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El triángulo amoroso del príncipe Harry

El triángulo amoroso del príncipe Harry

REVISTA JET-SET

El hijo de Diana de Gales está a la caza de una esposa y coquetea a la vez con sus exnovias Chelsy Davy y Cressida Bonas. El problema es que a ellas les parece aburridísimo ser princesas.
Por: 22/10/2015 00:00:00
La soltería de Harry ha desatado tal ola de especulaciones en Gran Bretaña, que él mismo tuvo que dar explicaciones. Los súbditos de la monarquía más popular del mundo se impacientan cuando un príncipe importante como él, quinto en la línea de sucesión al trono, pasa de los 30 y no se ha casado, al igual que ocurrió con su padre, el futuro rey Carlos, quien celebró sus bodas con Diana Spencer a los 32, bajo una fuerte presión por parte de su familia y la opinión pública.
Ahora el acosado por su soledad es Harry, quien en entrevista para ITV afirmó que “hay muchas cosas que hacer antes de sentar cabeza”, y que “eso pasará cuando tenga que pasar”. No obstante, sus amigos aseguran que así él insista en lo contrario, tiene afán por encontrar una consorte y no se le está haciendo fácil.
Harry, el soltero más cotizado de sangre azul, es divertido, sexy y un príncipe de verdad, el ideal de esposo para millones de mujeres. Pero es justo este atributo, el que parece condenarlo a esa soltería que le empieza a pesar. Tras romper con Cressida Bonas el año pasado, el nieto de la reina Isabel II no encontró quién le “moviera el piso”. Entonces, el pasado verano se fue a África en misión humanitaria y allí se reencontró con Chelsy Davy, la zimbabuense que fuera su novia por siete años hasta 2011. Ella acababa de romper con su enamorado, el joyero Charles Goode, lo que le despejó el camino para reconquistarla. Una fuente cercana al príncipe le declaró a E! News: “Todo el mundo sabía que se iban a reconectar. La química entre ellos es una cosa loca y Harry aún está muy enamorado de Chelsy. Él lo arregló todo para que lo visitara con otros amigos en su campamento secreto en la sabana africana. Pasaron varias noches bajo las estrellas”. Aún no son pareja, pero creen que dándole tiempo al tiempo ello puede suceder, agregó el amigo indiscreto. 
Según Entertainment Reporter, Harry tenía 19 años e iniciaba su relación con Davy, hija de uno de los mayores terratenientes de su país, cuando le dijo a su padre: “Esta es”. Medios como el Daily Mail relatan que le encanta porque el sexo con ella es salvaje y “no es como las otras jóvenes; sino fuerte, independiente, rompe las reglas y es un espíritu libre”, como le explicó otro informante al diario The Sun. 
Pero Chelsy no lo tiene todo a su favor. En Inglaterra, a los círculos cercanos a la realeza les parece “libertina” y les desagrada que sea plebeya. El príncipe Felipe, abuelo de Harry, dice que ella es “caliente como el Hades (el infierno)”. Otros dudan de que una segunda parte del romance funcione, si se tiene en cuenta que se la pasaban rompiendo y reconciliándose, en particular por las infidelidades de él. Por último, Chelsy le reclamó que no le veía futuro a su relación y terminaron.
Otras fuentes aseguran que ella fue la que salió corriendo cuando Harry habló de casarse, porque no quiere dejar su vida relativamente normal y sus rumbas. “Detesta la atención que despierta ser la novia del príncipe. Chelsy no quiere ser princesa”, le confió otro infidente a E! News. “Aún así, bien podría cambiar de parecer, lo mismo que hace poco dejó la abogacía para convertirse en diseñadora de joyas”, remató.
La tercera en disputa es Cressida Bonas, una inglesa de pura cepa, nieta del conde Howe, vástago de familias allegadas a la realeza desde siempre. De hecho es parienta lejana de Harry, a través del rey Charles II, y los presentó la princesa Eugenie de York, prima de Harry, en una fiesta donde también se encontraba Chelsy. Salieron por dos años, también con algunas interrupciones, como cuando él fue pillado desnudo de rumba con unas gringas en Las Vegas, otra de sus famosas metidas de pata. Se rumoró que se casaban, pero en 2014 rompieron, cuando ella le dijo que no estaba lista para hacerlo. Los amigos de Harry ahora aseguran que mientras le hacía la corte a Chelsy en África, él también volvió a echarle los perros a Cress, como la llama. Al regresar a Londres, fueron vistos muy acaramelados en la fiesta del cumpleaños de él, el pasado 15 de septiembre. “Cressida no ha podido sacar a Harry de su corazón. Lo extraña y parece que están juntos otra vez”, le confió una fuente a Grazia. 
Con Cress, convertida en una beldad sensual y sofisticada, Harry tiene un inconveniente similar al de Chelsy: “Ella está muy enfocada en su carrera y liarse con un príncipe puede ser una espada de doble filo. Le ha dicho a Harry que si retoman su relación, no hablarán de matrimonio”.
En fin, queda por saber qué piensan las dos rubias del doble juego de príncipe y cuál será eliminada en esta reñida competencia por el rol protagónico en la próxima boda real de Inglaterra. Porque de lo que está seguro el círculo de Harry, es que este año se resuelve el dilema.

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