Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

El tsunami  de Claudia Tangarife

El tsunami de Claudia Tangarife

REVISTA JET-SET

Luego de 12 años, una sobreviviente del maremoto de Tailandia en 2004 comparte su experiencia en su primer libro: El tsunami de mi vida. La exejecutiva colombiana narra el cambio interior que experimentó y que le permitió responder la pregunta: ¿para qué me salvé?
Claudia Tangarife dejó atrás los fantasmas que la atormentaban y decidió tomar el control de su vida: desde hace dos años recorre el país, Argentina y México dando conferencias de autoliderazgo.
Por: Revista Jet-set24/8/2016 00:00:00

Desde el bungalow número 15, sobre una colina de las islas Phi Phi en Tailandia, Claudia Tangarife Castillo vio cómo cientos de personas se encontraban de frente con la muerte: “Una inmensa pared de agua azul grisácea de la altura de un edificio de cinco pisos venía hacia nosotros velozmente”, narra en su libro El tsunami de mi vida.

Era el 26 de diciembre de 2004, domingo en el que ocurrió uno de los peores desastres naturales de la historia reciente. La ejecutiva colombiana pasaba las vacaciones de fin de año con su hijo mayor. El tsunami que surgió de un maremoto de magnitud 9,1 en la escala de Richter con epicentro en el océano Índico, cobró la vida de 230.000 personas en 14 países. Con el rugido de lo que parecían para ellos cientos de gorilas enfurecidos a sus espaldas, Claudia y Daniel se salvaron milagrosamente al huir, agarrados de la mano, hasta la cima de la montaña. Madre e hijo salieron ilesos porque simplemente para ellos no era el momento de morir.

Han pasado casi 12 años dedicados a la búsqueda de su mundo interior, a hallar la razón por la cual quedó viva. Por eso tomó la decisión de escribir el libro y además, ayudar a otros con sus conferencias de ‘autoliderazgo’, no de autoayuda, con las que ha llegado hasta Argentina. Claudia, quien dejó su vida de ejecutiva en una multinacional de salud, ahora entiende que nada de lo que le sucedió fue casualidad. Cada suceso tenía una razón de ser: su viaje era originalmente a Australia, pero los planes cambiaron a última hora, así como la intempestiva decisión de su otro hijo, Juan Carlos, de quedarse en Colombia. Ya en Tailandia, ella le insistió a Daniel en que tomaran una cabaña a la orilla del mar, pero él la convenció de que tendrían una mejor vista desde la colina. Y la rumba larga del sábado antes del desastre, sumada al trasnocho del joven de 25 años, les hizo perder el ferry de las nueve de la mañana hacia la isla de Phuket. “Como decía Steve Jobs, ‘por algo se cruzan las líneas’. Estar en la parte alta de la isla nos salvó, y si hubiéramos salido a tiempo, el tsumani nos hubiera sorprendido en pleno mar”.

Dice que por alguna razón las decisiones se cambian, y ese ha sido su mayor aprendizaje. A los revolcones que a veces la sacan de la comodidad, Claudia hoy los llama sus tsunamis: “Esas experiencias de las que creemos no vamos a poder sobrepasar y que son en realidad para crecer y tomar lo mejor de ellas”. Su indefensión y las tragedias familiares que vio en Tailandia, la reconectaron con sus propias rupturas. La separación de sus padres cuando tenía 13 años, la enfermedad y muerte de su madre, sus dos divorcios, y el agobio de su trabajo que no le permitió compartir el tiempo suficiente con sus dos hijos, volvieron a su memoria. A su regreso a Colombia, la abordaron sentimientos de soledad, tristeza y una profunda depresión.

Las 26 horas que padeció en esa montaña tailandesa, le habían abierto una puerta. Desde ese momento sintió que debía contar lo que le sucedió, pero solo después de que conoció a la periodista argentina Anita Falbo en una entrevista, decidió pedirle ayuda y escribir el libro. Según Claudia, esa experiencia fue una disculpa para que se confrontara y quedara desnuda, sin nada, sin maletas llenas de cargas y dependencias. “El tsunami me mostró que despojada de todo valía más que cualquier cosa. Mi grandeza no estaba en mis logros, mis títulos, ni en mi fuerza física, sino en mi interior”.

Luego de un proceso de crecimiento, de ensayos y errores, de viajes a lugares con tradición espiritual, y de estudiar más a fondo al ser humano, Claudia se presenta hoy como conferencista, coach de vida y organizacional, consultora y facilitadora de talleres vivenciales. Ahora prefiere llamarse Clau, para diferenciarse de la Claudia que fue. Su libro, describe en 26 capítulos cómo enfrentó el tsunami, su odisea para regresar a Colombia, los fantasmas que se le despertaron y su renacer. Una existencia que quiere poner al servicio de los demás. Tal es su entusiasmo por haber encontrado su razón de ser, que ya tiene entre sus planes escribir un segundo libro: La llave número 15, la misma que conserva desde el desastre y que se ha transformado en ella misma: “Ahora yo soy la llave que abre mis puertas”.

LO MÁS VISTO