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Gero Basile y Mauro Mancini Brillan con las luces de LIT

Gero Basile y Mauro Mancini Brillan con las luces de LIT

REVISTA JET-SET

Los reyes de la noche capitalina acaban de abrir su tercera discoteca en Bogotá y ya es el sitio de moda de los empresarios capitalinos. Con sus colores dorados y decoración posmoderna, LIT fue inspirada en los lugares que mandan la parada en Las Vegas.
Antes de ser socios, Gerónimo fue dueño de más de cinco discotecas y Maurizio de cuatro. Juntos han abierto Kinky, Floyd y ahora LIT.
Por: Revista Jet-set10/8/2016 00:00:00

Maurizio Mancini y Gerónimo Basile son como el agua y el aceite pero eso no es impedimento para que sean exitosos en los negocios. Hace tres meses inauguraron LIT, una discoteca que copia el gran formato de Open Down, en Nueva York; y Stereo, en Montreal, el famoso rumbeadero gay que tiene un concepto muy vanguardista. “En Bogotá hay muchos bares de nicho pero le hacía falta un gran club como los que tienen las capitales del mundo, donde caben más de 1.000 personas al tiempo. Una ciudad de 9 millones de habitantes necesitaba un espacio de este tamaño”, asegura el cartagenero Gerónimo Basile.

El lugar del que todos hablan en Bogotá tiene 500 metros cuadrados, las paredes y los muebles son dorados, al igual que la larga barra que ofrece todo tipo de tragos; del techo cuelga una inmensa lámpara que proyecta luces azules, rojas, verdes y violetas. “Nuestros bares y restaurantes siempre habían sido muy retro. N.N está inspirado en los años veinte, Sir Frank en los cincuenta y Floyd en los ochenta. Con LIT queríamos un concepto más vanguardista, actual”, dice Mancini. La decoradora Rebeca Piñeres diseñó 24 salas, con sofás en cuero y terciopelo, y dos salones VIP en los que se congregan famosos e influyentes a celebrar la vida con buena música. En esta discoteca suenan las canciones que están de moda en el mundo. “Queremos darles un nuevo estilo a las fiestas crossover que hacen en Bogotá en las que la gente está acostumbrada a oír lo mismo desde hace diez años. Hace falta que alguien este innovando con el tema musical. Aquí vamos a hacer una noche de I love Chucu Chucu todos los meses”, cuenta Basile.

El sitio vive repleto de gente, gracias al trabajo de estos relacionistas públicos que se desvelan por atender bien a sus clientes. Mauro se encarga de la decoración y la logística, y Gero diseña el contenido temático de las fiestas. Son muy diferentes pero eso, según ellos, juega a su favor. “La verdad nos complementamos muy bien. Mau es híper puntual y sicorrígido, yo soy más flexible y relajado. Trabajar conmigo no es fácil, se necesita que haya una persona estricta al frente de la vaina porque si los dos somos como yo, no funciona”, dice Basile, riéndose. Mau cuenta que al principio se desesperaba con la tranquilidad de su socio. “Ya aprendí a manejarlo, si necesito que llegue a una cita lo reconfirmo siete veces o voy a recogerlo donde esté. Yo igual también tengo defectos y él se los goza, nos divertimos mucho”.

A este par de sibaritas los une el gusto por la rumba. Mauro abrió su primer bar a los 23 años en Miami y en su adolescencia Gero fue guitarrista y cantante de una banda de rock. Se conocieron hace diez años en una fiesta y luego se volvieron socios. Hoy son los dueños de los bares Floyd y LIT; y de los restaurantes NN, Kong, Sir Frank, Bravo, y el Foodtruck Frank. Por allí han pasado personajes como Chris Martin, vocalista de Coldplay, Justin Bieber y la actriz Hilary Shank, entre muchos más. Y le organizaron una fiesta privada a Mick Jagger, en el bar de sushi de J.W. Marriott en su reciente visita a Bogotá.

Son discípulos de la filosofía “el que tiene tienda que la atienda” aunque saben que eso implica un sacrificio familiar. Gerónimo tiene dos hijos de su matrimonio con Ingrid Wobst, y Maurizio va a ser papá en dos meses de Olivia, la hija que espera con la modelo Julieta Piñeres. ”El mundo de la fiesta y los niños son opuestos pero nosotros tratamos de que compaginen. En las noches hacemos un recorrido por cada negocio y yo me quedo de fiesta cuando no tengo a mis hijos en la casa, Mau sí siempre se va temprano”, cuenta Basile. “No queremos a los 50 años seguir teniendo discotecas, por eso estamos haciendo la transición a la gastronomía que ha sido un experimento muy bonito. Nuestra idea es abrir más lugares bajo este concepto, que tengan una barra linda, un ambiente agradable y nuestro sello innovador y divertido”.

Actualmente tienen un equipo de trabajo que supera los 200 empleados y son buscados por empresarios que quieren abrir nuevos negocios para que los asesoren o sean socios, pues su firma es garantía de éxito. LIT es un lugar en el que todos quieren estar porque se pasa bueno, hay buena música, y se goza sin prohibiciones. Así como en Las Vegas, ‘lo que pasa en LIT se queda en LIT’.

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