Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Adiós a Ivo Pitanguy, el cirujano de los famosos

Adiós a Ivo Pitanguy, el cirujano de los famosos

REVISTA JET-SET

El genio brasileño, quien perfeccionó con sus manos prodigiosas la imagen de estrellas de cine, presidentes, primeras damas y millonarios, falleció a los 93 años. Fue jurado del reinado de Cartagena.
Pitanguy, conocido como “el papa del lifting”, realizó unas 20.000 cirugías e introdujo innovaciones como el levantamiento del derrière. Muy rico, era anfitrión del jet-set en su isla privada, su chalet en Gstaad y su apartamento en París, donde daba espléndidas fiestas.
Por: Revista Jet-set24/8/2016 00:00:00

En 1983, cuando el Concurso Nacional de Belleza aún contaba entre sus jueces a personajes de renombre mundial, Ivo Pitanguy hizo parte de la mesa que eligió a la inolvidable Susana Caldas Lemaitre como señorita Colombia. Sus nexos con la hermosura de las mujeres del país iba más allá, pues se decía que había operado a la conocida periodista Virginia Vallejo, la amante del narcotraficante Pablo Escobar.

Para su venida a Colombia, Pitanguy estaba en el culmen de su carrera y era solicitado por clientes de todo el planeta, atraídos por su mérito de haber revolucionado la cirugía estética, con una mezcla de excelencia en la técnica y profunda reflexión sobre la fisonomía. Su prestancia era tal, que fue uno de los brasileños ejemplares escogidos recientemente para portar la llama olímpica en Río de Janeiro, un día antes de su muerte, por un ataque al corazón.

El llamado “Miguel Ángel del escalpelo” se rehusó desde joven a ser cirujano como su padre, Ivo Hélcio Jardim de Campos Pitanguy, quien mintió sobre su edad para que fuera admitido en la Facultad de Medicina, con solo 15 años. En últimas, se entusiasmó con la profesión y sus habilidades fueron depuradas en Inglaterra por los doctores Harold Gillies y Archibald McIndoe, dos renovadores de la cirugía plástica. En 1961, cuando le tocó atender a los heridos de un incendio en su país, comprendió el rol de esta práctica en la sanación de los traumas psicológicos y resolvió consagrarse a la belleza. Dos años después abrió su clínica en Río, donde refinó las enseñanzas de sus maestros con innovaciones revolucionarias como el levantamiento del derrière y del pecho (por eso lo llamaban “el Botticelli de los senos”) y un tipo de abdominoplastia que deja cicatrices mínimas. Su fama llegó a oídos de las figuras del jet-set, a quienes pasar por su quirófano se les volvió una peregrinación obligada. Aunque él mantenía la confidencialidad de su lista de clientes, se da por cierto que operó a Sofía Loren, Gina Lollobrigida, Brigitte Bardot, Jacqueline Onassis, Ivana Trump, François Mitterrand, Frank Sinatra, Niki Lauda y Tom Cruise, entre otros.

Pero si a los millonarios les cobraba hasta 50.000 dólares por una cirugía, Ivo practicaba lo que predicaba y reservaba un día de la semana para tratar gratis a pacientes pobres, convencido de que la belleza no es un privilegio, sino un derecho.

LO MÁS VISTO