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Fonseca encontró la paz en Miami

Fonseca encontró la paz en Miami

Revista Jet-Set

El cantante bogotano pasa por un proceso de “remodelación”. Se mudó a Miami, firmó contrato con la disquera Sony Music, entró a la lista de artistas representados por la empresa RME (Ricky Martin Entertainment) y prepara un disco que tendrá aires de la música de Lucho Bermúdez.
El cantante bogotano vive hace año y medio en Miami y está feliz porque allí tiene más tiempo para compartir con su familia y amigos como Juanes. Foto: ©Juan Manuel García/13.
Por: Edición 26910/10/2013 00:00:00
Hace año y medio el artista viajó a la capital del sol con su esposa, Juliana Posada, y Paz, su hija de tres años. Inicialmente, el plan era quedarse tres meses para promocionar su disco Ilusión, pero la estadía se fue alargando hasta que decidieron radicarse allí. “Este lugar me permite concentrarme en mi carrera y compartir más tiempo con mi familia”. Cuando no está de viaje lleva a Paz al colegio en bicicleta y disfruta oyéndola decir sus primeras palabras en inglés. También van de paseo a la playa y salen a comer con sus amigos. “Juanes y Karen (Martínez) han sido unos anfitriones increíbles. Vivimos a cinco minutos y nos vemos con frecuencia. A él lo conozco desde hace muchos años y le tengo un aprecio muy especial. No hemos tenido la oportunidad de trabajar juntos pero siempre hablamos de música”, cuenta Fonseca.

Vivir en Miami ha disparado su carrera en el mercado norteamericano: acaba de finalizar una gira por 16 ciudades de Estados Unidos y en febrero fue nominado a su primer Grammy Anglo por mejor álbum pop latino. Una pieza clave en la internacionalización de su música ha sido la empresa del boricua Ricky Martin y de su mánager, Bruno del Granado, quienes son unos verdaderos sabuesos del showbussines. “Trabajar con ellos me ha abierto muchas puertas”, dice y se oye ansioso con lo que viene: antes de terminar el año cantará en Nueva York, Lima, México, Venezuela, Guatemala, Panamá y Ecuador.

Entre tantos compromisos sacará tiempo para hacer su quinto disco, que saldría al mercado en el primer semestre de 2014, del cual ya ha compuesto un par de canciones que tienen influencias de la música de Lucho Bermúdez y las Big Band y que produjo con Julio Reyes Copello. “El vallenato ha sido muy importante en mi vida, pero ahora siento la necesidad de explorar otros géneros. Todavía es prematuro decir qué va a pasar con este álbum porque no hemos entrado al estudio a grabar y allí pueden cambiar muchas cosas”, asegura el artista. No descarta por ejemplo incluir algunas composiciones en inglés. “En la época del colegio escribía y cantaba canciones en ese idioma porque mis influencias eran Guns N’ Roses, Metallica y Nirvana; ahora estoy retomando esa costumbre”.

Por estos días, “paz” es la palabra que Fonseca más repite. No solo porque así se llama su hija de tres años sino porque es el tema que más le apasiona. De hecho cree firmemente en los diálogos del Gobierno con los guerrilleros de las Farc y en las buenas intenciones del presidente Juan Manuel Santos. “Este proceso ha sido muy cuestionado y lo entiendo, pero los colombianos debemos apostarle al perdón y a la reconciliación”.

Trabajó seis meses con la Alta Consejería para la Reintegración en “Canta conmigo”, donde les enseñó a algunos desmovilizados de las Farc y de las autodefensas que “la música es una zona de despeje en la que no importa de dónde vienes o cuál es tu pasado”. Ahora forma parte de un proyecto similar, dirigido por Iván Benavides, en el que también están Juanes, Andrés Cepeda y ChocQuibTwon, que se llama “Soy capaz”. Además hace dos semanas se reunió en Washington con Luis Alberto Moreno, presidente del BID, quien le propuso participar en algunos de sus programas sociales. “Estoy haciendo una inducción con ellos para ver cómo puedo ayudar”.

Sus energías están puestas en construir un mundo seguro para su familia. El cantante y su esposa planean tener más hijos. Ella quiere tres y Fonseca no le tiene miedo a que lleguen más. “Soy el mayor de cinco hermanos y me siento muy orgulloso de la relación que tenemos”. Alejandro, el que le sigue, es chef; después viene Juliana que tiene una empresa de consultoría digital, y por último los mellizos, Ximena y Martín, que se acaban de graduar del colegio y ahora viven en Singapur y Croacia. Por ahora, el sueño de Fonseca es que su hija Paz crezca en una Colombia en paz y confía en que ese momento está cada vez más cerca.
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