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El maestro Fernando Botero conquistó a China

El maestro Fernando Botero conquistó a China

REVISTA JET-SET

La visita del maestro colombiano al país asiático comenzó con una exposición en el Museo Nacional de Pekín. En el viaje, que hizo en compañía de su familia, aprovechó para contemplar los lugares más emblemáticos de Asia, como la Gran Muralla y la Ciudad Prohibida. Estas son las imágenes de su agenda en el Imperio rojo.
La retrospectiva del maestro Fernando Botero en el Museo Nacional de China, con sede en Pekín, incluyó 96 obras de su colección privada, entre ellas algunos óleos representativos de la serie El circo, un tema que descubrió durante uno de sus viajes a México.
Por: 4/12/2015 00:00:00
Antes de viajar a China, el maestro Fernando Botero dijo que se sentía muy cansado, y que por este motivo, su hijo Fernando Botero Zea se había encargado de la exposición del Museo Nacional, con sede en Pekín, una de las más importantes en la vida del pintor colombiano.
Sin embargo, cuando el artista antioqueño puso un pie en el país asiático se olvidó del agotamiento físico hasta desatar el rasgo más característico de su personalidad: el eterno entusiasmo juvenil. De otra manera no asumiría las largas jornadas de trabajo de hasta 12 horas diarias, ni las agitadas agendas sociales que siempre combina en complicidad de su esposa, la artista griega Sophia Vari.
Durante el inicio de la conquista del antiguo Imperio rojo, donde expondrá 96 de sus cuadros hasta el 3 de enero de 2016, Botero cumplió con un cronograma de actividades, como cualquier turista, y que incluyó una visita a la Gran Muralla China, la Ciudad Prohibida y la plaza de Tiananmén. Ni el invierno que azotó a la región en los últimos días lo privó del placer de contemplar la majestuosidad arquitectónica de estos lugares emblemáticos.
Cuando llegó el momento de inaugurar la retrospectiva artística en el Museo Nacional de China, el pintor aún tenía energía de sobra para atender a los periodistas de unas cien cadenas televisivas de Asia, y a un sinnúmero de reporteros culturales de América y Europa. Después de conceder varias entrevistas, los comunicadores se unieron al recorrido que él hizo por las diferentes salas del gran templo artístico del gigante asiático. 
Botero animó la marcha con varios relatos que enmarcaron las historias de las obras expuestas, todas de su colección privada y que de alguna manera son las más representativas de las series El circo, Corridas de toros y La Violencia, entre otros temas que han abordado hasta el cansancio a la Colombia pintoresca y cruda a la vez. 
Aunque los óleos y dibujos no están a la venta, indirectamente llamarán la atención de los coleccionistas privados y de galeristas del continente amarillo que, en las últimas semanas, dirigieron su mirada al arte de Occidente. La prensa internacional, por ejemplo, contextualizó el nuevo logro artístico de Fernando Botero en China, pero sin desligarlo de la importancia económica de este mercado en el mundo de la plástica. 
El antioqueño se convirtió en el primer artista vivo en exponer en el Museo Nacional de China, donde los directivos se atrevieron a vaticinar que unas siete millones de personas visitarán el templo cultural solo para conocer a los populares “gorditos” de Botero. Así lo explicó Juan Camilo Castaño, el empresario que se instaló en Pekín desde hace nueve años, y quien dirigió la exposición Botero en China que el día de su inauguración fue visitada por más de 2000 personas: “Era la única frontera que le hacía falta atravesar. Es un sueño cumplido para el gran creador colombiano”. 
Después de recorrer su propia exposición y las diferentes salas del museo, el antioqueño asistió a la recepción que ofrecieron su hijo Fernando Botero Zea y Marinés Londoño de Botero, su esposa. En el agasajo estuvieron María Clemencia Rodríguez, la esposa del presidente Juan Manuel Santos; la embajadora de Colombia en China, Carmenza Jaramillo; la ministra de Cultura, Mariana Garcés, y su homólogo chino, Luo Shugang, entre más personas.
La muestra de Pekín viajará el año entrante a Shanghái, donde estará abierta desde el 21 de enero hasta el 5 de abril, con la adición de otras 55 obras, incluyendo 10 esculturas de gran formato. Botero está feliz por la concreción de un viejo sueño, que empezó en el año 1992, cuando exhibió sus esculturas en los Campos Elíseos de París. En ese entonces le dijeron que expusiera en la nación socialista, pero el proyecto se diluyó por el apabullante trámite burocrático de aquella época. Finalmente todo se dio. Botero es el nuevo conquistador de China.

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