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Wikimujeres, el poder femenino online

Wikimujeres, el poder femenino online

REVISTA JET-SET

El grupo privado más numeroso en Facebook, y con menos de un año de fundado por Geraldine Pomato, es un movimiento social. La unión de más de siete mil mujeres, entre las que hay desde empresarias hasta altas funcionarias del Gobierno, ha logrado cambiar la portada de una revista femenina y reunir a familiares que hace tiempo no se veían.
Las integrantes del grupo tienen actividades tan diversas como los post que suben en su muro. De pie: la maestra de danza árabe, Antonina Canal; la fundadora de Wikimujeres, Geraldine Pomato; la relacionista pública Silvia Sáenz; y la presentadora María Fernanda Navia. Sentadas: la diseñadora de moda, Nathalia Ordóñez; la empresaria y modelo, Mónica Fonseca; la actriz, Manuela González; y la creadora de su propia fundación, Juana Estrada.
Por: 10/3/2016 00:00:00

Nada está oculto para las Wikimujeres, la comunidad secreta en Facebook conformada por 7.618 mujeres entre las que se encuentran la hija del presidente de la república, María Antonia Santos; la cónsul de Colombia en Nueva York, María Isabel Nieto; Natalia Ponce de León; Ariadna Gutiérrez y Valeria Santos. Ellas son famosas porque han sido capaces de encontrar a la dueña de un anillo de compromiso hallado en un parque del norte de Bogotá, recolectar fondos para salvar la vida de un niño con leucemia o exponer la descortesía de un servidor público con una de ellas: “El senador Benedetti no fue capaz de cambiarle el asiento en un avión a una mamá y su hija de 5 años se tuvo que ir sola”, denunciaron, y los comentarios crecieron como una gigantesca ola hasta llegar a los medios de comunicación.

Estas mujeres reunidas bajo la batuta de Geraldine Pomato, una experta en psicología del consumidor, tendencias y comportamientos sociales, descubrieron el poder de actuar unidas. Wikimujeres, creado en abril del año pasado, nació de la experiencia previa de Geraldine coordinando el grupo de Facebook del Gimnasio Femenino de Bogotá, que tenía casi mil miembros. De allí surgió la idea de crear una red profesional en la que se expresaran libremente sobre diferentes temas y pudieran apoyar sus emprendimientos. “La necesidad de comunicarnos entre nosotras ya era evidente, pero no existía un espacio para interconectarnos constantemente y lograr que cada una de las integrantes fortaleciera su autoconfianza. Esta es una manera de construir la paz del país desde otro lugar”, comenta Geraldine, cuya voz delata su origen argentino a pesar de que lleva siete años en Colombia.

A través de un exigente filtro, que solo permite entrar a aquellas que tengan 76 conocidas en el grupo, Geraldine ha conformado una especie de hermandad. “Ella logró lo que ninguna colombiana hubiera podido hacer: pasar de ser solidarias solo con un selecto grupo de amigas, a abrirnos a las demás, así no las conozcamos”, resalta la actriz y empresaria Mónica Fonseca. En diez meses han conformado una hermandad que desvirtúa el mito de que entre las mujeres siempre hay rivalidades y envidias.

“No se hagan ilusiones con la masonería, multinacionales y demás. Quien realmente gobierna este país es Wikimujeres”, reveló en su cuenta en Twitter un hombre que comparte su vida con una de ellas. “Son los Illuminati de Facebook”, alertó otro. Ellas se divierten con ese tipo de comentarios y, con una gran dosis de humildad, se describen como las transmisoras de un virus positivo, en el que tratan de mover sus contactos para sacar adelante tanto causas sociales como problemas personales. “Somos una comunidad en la que se ha rescatado el concepto de tribu y se honran las características más elevadas de la mujer, sin chismes ni vicios”, dice Antonina Canal.

Ahora son tantas que ya crearon distintivos para reconocerse en cualquier lugar: tienen una manilla de color morado con la letra W, una calcomanía para el carro y un gel antibacterial. Las utilidades de las ventas de estos productos serán destinadas a cuatro fundaciones elegidas en consenso: La de Natalia Ponce de León; la de Juana Estrada, Salomé salva una vida; la de Mariana Novoa, que es de una mamá que perdió a su niña cuando se ahogó en la piscina el primer día de clase en el jardín infantil; y la Fundación Marajuera, que trabaja por los niños del Chocó. Por eso cada una de las reglas de su manual, que ya llega a las cinco páginas, se pensó a partir del bien común. “Nunca había visto a tantas mujeres coincidir sobre temas tan diversos”, reconoce la relacionista pública Silvia Sáenz, para quien esta experiencia ha sido reveladora: “En mi trabajo soy una red de gente, y las wikimujeres son un buen ejemplo de la teoría de Steve Jobs de los puntos que se conectan”.

Sus integrantes son tan diversas como los post que suben al muro, y adentro todas son iguales. Desde la que tiene los contactos más importantes en el Gobierno, hasta la más famosa de la farándula, a todas les preocupan las mismas cosas. “Es como el Google femenino”, dice la presentadora de televisión María Fernanda Navia. Entre ellas resuelven el problema de una madre que no ha podido amamantar a su bebé, se cuentan dónde pueden conseguir el mejor apartamento en un sector de la ciudad o en cualquier lugar del mundo, comparten recetas y se recomiendan a los mejores pediatras, dermatólogos o profesores de natación para sus hijos. “Confieso que empecé a interactuar más cuando quedé embarazada”, comentó la actriz Manuela González, quien espera la llegada de su segundo hijo para junio.

Su grupo es un validador que trasciende lo virtual y organizan encuentros de acuerdo a diferentes intereses: hay lectoras que se encuentran mensualmente a comentar libros, las amantes de la cocina se reúnen con reconocidos chefs, o las solteras se han unido en otro grupo para compartir sus experiencias, y son tan divertidas que hasta hacen pijamadas. Pero aunque se entienden bien, en el muro prefieren no tocar temas tan delicados como el aborto. “Para qué vamos a debatir sobre algo en lo que no vamos a estar de acuerdo y al contrario nos va a dejar alteradas”, dice Geraldine. En ese camino trazado a partir de la tolerancia y la apertura, las integrantes como Nathalia Ordóñez de Palis, evitan los temas políticos. Salvo en una ocasión, que no pasó a mayores, la hija menor del procurador Alejandro Ordóñez no ha tenido que hacerle frente a comentarios desobligantes acerca de las actuaciones de su padre. Su experiencia como madre de un bebé de un año y medio la ha acercado al grupo más por los temas de crianza. “Siempre te encuentras con algún consejo que te va a servir, es como una familia que te ayuda en todo momento”, dice la diseñadora de moda. Por ahora, el crecimiento de este particular grupo seguirá siendo paulatino, ya que para su creadora eso permite que cada persona nueva se vaya acomodando y contagiando de su cultura, una filosofía que va más allá del espacio virtual.

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