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“Yo soy Nicolás Gaviria”

“Yo soy Nicolás Gaviria”

REVISTA JET-SET

El empresario que adquirió popularidad por la frase “¿Usted no sabe quién soy yo?” participa en una serie web periodística que busca generar conciencia frente a los excesos del alcohol. La producción Usted ya sabe quién soy yo es una idea original de Daniel Samper Ospina.
Nicolás Gaviria, de 30 años, terminó administración de negocios internacionales en la Universidad de la Sabana. El incidente con los policías, según él, no influyó en el manejo de sus negocios en los sectores energético y carbonífero del país.
Por: 19/11/2015 00:00:00
El país conoció a Nicolás Gaviria cuando las redes sociales replicaron hasta el cansancio el video que recogió su discusión y forcejeo con tres policías en la Zona Rosa de Bogotá. La prensa contribuyó con la cuota de exposición de este episodio que le dio notoriedad a la frase “¿Usted no sabe quién soy yo?”, que Gaviria lanzó contra los uniformados. 
Ocho meses después, los medios no se han olvidado del joven de 30 años, menos ahora que empezó a circular en las plataformas digitales la serie web Usted ya sabe quién soy yo, una ideal original del periodista Daniel Samper Ospina, director de la productora Catapulta, adscrita a Publicaciones Semana. Diageo y su programa de responsabilidad social es el patrocinador absoluto del proyecto.
“Las producciones web que se habían hecho hasta ahora eran dramatizados. La audacia ha sido recuperar el documental y abordar a las personas que han sufrido los excesos del licor”, explicó Samper Ospina. Álvaro Perea dirige el seriado de cinco capítulos y Antonio Sanint los presenta con su característico humor. 
El primer capítulo se concentró en el caso de Nicolás Gaviria, con la participación del expresidente César Gaviria, quien a manera de desagravio habló de los vínculos que tiene con la familia del empresario de origen pereirano. 
El programa, que se puede ver en Ustedyasabequiensoyyo.com, también abordó la experiencia del exalcalde Lucho Garzón y reconstruyó el incidente de Melissa Bermúdez en Medellín, con los agentes del orden que sufrieron sus agresiones cuando ella manejaba embriagada.
Nicolás, quien hace poco pidió perdón públicamente a los polícias que ofendió y al país, habló con Jet-set de lo que ha tenído que enfrentar después de este incidente.
Finalmente, ¿quién es Nicolás Gaviria? –Es una persona querida y amable, a quien desde muy pequeño lo vistieron como si fuera un adulto. Mi infancia estuvo marcada por un problema de salud muy grave: el asma severa. Debido a esto me sacaban de los colegios. Esto lo superé gracias al deporte. 
¿Tanta deserción de los colegios fue por indisciplina? –Vivía hospitalizado y me atrasaba en las clases. Pasé por cinco colegios como el Nueva Granada y el Gimnasio Moderno, pero no me adapté por mi enfermedad. Caminaba cien metros y era como si me estuvieran ahorcando. Terminé en el Gimnasio Los Caobos.
Dicen que su familia es muy poderosa en el sector empresarial e influyente en la política, por su parentesco con el expresidente César Gaviria. –Mi abuelo Gustavo Gaviria, de Pereira, manejó una de las trilladoras de café más grandes del país. La sede estaba en Ibagué y, desde allí, exportaba a Japón. Su empresa, que se llamaba Industrias Aliadas, fue vendida a Nutresa. Con César Gaviria tenían un parentesco muy lejano. Los unía más su afinidad política. 
El exmandatario es su padrino de bautismo. –Él, Luis Carlos Galán y Enrique Santos Castillo fueron mis padrinos de bautismo. Gaviria dijo que no me conocía quizá por miedo al escándalo. Cuando uno la embarra nadie lo conoce.
Ahora sí, ¿qué pasó el día en que discutió con los policías y les dijo: “Ustedes no saben quién soy yo”? –Un amigo despechado me invitó a Andrés Carne de Res, en Chía. Tomé mucho. Luego con una amiga decidimos ir a un after-party en Bogotá. Cuando llegamos, el taxista me cobró 200.000 pesos por la carrera. Le pedí la planilla de tarifas, pero se rehusó. Me fui a refugiar en la discoteca y no me dejaron porque pensaron que no quería pagar. Aparecieron tres policías, quienes pensaban que me acababan de sacar del establecimiento público por peleón.
