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Felipe Zuleta se enfrentó al clero

Felipe Zuleta se enfrentó al clero

Revista Jet-Set

El comunicador asumió varias de las causas de la LGBT. Dentro de poco llevará a los estrados judiciales a monseñor Juan Vicente Córdoba, de la Conferencia Episcopal, y a Álvaro González, de Difútbol, porque “discriminaron a los gays”.
Felipe Zuleta considera que en Colombia se ha avanzado en el tema de la tolerancia de género. “Pero falta más. Muchas parejas del mismo sexo quieren adoptar niños”, dijo. Foto: Gerardo Gómez/12.
Por: 27/6/2012 00:00:00
El periodista y columnista Felipe Zuleta demandó al secretario de la Conferencia Episcopal Colombiana, monseñor Juan Vicente Córdoba, por las declaraciones que entregó en contra de los matrimonios entre las personas del mismo sexo. Zuleta buscó la asesoría legal del abogado Abelardo de la Espriella, mientras enfrentaba otra querella con Álvaro González, de Difútbol, porque el directivo se refirió al homosexualismo como si fuera una enfermedad. En ambos casos se amparó en el nuevo Estatuto Antidiscriminación.

“El que se mete con curas tiene siete años de mala suerte”, reza una creencia popular… -Dicen que no hay que meterse con el clero. Pero eso no me preocupa. monseñor Córdoba olvidó que no debe enfrentarse con personas que tengan profesiones que empiezan con la letra ‘p’: penalistas, policías, porteros, putas y periodistas.

¿Usted demandó porque es ateo? -Por el lado Lleras, mi abuelo era agnóstico y liberal. Los Zuleta, por su parte, eran conservadores y absolutamente religiosos. Eso me llevó durante 51 años a no ser ni lo uno ni lo otro. Pero esto no tiene relación con la demanda a Monseñor.

¿Qué declaraciones concretas le molestaron de monseñor Córdoba? -Comparó a los miembros de la comunidad LGBT con los diabéticos en una dulcería, como si fueran enfermos. Va a tener que pagar por su responsabilidad y por la falta de caridad cristiana.

¿Qué interpretación hizo usted de esas palabras? -Que son homofóbicas desde el punto de vista del Estatuto Antidiscriminación.

Antes del Estatuto que lo protege a usted, ¿se hubiera podido entablar esta demanda? -No había la menor posibilidad. Con este caso, y el de Álvaro González, de Difútbol (División Aficionada del Fútbol Colombiano), serían los primeros casos en que se aplicaría este Estatuto. Porque lo dijeron en un medio de comunicación, son delitos agravados. No es excarcelable.

¿Ha pensado en una conciliación? -Quiero llegar hasta las últimas consecuencias. Es decir, una condena de hasta doce años. No creo que nadie se le mida a darle detención domiciliaria a un cura y a sus monaguillos. Espero que haya una sentencia.

¿Cómo va el proceso de Monseñor? -Se presentó la demanda y se citó a la audiencia de conciliación a la que estoy seguro que Monseñor no asistirá.

¿Lo dice porque él no le ha respondido en los medios?
-Por cobarde. Él sabe que cometió un acto de injusticia o un agravio totalmente ajeno a la caridad cristiana que debería predicar. Dios no le ha mostrado el camino para saber cómo saldrá de este lío.

¿Y el de Álvaro González, de Difútbol? -El proceso lo lleva el abogado Felipe Montoya. Estuvimos en una audiencia de conciliación y no se presentó. También dijo que el homosexualismo es una enfermedad.

Su iniciativa despertó opiniones encontradas en las redes sociales… -La página que dice ‘Apoyamos a monseñor Córdoba’ es firmada por cientos de católicos, no cristianos, que son diferentes. Hay otras reacciones de cibernautas de la comunidad gay que me dan su apoyo.

En las redes sociales hay quienes dicen que personas como monseñor Córdoba manejan una doble moral… -Por eso la Iglesia católica pierde seguidores. Y es que no critican a sus propios pecadores, como los sacerdotes pederastas. Pretenden volver pecadores a quienes no los son.

¿Cuál es su ideal de Iglesia?
-Me gustan los cristianos. Me parece que tienen un diálogo directo con Dios a través de la Biblia y la oración. No necesitan intermediarios. Son diferentes a los católicos que van a la iglesia para ver a quién tienen al lado y criticarlo. No le paran bolas al sermón. No tienen idea de lo que dijo el cura, y lo que es reprochable: quedan tranquilos sin escuchar la palabra.

¿Con estas demandas busca convertirse en vocero o activista de la comunidad LGBT? -No soy vocero de la LGBT. No represento a nadie. Pero me parece que tengo los instrumentos para defender a los miembros de la comunidad.

¿Cómo ve el tema de la tolerancia en Colombia frente al resto de América?
-Desde el punto de vista jurisprudencial, los derechos han avanzado. Pero sigue siendo un país intolerante, no solo con la comunidad gay, sino con los indígenas, los afro, las mujeres y los niños. Colombia es inviable.

Después de que dijo en Jet-set: “Soy gay, ¿y qué?”, ¿qué ha pasado con su vida? -Muchas cosas maravillosas. Nunca me han tirado una puerta en la cara. Muchas personas casadas me han enviado correos para pedirme consejos que les permitan asumir su identidad homosexual.

¿Se volvió consejero?
-No soy pastor, ni siquiatra, ni sicólogo.

¿Y su hija cambió con usted después de la confesión? -No tengo problemas con nadie.

¿Quién le cae mejor: monseñor Córdoba o el Procurador? -Frente al tema homosexual, sabemos que el Procurador es de derecha. Sus opiniones no se compadecen con la caridad cristiana que él dice predicar. Yo siento que se ha apartado de este tema y ha buscado otros como la corrupción.

Al apoyar a los gays, ¿usted está buscando votos entre las minorías? -La política quedó cancelada. Aprendí que para ser congresista hay que ser corrupto.
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