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Gerard Piqué es un peligro público

Gerard Piqué es un peligro público

Revista Jet-set

El compañero sentimental de Shakira irá a juicio por irrespetar a unos policías de tránsito, en el último de sus escandalosos arranques de ira y desmanes en las calles, en las cuales corre al volante como un loco.
57El futbolista con Shakira y su hijo Milan en abril pasado en Barcelona. La prensa local acusa al jugador de pasarse los semáforos en rojo, conducir en contravía y en zigzag, poniendo en peligro la vida de otros conductores. Foto: Look Press Agency.
Por: Edición 2944/11/2014 00:00:00
El jugador se mueve en lo mejor del fútbol, pero hace rato que las noticias a su alrededor no giran en torno a sus proezas en la cancha sino de sus salidas fuera de tono. “Desde que Piqué unió su vida a la de Shakira, el futbolista del F.C. Barcelona no ha dejado de meterse en líos. La fama lo desborda y su prepotencia se ha multiplicado con creces a tenor de las tropelías que realiza en los últimos años en Barcelona, ciudad que se ha convertido en su coto privado”. Así presentaba hace poco el portal Vanitatis la situación, que ha hecho del futbolista uno de los personajes más antipáticos del jet set.

El último de esos episodios acaparó grandes titulares y no fue para menos, ya que Piqué parecía una fiera al gritarles todo tipo de improperios a unos policías. Como lo relató el diario La Vanguardia, todo comenzó porque el auto en que se movilizaban él y su hermano Marc, en la madrugada, estaba mal estacionado en una calle que es corredor exclusivo de buses. Cuando los agentes de la Guardia Urbana multaron por ello a Marc, el compañero sentimental de la artista colombiana saltó en su defensa y esgrimió lo “mejor” de su repertorio. “Me tienen envidia porque soy famoso”; “me están multando porque así ganan comisión”; “esta denuncia va a quedar en nada porque llamo a tu capo y me la quita”. Piqué estaba desbordado y sus ataques no se detenían. “Voy a hablar con tus jefes y se te va a caer el pelo”; “esta multa la va a pagar tu padre”; “ustedes son una vergüenza, me da asco su trabajo y la Guardia Urbana es una puta vergüenza”. A esta arremetida verbal siguió otro gesto grosero: cuando los agentes le entregaron a su hermano el papel de la infracción, el futbolista se lo arrebató de las manos, hizo una pelota con él y lo arrojó al suelo.

El desatino le costó a Piqué una acusación de falta de respeto a los agentes y desobediencia leve a la autoridad. “Aunque no es un delito grave, el jugador deberá responder ante un juez en un próximo juicio”, informó La Vanguardia.

Días después, Piqué pidió disculpas en Twitter, donde publicó este trino: “Se ha exagerado mucho lo que dije pero, en cualquier caso, lo siento, me he equivocado, y no volverá a ocurrir”.

Comentaristas españoles le replicaron que esperan que cumpla su palabra y esta sea la última muestra de la actitud pendenciera del jugador. “Sus aventuras y desventuras por Barcelona ya son casi legendarias”, afirmó Vanitatis, al recordar sus más sonadas trifulcas. En septiembre pasado, por ejemplo, se peleó con unos fotógrafos que intentaban captar la fiesta de cumpleaños de William Mebarak, el padre de Shakira, en un restaurante de la Ciudad Condal. “Me cago en tu madre, gordo con gafas”, le espetó a un reportero.

Meses atrás, un problema similar pasó a mayores, cuando él y Shakira paseaban con su hijo Milan por un parque acuático de Barcelona, seguidos por un paparazzi con quien él ya había tenido un rifirrafe. Tras reclamarle por qué les tomaba fotos, le causó varias contusiones al reportero, quien, por su parte, le partió el labio.

“Estos enfrentamientos son el pan de cada día”, aseguró Vanitatis, medio que junto a otros colegas registra que Piqué quiere hacer de las calles barcelonesas una pista de la Fórmula 1. “Cuando está al volante de su Audi Q7 o de su Mercedes deportivo (…) todo el mundo se echa a temblar”, asegura el portal. Hace dos años, un grupo de fotógrafos locales firmaron una carta en la que se quejaban: “Piqué ha llegado a correr con su coche a casi 200 kilómetros por hora, se salta los semáforos en rojo cuando le viene en gana, se mete en calles en dirección contraria, conduce en zigzag poniendo en peligro a otros conductores”.

Los periodistas también se preguntan cómo es que al futbolista nunca lo multan por una infracción tan peligrosa como llevar a su hijo Milan en las rodillas mientras conduce, como lo demuestran varias fotos. Un representante del gremio le dijo a Vanitatis que la relación entre ellos y Piqué es tan agria, que la propia madre de él, Monserrat Bernabéu, se ha tomado el trabajo de llamarlos para serenar los ánimos, pero parece que nada puede frenar los ímpetus de su malgeniado hijo.
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