Ocho días después del nacimiento de Joaquín, su primer bebé, la presentadora Mónica Fonseca y su esposo, Juan Pablo Raba, llevaron al recién nacido al restaurante Novecento, de Key Biscayne, Miami, a pleno mediodía.
La joven, quien no sufrió de las complicaciones del posparto, trina frecuentemente en Twitter que Joaquín sufre de rabietas y que para calmarlo lo sacan a pasear. Dice que su inquieto Joaquín los ha desvelado en varias oportunidades, y una mañana escribió con humor lo siguiente: “Anoche, muy a las doce, el sinvergüenza no se quería dormir. Nos tocó montarlo en el coche y darle una vuelta por el parqueadero. Santo remedio: por fin pegó el ojo”.
En el momento de su nacimiento, Joaquín pesó 3,090 gramos y midió 45 centímetros, según su orgullosa madre. Después de la licencia de maternidad, la pareja y el bebé regresarán al país, donde ella seguirá con su programa de nuevas tecnologías del Canal NTN24 y, por supuesto, se dedicará a los cuidados del niño.