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Sebastián Pinzón, el golfista que enamoró a María Antonia Santos

Sebastián Pinzón, el golfista que enamoró a María Antonia Santos

REVISTA JET-SET

Este deportista, quien también está dedicado al sector de la construcción, contraerá matrimonio con la hija del presidente Juan Manuel Santos. El joven, cuarto en el ranking nacional de golf, logró para Colombia la sede del prestigioso Ladies European Tour, una competencia de mujeres golfistas que se realizó por primera vez en Latinoamérica. Esta es su historia.
El golfista Sebastián Pinzón se tomó nueve meses en la organización del circuito femenino de golf Ladies European Tour. La sede del evento se la disputó con México.
Por: 4/12/2015 00:00:00
El joven bogotano Sebastián Pinzón, de 27 años, necesitaba convocar a los medios de comunicación con el fin de promocionar el Ladies European Tour, un circuito de golf femenino que terminó el pasado 26 de noviembre en el club residencial La Pradera de Potosí, en La Calera. En los minutos previos al encuentro con la prensa, el golfista y sus asesores parecían un poco nerviosos ante el temor de que, durante la conversación con los reporteros, se perdiera el foco del evento deportivo y se trasladara a un plano personal: específicamente a los preparativos de su boda con María Antonia Santos Rodríguez, la hija del presidente Juan Manuel Santos. 
Efectivamente eso pasó. Sin embargo, los cinco años de noviazgo con María Antonia le han dejado al deportista varias enseñanzas, como la capacidad de sortear las preguntas relacionadas con los asuntos del corazón. Su futura esposa prefiere el bajo perfil, aún en los lugares públicos, donde se realizan conciertos o actividades sociales, en los que siempre se muestra amable con los paparazzi y los periodistas que cubren los temas de sociedad. “No me siento cómodo con las fotos, y menos con las entrevistas. Entiendo que tampoco puedo ser antipático con la prensa. Jamás lo haría. Por naturaleza soy una persona amable”, afirmó el destacado bogotano.
La semana pasada, Pinzón se ganó todos los aplausos de los aficionados del golf por el persistente lobby que hizo en Londres ante el CEO del Ladies European Tour con la misión de obtener la sede del circuito para Colombia durante tres años, un privilegio que solo han tenido China y Marruecos. Con su gestión desbancó a México, que buscaba convertirse en la casa de este evento de relevancia mundial. Este año, 26 mujeres de 15 nacionalidades participaron en la competencia que espera doblar el número de participantes en 2016. 
“No fue fácil conseguir los auspicios. El golf no es el fútbol. Trabajé en esto durante nueve meses. La idea de realizarlo empezó porque las mujeres tampoco tienen muchas oportunidades. Aquí en Colombia, los hombres golfistas tenemos un club patrocinado por Argos. Las mujeres no tienen un tour como tal y las oportunidades de salir adelante son más difíciles”, dijo Sebastián Pinzón. 
Hace tres años se graduó becado en la Barry University, de Miami, gracias a su dominio y perseverancia en los campos de juego que, de paso, le sirvieron de pasaporte a las ligas profesionales de esta modalidad deportiva. En el ranking nacional está en el cuarto puesto y en el 40 en Suramérica. 
“A mi futura esposa no le gusta el golf, pero lo entiende. Ella ha estado a mi lado en torneos muy importantes. Me ha ido muy bien cuando ella va a acompañarme”, dijo. En el último semestre, Pinzón debió marginarse del deporte tras sufrir una lesión en la parte baja de la espalda, durante un entrenamiento de pesas en el gimnasio. No era la primera vez que le sucedía, solo que en esta ocasión le buscó un lado positivo con el fin de trabajar en un proyecto personal como fue la apertura de la ferretería Construrama, en la vía a La Calera, Cundinamarca. La idea nació como un negocio de nicho que provee de materiales de construcción y de mano de obra a los condominios que se encuentran en esta región. La visión empresarial, que comparte en porcentajes iguales con la dedicación deportiva, lo motivó a buscar la independencia laboral como constructor de 164 viviendas en Villa Pinzón, Boyacá. 
Al tiempo que impulsa sus proyectos, el golfista se mantiene al margen de los rumores que han rodeado los preparativos de la boda que se realizaría en Bogotá. Pinzón es consciente de la visibilidad que adquirió en los escenarios políticos y en la prensa rosa, que hace poco contó que él se arrodilló cuando le pidió matrimonio a su novia. Dicen que el anillo de compromiso se lo entregó en una playa de México y que la emoción de los tortolitos terminó en llanto. El joven habló con Jet-set.
¿A usted le gusta la política? –Sí. Trabajé en la campaña de Juan Manuel Santos en La Calera, Guasca y Sopó. Fue duro porque hablamos con todos los líderes comunitarios. Después de esto me di cuenta de que nunca me dedicaré a la política porque María Antonia me pediría el divorcio. A ella no le gusta este tema. Pocas veces lo hablamos. 
Si a ella no le gusta el golf, ni la política, ¿qué gustos comparten? –Nos gusta cocinar e ir a cine. También leemos mucho. María Antonia hace énfasis en los temas del cerebro, que tienen relación con la neurociencia, la carrera que estudió. A mí me interesa documentarme sobre psicología y deportes.
¿Ha sido muy complicado el romance a distancia? –Comenzamos en Estados Unidos hace cinco años. Los primeros tres estuvimos muy cerca. Procurábamos vernos mucho, aunque ella estuviera en Boston y yo en Miami. Estos dos últimos años han sido un poco más duros. Ella está en Londres. 
El presidente practica golf. ¿Ya jugó con él? –Lo sabe jugar y lo entiende. Por obvias razones laborales no ha podido jugar desde que empezó su mandato. 
¿Cuándo vendrán los nietos del presidente? –Por lo pronto no. Mi futura esposa y yo queremos dedicarnos a nosotros durante los primeros cinco años de matrimonio. Estamos muy jóvenes todavía.
¿Vivirán en La Calera o en el extranjero? –No. En cuanto nos casemos lo haremos en Bogotá.

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