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John Leguízamo la película de un ‘feo’ en Nueva York

John Leguízamo la película de un ‘feo’ en Nueva York

Revista Jet-set

Fugly, la nueva cinta del colombiano John Leguízamo, pasea al espectador por la vida de un artista pobre y feo que trata de abrirse camino en la competitiva Nueva York. La historia que plantea esta comedia tiene todo que ver con las dificultades que vivió el actor antes de llegar a Hollywood. Así habló con Jet-set en exclusiva.
Fugly, que traduce “terriblemente feo”, le dio el nombre a la nueva película del bogotano John Leguízamo. Con la producción, el actor demostró su capacidad de hombre todero, puesto que la escribió, protagonizó y produjo. Foto: Cortesía Contento Films.
Por: Edición 2987/1/2015 00:00:00
El actor bogotano John Leguízamo ha dado varios pasos para acercarse al país. Después de vivir cuatro décadas en Estados Unidos compró una casa colonial en el sector de San Diego, en Cartagena; luego protagonizó El paseo 3 al lado de Karen Martínez y, recientemente, buscó capital colombiano para la financiación de la película Fugly: una comedia de personajes que se dejan llevar por la tensión sexual en un ambiente violento.

La nueva conexión de Leguízamo con sus raíces tiene nombre propio: la productora caleña Catalina Hoyos Lago, amiga del actor y de su familia. Ella se encargó de conseguir el presupuesto de la película que llegará muy pronto a las salas colombianas. Los dos se conocieron en Nueva York en 1994, cuando Catalina hacía teatro en los circuitos latinos que eran frecuentados por Luz de Leguízamo, la madre del artista. “Admiro la humildad de John. Él está entre los mejores del mundo. Incluso nos vimos en Cali, donde fuimos a rumbear a Zaperoco, un sitio de salsa”. Catalina, por ejemplo, tuvo un lugar privilegiado en los ensayos de Ghetto klown, el stand up comedy que marcó la consagración de Leguízamo en los escenarios de Broadway. Con esta obra de corte intimista, que exploró su etapa de indocumentado en el Bronx, el artista se esmeró en pulir su español, tanto que tomó clases antes de traerla a ciudades como Bogotá y Medellín, donde agotó la boletería. Con todo esto y su nuevo trabajo en Fugly, cuyo personaje principal es un joven en pleno despegue de su carrera artística, John Leguízamo habló con Jet-set.

¿Fugly es la historia de un feo, de un antihéroe? –Sí. El protagonista, Jesse, nació pobre, feo y sin amor, pero buscó atraer a las mujeres con su talento.

¿Usted se consideraba feo o sin gracia como decimos en Colombia? –No. Algunas mamacitas, que eran creídas, no me querían. Pero de alguna manera siempre tuve novia.

¿La cinta tiene visos biográficos?
–Es ficción, pero tiene toques relacionados con mi vida y con mi carrera como actor y comediante en Hollywood. A los 13 años, en mi primer día del middle school, usaba un afro perfecto, pero cuando llovía, parecía un perro mojado. Las chicas se burlaban de mí y me llamaban fugly, que quiere decir fucking ugly, supremamente inmundo. Pero el que ríe de último ríe mejor.

En esta película, ¿qué aspectos rescata de los días en que decide abrirse camino como actor?
–Le añadí todo lo que sufrí siendo un actor latino en Estados Unidos. Al comienzo fue muy, pero muy duro conseguir un trabajo que me diera dignidad. Eso me impulsó a escribir mis propias obras. De alguna manera esto ha beneficiado a otros artistas latinos, ahora nos ven más capaces e intelectuales. Se nos han abierto las puertas.

Hablemos de un debate bizantino. ¿Su origen latino lo ha encasillado como actor?
–Solamente en términos de productores brutos. Mi condición de actor latino me ha dado mucho orgullo. Gracias a mi origen he logrado que la gente me identifique. Eso me inspira para mostrarle al público la belleza de la personalidad latina, lo calurosos que somos, lo avispados, lo amables y adaptables a todo tipo de situaciones. Tenemos muchas cosas por enseñar.

¿Fue difícil conseguir el presupuesto para Fugly? ¿Qué tantas puertas tocó?
–No fue fácil. Es menos complicado lanzar un negocio en las redes que conseguir fondos para una “peli”. Hablé con muchos inversionistas. Por fin con Catalina Hoyos Lago, los realizadores de Contento Films y más gente interesada en el cine de Colombia, obtuve el presupuesto para Fugly que es muy alto porque tiene animación. Además fue rodada en Nueva York, donde no es barato filmar.

¿Qué tipo de humor maneja la cinta: más apegado al humor negro o a las comedias gringas? –El humor es mío; es decir, muy físico, oscuro y sexual. No es ni gringo ni latino, sino mi versión de ambos.

En Fugly actúa, produce y escribe el guion. ¿Por qué no llegó más lejos, hasta la dirección? –Porque ya me dirigí en la película Undefeated y fue muy duro. Esta vez no lo podía hacer todo.

¿Con qué proyectos nos va a sorprender en este 2015? –Tengo la versión en novela gráfica de Ghetto klown, mi obra de teatro. Estimo que la publicación estará lista en septiembre. Ahora estoy en el proceso de filmación de una nueva película con Bryan Cranston y Brad Furman acerca de unos agentes americanos de la CIA.
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