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Francisco el papa diferente

Desde que el argentino Jorge Mario Bergoglio fue elegido como el nuevo líder de la Iglesia católica, sus particulares frases, sumadas a sus actos de humildad, han conmovido a los católicos del mundo. Muchos insisten en llamarlo Sumo Pontífice, pero Francisco prefiere que le digan Obispo de Roma.

Francisco el papa diferente. El sucesor de Benedicto XVI decidió llevar el nombre de Francisco como homenaje a San Francisco de Asís: “Para mí es el hombre de la pobreza y de la paz, el hombre que ama y custodia la Creación”, dijo. Él cambió la cruz de oro de los pontífices por un más sencilla hecha en plata. Foto: AFP

El sucesor de Benedicto XVI decidió llevar el nombre de Francisco como homenaje a San Francisco de Asís: “Para mí es el hombre de la pobreza y de la paz, el hombre que ama y custodia la Creación”, dijo. Él cambió la cruz de oro de los pontífices por un más sencilla hecha en plata. Foto: AFP

Después de la inesperada renuncia del papa Benedicto XVI el pasado 28 de febrero, los acontecimientos que siguieron en el Vaticano se han caracterizado por conservar el mismo tinte de particularidad. Los primeros pronósticos apuntaban a que el cónclave se tardaría veinte días en nombrar al nuevo papa, y que el elegido sería un cardenal italiano. Ninguno de los dos se cumplió. La multitud congregada en la Plaza de San Pedro en Roma vio el humo blanco el 13 de marzo, solo dos días después de que los cardenales de 48 nacionalidades se reunieran en la Capilla Sixtina. ¡Habemus Papam!, se anunció, y Jorge Mario Bergoglio, cardenal de Buenos Aires, Argentina, saludó a los feligreses con el nombre de Francisco. Desde ese momento nada ha sido como antes.

Bajo el mando del jesuita de 76 años la distancia que impone la opulencia papal parece desvanecerse y muchos de los protocolos se han roto. En cada una de sus apariciones en público, el fiel seguidor de las doctrinas de San Francisco de Asís ha insistido en la humildad y la pobreza: “El arribismo, la vanidad y lo mundano son los peores pecados de la Iglesia”, ha dicho. Las muestras de austeridad y sencillez del primer papa Latinoamericano, acompañadas de su buen humor y sus frases humanas y directas, prometen que su pontificado será mucho más cercano a los católicos del mundo.

Las frases del papa

“Que descansen y que Dios les perdone por lo que han hecho”. Bromeó antes de darles las buenas noches a los cardenales que lo eligieron.

“Parece que mis hermanos cardenales han ido a buscar al papa al fin del mundo, pero ya estamos aquí”. Dijo en su primera aparición en el balcón de San Pedro.

“Si no profesamos a Jesucristo, nos convertiremos en una ONG piadosa”. Afirmó en su primera homilía ante los obispos que lo eligieron.

“Jesús nunca se cansa de perdonarnos. El problema es que nosotros nos cansamos de pedir perdón”. Ese fue el mensaje central de su primer Ángelus.

“Queridos amigos, os doy las gracias de corazón y os ruego que sigáis rezando por mí”. Escribió en su primer trino.

“En Colombia hace falta que sumen comprensión, tranquilidad y perdón. Solo así lograrán la paz que tanto necesitan y están buscando”. Aseveró en el encuentro con los periodistas el 16 de marzo.

“Por desgracia, en todas las épocas de la historia existen ‘Herodes’ que traman planes de muerte, destruyen y desfiguran el rostro del hombre y de la mujer”. Advirtió en la Misa de Asunción.

“Cuiden la familia, la naturaleza, a los niños, a los viejos; que no haya odio, que no haya pelea, dejen de lado la envidia, no le saquen el cuero a nadie”. Les pidió a los argentinos reunidos en la Plaza de Mayo de Buenos Aires.

“Aquí caben 300 personas. No necesito todo este espacio”. Recalcó al llegar a su apartamento papal, en el Palacio Apostólico.

“Cuando vayas subiendo saluda a todos. Son los mismos que vas a encontrar cuando vayas bajando”. Fueron sus palabras al citar una frase de su padre, José Mario Francisco Bergoglio.

“La Iglesia católica es consciente de la importancia de la amistad y del respeto entre hombres y mujeres de diferentes tradiciones religiosas”.  Les insistió a los líderes cristianos, judíos, ortodoxos y protestantes.

“Ora por mí. Pero a favor, ¿eh?, no en contra”. Le dijo sonriente a un niño a la salida del Ángelus.

En su libro Sobre el cielo y la tierra, editado en el 2010:“Cuando era seminarista me deslumbró una mujer que conocí en la boda de un tío. Me sorprendió su belleza, su luz intelectual... y, bueno, anduve boleado un buen tiempo y me daba vueltas la cabeza”.

“No está mal si la religión dialoga con el poder político, el problema es cuando se asocia con él para hacer negocios bajo la mesa”.

“En nuestra región eclesiástica hay presbíteros que no bautizan a los hijos de las madres solteras porque no fueron concebidos en la santidad del matrimonio (...). Estos son los hipócritas de hoy. Los que apartan al pueblo de Dios de la salvación”.

“El tango es algo que me sale de adentro. Mis cantantes preferidos son Carlos Gardel, Julio Sosa y Ada Falcón, que después se convirtió a monja”.

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