un crudo conservadurismo, así su estilo personal sea muy moderno.
Por: Revista Jet-set.21/9/2016 00:00:00

El nuevo vicario de Cristo es endemoniadamente guapo y el día de su coronación invita a su rebaño a hacer todo lo reprobado por la Iglesia: desde tener sexo sin casarse hasta el matrimonio gay. En medio de semejante disparate, se despierta para descubrir que solo era una pesadilla. Su vida real, de todas maneras, y a pesar de ser la cabeza de una institución llamada a ser santa, es tan tormentosa y aberrada como sus terroríficos sueños. Y son esas incidencias y las deliciosas sorpresas que traen, según Variety, el motor y gran atractivo de The Young Pope (El papa joven), un nuevo intento por calmar la eterna curiosidad sobre lo que sucede entre los muros de Ciudad del Vaticano.

Para hacerlo, el director Paolo Sorrentino, ganador del Oscar en 2014, optó por una vía no convencional, al explorar en la televisión qué pasaría si el colegio cardenalicio eligiera al primer papa gringo de la historia. El escogido, según la ficción, se llama Lenny Belardo, interpretado por Jude Law, el hijo que unos padres hippies abandonaron en un orfanato, donde se crió. Contra todo pronóstico y con solo 47 años, conquista la más alta jerarquía de la Iglesia católica, gracias al cardenal Voiello, secretario de Estado del Vaticano, quien pretende convertirlo en su títere.

Pero Belardo se revela como un papa extravagante, quien adopta el impensable nombre de Pío XIII, asociado con Pío XII, un polémico pontífice de la historia real, cuya posición ante el régimen nazi, en la Segunda Guerra Mundial, sigue siendo materia de discusión. El inusitado sucesor de San Pedro le notifica a Voiello que no oirá sus consejos y se torna cada vez más intransigente, autoritario, irritable, destructivo, arrogante, caprichoso, vengativo y todo lo contrario a lo que la caridad cristiana le exige.

Uno de sus primeros gestos como papa es regañar a una monja anciana por besarlo en la frente. Al desayuno, pide Coca-Cola Cherry Zero y fuma un cigarrillo tras otro. Cuando un sirviente lo cuestiona por cambiar los usos de su antecesor, le espeta: “Ahora hay un nuevo papa”, con un aire de capo de la mafia.

Pío XIII contrasta dramáticamente con el actual papa, Francisco. Si este último proclama una mayor apertura de la Iglesia y es cercano a la gente, Pío XIII se envuelve en un halo de misterio, al rehusarse a ser fotografiado, a que su imagen sea utilizada en merchandising y hasta a aparecer en público.

Los dos primeros capítulos de la serie de diez, fueron presentados en la pasada Mostra de Venecia, donde el pronóstico fue que será todo un hit. The Young Pope estará al aire a finales de octubre en canales como HBO y Sky, y The Hollywood Reporter afirma que se ha vendido en varios países y están abiertas las puertas para una segunda temporada.

En efecto, habrá mucha tela para cortar, porque Pío XIII solo sabe profanar lo más sagrado. Maquiavélico, le ofrece prebendas al confesor de la Santa Sede, a cambio de que le revele los pecados de los cardenales, con quienes se disputa el poder. Como se recuerda, el secreto de este sacramento es uno de los preceptos más caros a la Iglesia y su violación supone la excomunión. Por otro lado, conspira para expulsar al superior de la Congregación para la Doctrina de la Fe, bajo falsas acusaciones de homosexualidad, con el fin de poner en su lugar a su rival, el cardenal Spencer, quien le escupe al papa en la cara ante sus planes.

Lenny alarma por sus ideas megalómanas y apocalípticas, que evocan al anticristo. Se empecina en que su homilía inaugural, a contracorriente de la tradición, en la Plaza de San Pedro, sea de noche. Durante ella, una misteriosa luz recorre el cielo y un torrencial aguacero cae sobre los aterrados asistentes, mientras el papa vaticina que sucumbirán ante un horrendo porvenir si no se dedican a pensar en Dios las 24 horas del día. “¿Estará a punto de convertir a la Iglesia en una organización extremista y fundamentalista?”, se preguntó Deborah Young, al comentar la serie en The Hollywood Reporter.

Más confuso aún resulta Pío XIII al asegurar que no tiene pecados y que no cree en Dios, aunque también declara: “Soy una contradicción. Soy Dios. Uno en tres y tres en uno (refiriéndose a la Trinidad). Como María, Virgen y madre; como hombre, bueno y malo”.

¿Habrá redención para Lenny? Los capítulos lo dirán, pero, mientras tanto, Paolo Sorrentino les contestó a los católicos que han puesto el grito en el cielo: “Tienen que ver la serie y entender que toca temas como la presencia o ausencia de Dios, o el ejercicio del poder en una institución que predica la humildad”, le explicó a Variety. Y defendió que su idea no es nada descabellada: “Es posible que tras un papa muy abierto, venga uno que regrese al crudo conservadurismo. Sería completamente ingenuo creer que la Iglesia se embarcará en un largo camino liberal”, conjeturó el director.

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