Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Elizabeth Gilbert, la escritora de Comer, rezar, amar deja a su esposo por una mujer

Elizabeth Gilbert, la escritora de Comer, rezar, amar deja a su esposo por una mujer

REVISTA JET-SET

Su historia de amor con su esposo, Jose Nunes, inspiró un best seller y una de las cintas más taquilleras de los últimos años, con Julia Roberts, pero sorprendió la mundo con el anuncio de que tiene una relación lésbica con su mejor amiga.
63La escritora, a la izquierda, descubrió que estaba enamorada de Rayya Elias, su mejor amiga, cuando a esta le diagnosticaron una enfermedad terminal. “Estamos juntas. La amo y ella me ama. La estoy acompañando en su cáncer no solo como amiga sino como pareja”, dijo Gilbert en el destape de su lesbianismo.
Por: Revista Jet-set.21/9/2016 00:00:00

La historia de amor de Elizabeth y Jose es considerada una de las más aleccionadoras del tiempo reciente y reconocida en todo el planeta como el clímax de su libro Comer, rezar, amar. Recorrer el camino juntos, luego de duros tropiezos sentimentales, fue tan gratificante que, maravillada por el modo gentil, afectuoso y respetuoso en que su marido se portaba con ella, se preguntaba: “¿Cómo me gané esta vida?”, a lo cual una amiga le respondió: “Aprendiste a tratarte a ti misma tan bien, que floreciste como la clase de persona que atrae a un hombre que también es bueno contigo”. En sus escritos y entrevistas, calificaba de incondicional el cariño de Jose, de origen brasileño, y proclamaba a los cuatro vientos: “Nunca había sido amada con tanta tolerancia. A donde voy siempre me acompaña la calma y he comprendido que merezco ser querida de esta manera”.

Pero en julio pasado, Elizabeth anunció a través de Facebook que ella y Jose habían terminado. “Confío en que entenderán que esta es una historia que estoy viviendo y no contando”, señaló, al pedir respeto por la privacidad de los motivos que acabaron con un idilio tan bonito.

Dos meses después, Gilbert decidió revelar por qué se separó, también en su cuenta de Facebook. En la pasada primavera, relató, recibió una noticia que cambiaría el rumbo de su vida: “Mi mejor amiga, Rayya Elias, fue diagnosticada con cáncer de hígado y páncreas, una enfermedad que no tiene cura”, continuó Gilbert, quien describe a Rayya como su modelo para imitar, su fortaleza y su confidente más leal. “Algo pasó en mi corazón en los días siguientes al diagnóstico de Rayya. La muerte o el prospecto de la muerte nos permite apartar lo que no existe y en ese espacio de escueta y absoluta realidad, me vi frente a una verdad: Yo no solo quiero a Rayya, sino que estoy enamorada de ella”.

Elizabeth le expresó sus sentimientos a su amiga, quien los correspondió e iniciaron una relación. “Estamos juntas. La amo y ella me ama. La estoy acompañando en su enfermedad, no solo como su amiga, sino también como su pareja. Estoy exactamente en el lugar donde necesito estar, el único en que deseo estar”, explicó la escritora.

De antemano, Gilbert satisfizo la consabida pregunta que siempre sigue en estos casos de salida del clóset: ¿Por qué dar a conocer una situación que pertenece a su esfera netamente privada? “Por mi propia integridad y sanidad. Necesito poder caminar por el mundo del brazo de Rayya lo suficientemente relajada para mostrarme cómoda al respecto de lo que somos la una para la otra. Si no puedo ser lo que soy (tanto en privado como en público), entonces mi vida se tornará caótica, extraña y estúpida. Podría fingir que ella solo es mi mejor amiga, pero eso es degradante y nos hace débiles y nos confunde”.

Indudablemente, es un giro que nadie habría previsto en 2006, cuando su texto de memorias, Comer, rezar, amar, se convirtió en un fenómeno mundial, como lo indica el hecho de que permaneció 200 semanas en la lista de los libros más vendidos de The New York Times. Se trata de la crónica del viaje de autodescubrimiento que emprendió por varios lugares del mundo, tras su amargo divorcio, en 2002, de su primer marido, Michael Cooper. En Italia, se dedicó a comer; en India, a explorar la espiritualidad (rezar), hasta que en la isla de Bali le llegó de nuevo el turno para amar, al conocer a Nunes, 17 años mayor que ella. Si bien el enamoramiento era profundo, estaba muy escéptica frente el matrimonio, hasta que una frase de Jose la convenció de volver a dar el “sí, acepto”: “El lugar de una mujer es la cocina... con las piernas estiradas, tomándose una copa de vino, viendo cómo su esposo cocina para ella”.

En 2010, tres años después de su boda con el brasileño, se estrenó el filme basado en el libro, con el mismo nombre y protagonizado por Julia Roberts y Javier Bardem, ganadores del premio Óscar. A pesar de las encontradas visiones de la crítica, la respuesta del público también hizo de la película un portento, pues recogió más de 23 millones de dólares en taquilla en su primer fin de semana en cartelera y alcanzó un total de 206 millones de dólares alrededor del globo. La pasión por Comer, rezar, amar se salió de las salas de cine y suscitó millonarias ventas de más de 400 objetos de merchandising como joyas, relojes, té, muebles de inspiración indonesia, accesorios de bambú, entre otros, al tiempo que cadenas de almacenes como World Market abrieron en sus tiendas secciones expresamente dedicadas a estos productos. Ahora está por verse si tanto la escritora como algún director de Hollywood se animan a relatar en el celuloide este asombroso vuelco del destino por el que Elizabeth deja a su marido perfecto por su mejor amiga.

LO MÁS VISTO