Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Felipe Samper y Alexandra Mora, de travesía por India

Felipe Samper y Alexandra Mora, de travesía por India

REVISTA JET-SET

La cirujana facial y el empresario bogotano visitaron el país de Las Mil y Una Noches, asistieron a la boda de unos amigos, pasearon a lomo de elefante, recorrieron palacios y mezquitas y navegaron por lagos llenos de historia.
Se divirtieron como niños mientras recorrían en camello las zonas desérticas de Chittorgarh, la fortaleza más grande de la India.
Por: 24/2/2016 00:00:00

Cuando Alexandra Mora y Felipe Samper recibieron la invitación para asistir a la boda en Mumbai del hijo de un amigo de la universidad de Felipe, vieron que era la oportunidad para visitar por primera vez ese país del que habían oído toda clase de historias fascinantes. Por eso, sin pensarlo mucho, tomaron un avión de Bogotá a Madrid, luego a Dubái y después a Mumbai para acompañar a sus amigos en las cinco ceremonias que hicieron parte del fastuoso matrimonio. En el templo él lució kurta y turbante y ella un bello saree, como lo exigía el protocolo.

Luego empezaron una travesía de tres semanas por varios lugares de India: Udaipur, Chittorgarh, Bundi, Ranthambore, Jaipur, Sikri, Agra y Delhi (la capital, que tiene más de 20 millones de habitantes y es una de las más pobladas del mundo). Quedaron sorprendidos al ver el contraste entre la miseria y la belleza arquitectónica de este país.

La cirujana plástica facial subió a sus cuentas en las redes sociales fotos de sus primeras vivencias entre mezquitas gigantescas, palacios suntuosos y pueblos coloridos. Publicó imágenes del safari que hicieron en Ranthambore, uno de los parques naturales más grandes de India donde los tigres de Bengala aún viven en su hábitat natural. Su emoción fue infinita cuando desde el gipsy descapotado pudieron ver uno de estos animales en peligro de extinción a dos metros de distancia. Durante el recorrido también aparecieron ciervos, venados, jabalíes, micos, pavos reales, cocodrilos y gacelas que, sin saberlo, estaban posando ante las cámaras de los visitantes. Pasearon en camello por la Fortaleza de Chittorgarh y subieron a lomo de elefante al antiguo Palacio de Amber en Jaipur, una de las maravillas de la India. “Aprendimos que los micos y los camellos muerden”, cuenta Alexandra.

Celebraron el tradicional día de San Valentín en la ciudad de Agra, donde visitaron el Taj Majal, el mausoleo que el emperador Shah Jahan mandó a construir a su esposa favorita, Mumtaz Mahal, y que es conocido como el monumento al amor.

En su travesía también visitaron un colorido mercado de vegetales y frutas en Udaipur. “La comida de la India es deliciosa, muy variada y condimentada. Les gusta mucho el arroz en todas sus formas y colores. Casi todo tiene curry. Hay una gran variedad de panes, nuestro favorito fue el naan con mantequilla. El pollo tandoori, cocinado al carbón vegetal en el horno tandoor con yogurt, es el campeón”.

Culturalmente lo que más le impactó a Alexandra fue la generosidad de los indios. “Son muy amables, calmados y muy curiosos. Te preguntan dónde vives, si eres casado y hasta cuánto ganas. A todos los sitios a los que llegábamos se nos acercaban y nos tomaban fotos como si fuéramos extraterrestres”, dice. Le intrigó mucho ver que las mujeres no saludan de mano sino que lo hacen juntando las de ellas, inclinando la cabeza y diciendo námaste. “Casi todos son vegetarianos y no toman bebidas alcohólicas”.

Sus jornadas empezaban desde muy temprano y terminaban casi a la madrugada. Luego de caminar largas horas llegaban al hotel y se hacían masajes ayurvédicos con aceites especiales y hierbas para recuperar energías.

LO MÁS VISTO