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John John Kennedy y Carolyn Bessette la historia secreta

John John Kennedy y Carolyn Bessette la historia secreta

Revista Jet-set

Amigos del hijo de John F. Kennedy le revelaron a People detalles hasta ahora desconocidos de su romance y sus peleas con su esposa, con motivo de los 15 años de su prematuro deceso en un accidente aéreo.
Carolyn y John John en la gala de los Newman’s Own/George Awards dos meses antes de su muerte. Sus amigos desmienten que su matrimonio fuera un fiasco y revelan que en esos días él estaba pensando seriamente en dar el salto a la política. Foto: Reuters.
Por: Edición 28814/8/2014 00:00:00
“John John era un tipo normal con un lado bobalicón, de modo que la visión de que encarnaba a la versión americana de la realeza era exagerada”, asegura su amigo Matt Berman, exdirector creativo de George, la revista que Kennedy fundó y dirigía en el momento de su muerte. Él asegura además que él y su esposa, Carolyn, eran muy afectuosos el uno con el otro, “demasiado, a veces, al punto que te llevaban a sentir pena. Él le daba a ella unos besos que lo hacían pensar a uno: ‘Tengo que salir de aquí ya’. A ellos no les importaba quién los estuviera mirando”. Gustavo Paredes, por su parte, cuenta que Carolyn echó varias veces a John John antes de su boda en 1996, porque sospechaba que él no iba en serio con ella, por ser uno de los hombres más deseados del mundo. Que ella lo tratara así lo desconcertaba enormemente, ya que vivía muy consciente de lo irresistible que les resultaba a las mujeres. Gustavo lo conocía muy bien porque su madre, Provi Paredes, fue por muchos años la asistente privada de Jacqueline Kennedy, la inolvidable madre del heredero.

Ellos forman parte del grupo de allegados a los Kennedy, que le contaron a la revista People estos y otros aspectos secretos de la historia de amor, que fascinó al mundo en los años 90. Pero el 16 de julio de 1999, el aeroplano que John piloteaba rumbo a la boda de Rory, un primo de él, se accidentó en las costas de Massachusetts, dando al traste con su vida, la de su esposa y su cuñada Lauren. La inesperada tragedia privó al mundo de ver a este carismático Kennedy, de apenas 38 años, en acción y posiblemente como presidente de la nación, al igual que lo había sido su padre, John F. Kennedy, en los años 60. Sobre este asunto, otra amiga, Rose Marie Terenzio, le relató a People que si John estuviera vivo, Barack Obama no habría llegado a la presidencia. Por los días de su desaparición, reveló, él estaba planeando lanzarse a la política y cree que habría opacado al actual mandatario y a Hillary Clinton.

A tres lustros del siniestro, surgen nuevos detalles de la relación de Kennedy con su esposa, que siempre se vio ensombrecida por truculentas historias de trifulcas, infidelidades y problemas con drogas. Al respecto, Ariel Paredes, hijo de Gustavo y quien también compartió mucho con John John, afirma que la pareja era fogosa, de modo que así como se amaban intensamente, así también eran sus peleas. Pero asegura que eso no significa que su matrimonio marchara rumbo al desastre, como lo sostienen viejos rumores. “Ella era un poquito más dramática, pero siempre que se enfrentaban terminaban haciendo las paces”, explica Paredes.

Terenzio confirma que ellos reñían, en especial porque Carolyn, a quien libera de su imagen de mujer de hielo, era muy protectora y pensaba que los demás se aprovechaban de su marido. A él le parecía que ella exageraba y por eso surgían los conflictos. Pero así como se enfrentaban, compartían también un gran sentido del humor y se trataban de manera juguetona. “Ella se burlaba de los pantalones de él porque siempre le quedaban cortos. Él vivía encima de ella por la manera en que hablaba por teléfono. ‘¿Cuántas horas puedes pasar tú hablando? ¿Con quién hablas?’, le decía”, cuenta Terenzio. El humor de Carolyn era malévolo, narra la escritora, quien cuenta cómo también le tomaba el pelo a John porque las rubias eran su tipo: “Un Día de San Valentín, evoca Terenzio, le mandó a John 10 bouquets diferentes de flores, firmados por todas las rubias famosas que se le ocurrieron: ‘Con amor, Pamela Anderson’, ‘Con amor, Claudia Schiffer’, etc. Él pensó que aquello había sido un acto histérico”.

Provi Paredes, por su lado, apunta que John le pedía que le hablara a Carolyn de su madre. Entonces, ella le relataba cómo la elegante primera dama consentía a John John, pero también se ponía furiosa con él cuando, de adolescente, tomaba su auto sin su permiso para ir de paseo a Martha’s Vineyard. “Yo le contaba de lo mucho que a la señora Kennedy le gustaban los vestidos y que cuando salíamos de viaje ella no iba de compras, sino que los diseñadores acudían a donde ella estuviera. Carolyn amaba esas historias”, anota la fiel Provi.

Carolyn conoció a John John en 1994 cuando estaba a cargo de las relaciones con las celebridades de Calvin Klein y él acudió al showroom de la casa para que ella le mostrara una nueva colección. Desde entonces se gustaron y si algo adoró Kennedy de ella fue que no lo veía como el heredero de la familia más famosa de Estados Unidos sino que lo quería por como era, agrega Gustavo Paredes.

Las nuevas remembranzas traen también una interesante alusión a la famosa maldición de los Kennedy. Daniel Pfeffer, otro amigo, cuenta que una vez le preguntó a John John sobre ello y él le contestó: “No hay ninguna maldición”. Los Kennedy, reflexionaba el joven, fueron criados con la idea de que podían hacerlo todo y que lo único que los superaba era la naturaleza. “Para ellos esto no era temerario. No creían ser una familia desafortunada, sino que tomaban más riesgos que las personas promedio”, concluye Pfeffer.
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