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Krzysztof Charamsa, el cura que salió del clóset

Krzysztof Charamsa, el cura que salió del clóset

REVISTA JET-SET

Este sacerdote incomodó al Vaticano por sus escandalosas declaraciones: no solo dijo que era gay, sino que presentó a su novio, un catalán inteligente y rumbero. La Santa Sede lo apartó de su trabajo en la Congregación para la Doctrina de la Fe, un organismo que está en contra del homosexualismo, mientras decide si lo expulsa de la Iglesia.
El sacerdote Krzysztof Charamsa y su novio, Eduard Planas, recibieron el apoyo de sus familiares cuando decidieron hablar en los medios sobre su relación de pareja.
Por: 22/10/2015 00:00:00
Apenas el sacerdote polaco Krzysztof Charamsa salió del clóset, la prensa de Varsovia comparó el escándalo con una de las cintas más taquilleras de esta ciudad, Amarás al prójimo, que movilizó a unos 800 mil espectadores. La historia tabú fue considerada la versión gay de El pájaro espino por plantear el tormento de un cura que debió elegir entre su vocación religiosa y el amor por un apuesto joven.
El personaje principal de la película tiene muchas similitudes con Charamsa, quien pasó por un calvario de sufrimiento, culpa y cuestionamientos a la homosexualidad antes de presentar a su novio, el traductor catalán Eduard Planas, de 44 años. El sacerdote, de 43, quien fue removido de su cargo en la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, reveló su gran secreto en un extenso reportaje del periódico italiano Corriere della Sera. De inmediato, la Santa Sede cuestionó al prelado por estas explosivas declaraciones que coincidieron con el inicio del Sínodo de la Familia. Así mismo analizó la decisión del cura como una forma de presionar a la cúpula eclesiástica para que le diera reconocimiento a las relaciones igualitarias.
“Todos estos años he sufrido en silencio ante la paranoia, el odio y el rechazo a los homosexuales, que viví en la Congregación de la Fe. Para mí, este es el corazón de la homofobia de la Iglesia. Promulgar la abstinencia frente al amor es inhumano”, afirmó.
Después de tantos señalamientos, el padre Krzysztof tiene la conciencia de que sus superiores le impondrán un castigo severo, como la expulsión de la institución católica. Al cierre de esta edición, Charamsa seguía siendo sacerdote y, como tal, no le habían quitado el derecho a oficiar la misa y otro tipo de ceremonias religiosas.
Aunque el clérigo se muestra amable y sonriente al lado de su pareja, no ha podido apartarse de la preocupación por su incierto futuro en la sede papal. No podía ser de otra manera: el prelado quebrantó varios valores que promulga el Derecho Canónico como son la castidad y el celibato. Nunca se casó, pero mantuvo una relación oculta, que según sus amigos empezó hace años. “En caso de que no sea expulsado, sería enviado a una casa de paso, mientras se debilita el escándalo. Esta medida la toman casi todas las comunidades religiosas”, aseguró un exsacerdote consultado por Jet-set.
La situación de Krzysztof Charamsa tiende a complicarse ante las medidas declaradas por el papa Benedicto XVI en 2005, cuando prohibió la ordenación de curas gays y les frenó a otros el ascenso a las arquidiócesis de las ciudades. “En esos días tuve una profunda crisis existencial. Eso fue una prohibición injusta. La Iglesia tiene muchos homosexuales que se odian a sí mismos y terminan odiando a los demás. Por fortuna hay otros que son fantásticos, pero no tienen la fuerza para gritarle al mundo su inclinación sexual”, aseguró.
Ante este caso mediático, que incluso llamó la atención de la prensa rosa, los novios Charamsa y Planas se han hecho muchas preguntas, pero sin entregarles las respuestas a la prensa. ¿Habrá matrimonio? ¿Adoptarán niños? ¿Se declararán activistas de las minorías sexuales? Todo es un secreto. Ni siquiera confirmaron que vivirán en el sector de Gayxample, famoso por los bares y almacenes gays en Barcelona. Los medios especularon que el religioso se amoldó rápidamente a la comunidad LGBT, donde recibe elogios por su osadía y enfrentamientos con la Santa Sede.
La determinación de Charamsa también obligó a Eduard Planas a hablar abiertamente de su condición sexual, que siempre les ocultó a sus amigos del trabajo y a algunos familiares. Planas –valorado por su buen humor, agudeza para opinar sobre muchos temas y su vitalidad para rumbear hasta las 7:00 de la mañana– aprovechó la coyuntura del escándalo, que le dejó fama, para animar el movimiento separatista de Cataluña. De paso se llevó a su pareja para este escenario político.
Charamsa no sabe si seguirá con las clases de teología en la Pontificia Universidad Gregoriana y el Pontificio Ateneo Regina Apostolorum, en Roma. Solo tiene la certeza de que las lágrimas de ahora son de felicidad y liberadoras: “Me quité una carga de encima. Qué bueno es no volver a escuchar a algunas personas del Vaticano que dicen que las relaciones homosexuales no son humanas. Lo peor ya pasó. Dios me ama”.
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