¿Los agredió físicamente? –No. Me llevaron a un CAI por mis groserías y los forcejeos. Luego llegó un coronel de la zona, a quien llamé, y medió en la situación. 
¿Por qué tenía un contacto con esta institución? –Yo fui policía cívico durante tres años. Mi papá es coronel de la reserva del ejército.
De sobra usted sabía que no se podía irrespetar a las autoridades. –Claro, y mi pecado fue haberles dicho palabras de grueso calibre. Pero yo estaba tomado y no sabía lo que hacía.
Para muchos, la frase “¿Usted no sabe quién soy yo?” sonó clasista y humillante. –La dije para referirme a que me conocían en la zona donde fue la discusión. A todos les pedí perdón por estar en ese estado de descontrol.
¿Parte de su familia le reprochó su comportamiento? –Me apoyaron rotundamente. Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas. Muéstreme una persona que no haya cometido un error y yo le mostraré una que no ha hecho mucho en la vida.
Su caso abrió debates en los medios. Dijeron que usted era muy malcriado. –Quizá sobreprotegido debido a mi enfermedad, pero malcriado, nunca. 
¿Tomaba mucho trago? –No, porque me daban lagunas mentales. Recordé todo gracias al video y a mi amiga. 
¿Sigue tomando? –No volví a tomar en lugares públicos. Lo hago en mi casa, o donde mis amigos más cercanos. 
Si no tomaba, ¿por qué buscó ayuda profesional? –Cuando me sucedió eso, fui a Alcohólicos Anónimos durante dos meses. Quería descubrir por qué se me cruzaban los cables con el licor. 
Se especuló que ese día estaba bajo los efectos de alucinógenos. –Jamás en mi vida he consumido sustancias psicoactivas. Muchos casos similares al mío pasan a diario, pero solo a mí me han dado duro.
¿Será por su apellido? –No lo sé. Me han inventado de todo. El 80 por ciento de lo que dijeron los medios y las redes sociales fue falso. Afirmaron que andaba en helicópteros del ejército y que usaba armas.
¿Qué se siente estar en la palestra pública de un momento a otro? –Los primeros días fueron difíciles porque recibía amenazas. Se filtró el número de mi celular y decían que me iban a matar. Luego formulé una denuncia penal. 
Su caso se volvió viral en las redes sociales, pero de manera negativa. –En mi Instagram tenía 80 mil personas y pasé a un millón. Cerré la cuenta porque me robaban las fotos para hacer memes. Hubo personas que crearon perfiles falsos y los denuncié penalmente. Mis nuevas cuentas son: nicogavirias, en Instagram; y en Twitter, @nicolasgavirias. 
¿Por qué se salva de pagar una condena de ocho años? –La policía me denunció por el delito de agresión contra servidores públicos. Solo que mi comportamiento no generó lesiones personales contra ellos. El fiscal que llevaba el caso me propuso que ofreciera disculpas públicas a cambio del principio de oportunidad. Acepté, porque no soy como los otros que la han embarrado en este país y se van.
¿Qué tan difícil ha sido recuperar su buena imagen? –No creo que me vean como un tipo pesado o de lo peor. Soy un ciudadano de bien: le pedí disculpas a los policías. Así mismo, con el documental, la gente dejará de hacer juicios a priori. Estoy pensando en crear una fundación que ayude a la gente con problemas de alcoholismo u otra que abra un diálogo amable con las autoridades. 
El documental Usted ya sabe quién soy yo refleja el gran impacto de una frase en la sociedad. –Es algo positivo porque no me juzgan; en cambio, genera conciencia alrededor del tema del trago con responsabilidad. Por ahí también he visto que hicieron un stand-up comedy, un videojuego y varias canciones. Hasta me propusieron llevar mi caso al cine y ser la imagen de un par de campañas publicitarias para mostrar los peligros de tomar en exceso. 
¿La mujer que lo acompañaba ese día era su novia? –No, es mi amiga Andrea Salas, ex señorita César.
Volvió a decir, “¿Usted no sabe quién soy yo”? –Esa frase la ha dicho todo el mundo. En mi vida no la he vuelto a necesitar.

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