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Los viajes papales del periodista Néstor Pongutá

Los viajes papales del periodista Néstor Pongutá

REVISTA JET-SET

El periodista se anotó el anuncio de la visita del Papa Francisco a Colombia el próximo año. Y no es la primera noticia papal que genera: desde hace 16 años cubre la fuente del Vaticano, ha conocido de cerca a los últimos Papas y ha hecho 10 viajes en el Pastor 1. Vive en Italia y nació en Sogamoso.
Según Pongutá, Francisco es un Papa cálido y afable pero directo cuando hay que llamar las cosas por su nombre. Tiene la teoría de que por ser latinoamericano es cercano, expresivo, cálido y dinámico, lo que le convierte no solo un líder espiritual sino también político.
Por: 24/2/2016 00:00:00

Desde hace más de seis meses La W radio tiene un corresponsal en el Vaticano. Es el mismo que se sentó en la silla 10 del Pastor 1, avión de Alitalia que trajo al Papa Francisco y a su comitiva de casi 50 periodistas del mundo entero a este continente la semana pasada. Sus informes, llenos de divertidas anécdotas, datos históricos, políticos y religiosos, siempre generan eco en la prensa y las redes sociales, principalmente ahora que los ojos de la comunidad internacional están puestos en la paz de nuestro país. Fue a él a quien el Sumo Pontífice le dijo que vendría a Colombia el próximo año, sobre todo “si se sienta y se firma el Proceso de Paz”. La declaración fue hecha mientras iban en el vuelo papal cuando el periodista, espontáneo como buen latinoamericano, se le acercó para entregarle unas libras de café y el libro escrito por su ex compañera de mesa Claudia Palacios.

¿Cómo es el Pastor 1? –Es un avión que pone Alitalia, común y corriente. Lo interesante es que es una torre de Babel en el aire porque ahí todo el mundo va en constante actividad. Normalmente el Papa hace una rueda de prensa cuando estamos en pleno vuelo. Se habla de los temas que pondrán a sonar en las agencias del mundo: El avión se vuelve una sala de prensa. Van periodistas asiáticos, europeos y otros de habla hispana que dan diferentes enfoques de la noticia. Al vaticanista de por sí le gusta dar interpretaciones que no siempre son acertadas pero sirven para saber cómo funciona el Vaticano.

Néstor Pongutá es quizás el periodista colombiano que más cerca ha estado de los últimos tres Papas. Ha sido invitado en 10 ocasiones a viajar en el avión Papal desde el 2005, cuando finalmente clasificó como comunicador para cumplir con esta delicada misión que el Vaticano solo encomienda a reporteros calificados.

¿Cómo se gana un lugar en el avión papal? –Es tan complicado ganarlo como fácil perderlo. Para poder realizar mi primer viaje papal tuve que hacer una especialización en informaciones vaticanas. Eso fue en 2000 y solo en el 2005 pude ir en el avión. Fue el viaje que hizo Benedicto XVI a Brasil.

¿Hacen una especie de examen? –Monitorean absolutamente todo lo que uno dice, todo lo que uno escribe; porque quieren que los periodistas que vayan con la delegación del Papa sepan de qué están hablando. No es que controlen la información, porque hay muchos que son críticos, pero sí es importante que estén informados ya que no es suficiente con saber de la religión católica, también es necesario saber de ética, de geopolítica y de actualidad.

¿Cómo se pierde el puesto en el avión?–Cuando no se cumplen las normas que ellos imponen. Por ejemplo, todos los días me tengo que levantar a las 5:00 de la mañana para que me entreguen el material de lo que será el día del Papa. Muchas veces nos dan por anticipado los discursos pero uno no puede publicarlo hasta que se dé el pronunciamiento del Pontífice. En otro momento pueden anunciar que no quiere ser molestado, entonces uno no debe acercarse; primero porque los de seguridad te quitan de inmediato y segundo porque, aunque seguramente no te digan nada, después no te vuelven a invitar. Allí funciona la elocuencia del silencio.

¿Hay alguna otra norma de comportamiento, como una venia, o que no se pueda hablar con el Papa si no te habla primero? –No, con este Papa todo es fantástico. Es latinoamericano, afectuoso y expresivo. Hace poco tuve la oportunidad de hablar con él. Le dije: “Santo Padre, ¿cuándo va a venir a Colombia?”. Él me contestó: “Voy a Colombia pero me das un tinto”, y me abrazó. Es afable en su trato pero cuando hay que llamar las cosas por su nombre lo hace.

¿Cuál de sus viajes ha sido el más interesante? –Independientemente del interés que genere cada uno, para mí el viaje más emotivo fue el de África porque es un lugar donde el olvido y el abandono están al máximo. El hecho de que el Papa hubiera ido allá era como abrir la puerta santa para decirles: “Estoy aquí con ustedes para que les pongan atención”, porque él sabe que una visita papal está en todos los medios del mundo y se convierte en un amplificador de lo que está sucediendo.

Pongutá ya había hecho una carrera de varios años en la radio y la televisión colombiana cuando se mudó a Roma con la intención de hacer una maestría en Renacimiento italiano. No era fluido en el idioma pero aún así se presentó a una entrevista de trabajo en una cadena radial internacional y pensó que era muy bueno decir que en Colombia cubría toda clase de fuentes, desde judiciales hasta política. Pero eso no le gustó al director, quien le dijo de frente: “Con todo respeto señor Pongutá, usted es un mediocre”. Entonces entendió que en Europa los periodistas se especializan en temas puntuales; por eso se matriculó en la Facultad de Ciencias de la Comunicación en la Pontificia Universidad Salesiana y se dedicó a estudiar al Papa Juan Pablo II. “Viví sus últimos cinco años”.

El periodista, oriundo de Sogamoso, que había estudiado música en la Universidad de Los Andes y terminó en La Sabana dedicado a la comunicación, pensaba quedarse seis meses en Italia con los ahorros de su vida. Pero de eso ya han pasado 16 años.

Se conectó bien con la Embajada de Colombia. Especialmente porque la primera vez que fue le abrió la puerta una bella spoletina, hija de un famoso periodista italiano, que lo dejó flechado y se dedicó a conquistar. Pongutá no solo es un tipo culto y divertido, también canta como los dioses y tiene una charla inigualable. En 2011 se casó con Bianca María Morichelli y en 2014 el Papa Francisco bendijo su matrimonio en una audiencia privada en la capilla de Santa Marta.

Mientras enamoraba a Bianca y se dedicaba a su fuente vaticana, el periodista también jugó un papel importante al lado de varios embajadores colombianos: Fue asesor de Fabio Valencia, Sabas Pretelt y Luis Camilo Osorio; más tarde hizo lo mismo en Bruselas con Carlos Holmes Trujillo y Rodrigo Rivera. Pongutá tiene la teoría de que la diplomacia y la comunicación no siempre van por el mismo camino. También en eso se ha convertido en experto, no solo por la buena relación que tiene con los embajadores sino también con sus colegas periodistas a quienes, cuando lo visitan, pasea por los buenos y malos rincones de Roma.

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