Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Juan Manuel Galán por la legalización de la marihuana

Juan Manuel Galán por la legalización de la marihuana

Revista Jet-set

El hijo de Luis Carlos Galán atizó la polémica con un proyecto de ley que busca legalizar el uso de la marihuana en tratamientos medicinales. Con esta iniciativa, Colombia estaría a la vanguardia de Uruguay y la mitad de Estados Unidos, que dieron pasos agigantados en el tema de la aprobación de la hierba.
El senador liberal Juan Manuel Galán diseñó el proyecto de la legalización de la marihuana para usos terapéuticos, a partir de las conversaciones con especialistas que tratan a enfermos terminales. Foto: ©Imagen Reina/14.
Por: Edición 28814/8/2014 00:00:00
El proyecto que busca la legalización de la marihuana para usos terapéuticos en Colombia generó gran impacto en el mundo debido a la ubicación de nuestro país en el ranking de los mayores productores de drogas del mundo. El asombro fue mayor por el hecho de que esta propuesta legislativa nació del senador Juan Manuel Galán Pachón, uno de los hijos del inmolado Luis Carlos Galán Sarmiento, quien murió en un atentado perpetrado por la mafia. El drama de dos parientes con enfermedades terminales motivó a Galán Pachón a gestionar la polémica iniciativa que polarizó al país.

Este proyecto que busca el uso de la marihuana con objetivos medicinales sigue siendo tímido. ¿Por qué no pidió la legalización total, con fines recreativos? –Porque se nos caería en el Congreso. Hay que ser realista, la política es el arte de lo posible y lo que usted pregunta no es posible. Debemos ir paso a paso. Lo primero que hay que hacer es buscar el uso del cannabis medicinal que tiene un soporte médico y científico en varios países del mundo.

¿Se abre así una puerta para la legalización de la marihuana? –Abrimos la puerta a un cambio en las políticas antidrogas que han sido un fracaso. Nuestro proyecto va asociado a un problema de salud pública que es el dolor de personas con VIH y cáncer, por ejemplo. El cannabis ayuda en el manejo de los desórdenes del sueño y la inapetencia como consecuencia de las quimioterapias y otros tratamientos. Tiene menos efectos colaterales que la morfina y sus derivados que causan adicción. En la mitad de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Cataluña, Uruguay, Chile y Costa Rica evolucionaron en esta materia.

Los casos de dos parientes suyos motivaron esta iniciativa legal. –Una prima hermana, hija de mi tía materna Maruja Pachón, y mi tío Juan Daniel Galán, hermano de mi papá. Ambos murieron de cáncer. A los dos les suministraron cannabis como paliativo en las fases finales de la enfermedad. No cabe debate ante la pregunta: ¿Por qué negar el derecho a morir sin dolor?

Este proyecto tiende a polarizar a la sociedad. Empecemos por las opiniones favorables que ha recibido.  –Me dan testimonios de enfermos que la usan con fines terapéuticos. Una persona con lupus me dijo que apeló a la morfina, pero era terrible. La marihuana en cambio la ayudó a controlar el dolor.

¿Y qué tanto le han dicho los opositores?
–Los que descalifican mi propuesta lo hacen sin argumentos. Me dicen: “¿Cómo así que el hijo de Galán, quien fue asesinado por el narcotráfico, busca la legalización de la marihuana?”. Lo que no entienden es que los asesinos de mi papá fueron las mafias del negocio ilegal del narcotráfico y todos sus aliados en el sector político. Una forma de derrotar esas mafias es legalizando para que les duela el bolsillo.

Debido a la lucha de Luis Carlos Galán contra el narcotráfico se pensaría que en su casa satanizaban la marihuana. –No. Soy liberal por ambos lados, desde mi mamá y mi papá hasta mi abuelo paterno. En mi familia no ha habido Frente Nacional y menos conservadores.

Si se aprueba su proyecto, ¿quién va a suministrar la marihuana? –Los congresistas no nos metemos en eso. Solo vamos a convertir en ley el mandato del artículo 49 de la Constitución que dice: “Bajo prescripción médica, sustancias como la marihuana pueden ser suministradas”. Nuestro proyecto de ley tendrá cuatro artículos que le darán vía libre al Gobierno nacional para que adelante el modelo que le sirve a Colombia cuando se trata de prescribirla de manera medicinal.

¿Se conseguiría en las clínicas y farmacias, pero con prescripción médica? –El gran requisito es suministrarla a través de médicos responsables y en los escenarios de la salud. No la deberán comercializar en sitios donde vendan alcohol porque la mezcla es peligrosa.

¿Con la legalización subirá o bajará el precio de la marihuana? –El Estado regularía los precios quizá con impuestos más altos que los del tabaco y el alcohol. Yo creería que el beneficio de la regulación de la marihuana permitiría un control de calidad muy grande sobre el producto. Algunos enfermos la compran en el mercado negro con el riesgo de que tenga mezclas que atentan contra la salud.

Incluso se habla de que se podrá cultivar en las casas. –Eso dependerá de las entidades de salud y del modelo que construyan o apropien de otros países. A nosotros como Congreso, y enfatizo, solo nos corresponde entregar la herramienta legal para el uso del cannabis entre enfermos.

Usted argumenta que la marihuana es menos peligrosa que el alcohol y el tabaco. –El porcentaje de adicción del tabaco está en el 30 por ciento, pese a todos los daños que este causa. El de la marihuana está en el 8 por ciento, según la Organización Mundial de la Salud.

¿Se legalizará para los enfermos, pero cómo se controlará el consumo en el resto de la población? ¿Acaso con campañas como la de Falcao contra la drogadicción? –Son un fracaso total. No entiendo por qué seguimos haciéndolas. Seguimos botando la plata a la caneca con esas campañas. Eso no es prevención.

Entonces, ¿qué se debe hacer?
–La prevención tiene que ser una política y no una campaña. Hay que analizar los problemas que conducen a las personas a la drogadicción. En Colombia, la mitad de los niños nacen sin padres responsables y eso es un caldo de cultivo para las drogas. Hay que trabajar desde la familia y la escuela para suplir ese tipo de carencias. Hay que promover campos deportivos y clases de arte.

¿Qué protagonismo tuvo la marihuana en sus épocas de colegio y universidad? –Ninguno. En el colegio nunca vi drogas, solo alcohol en una que otra fiesta.

¿Ni siquiera la probó por curiosidad? –No. Mi papá no fumaba ni tomaba. Mi mamá igual. Entonces nunca sentí curiosidad por las drogas.
LO MÁS VISTO