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Esteban Cortázar, un rebelde en París

Esteban Cortázar, un rebelde en París

REVISTA JET-SET

El diseñador, de 31 años, se convirtió en el único colombiano que ha pasado tres veces por la Semana de la Moda de París, un evento que no incluyó a más latinoamericanos en las recientes pasarelas primavera/verano 2015. Cortázar fue aplaudido por una propuesta en la que asumió riesgos con las transparencias y los diseños inspirados en pieles de serpientes. Así habló con Jet-set.
Esteban Cortázar participó en la Semana de la Moda de París, en la que también sobresalieron las colecciones de Alexander Wang, para Balenciaga; y de las casas Chanel, Yves Saint Laurent, Valentino, Chloé y Givenchy, entre otras.
Por: 22/10/2015 00:00:00
El bogotano Esteban Cortázar se presentó por tercera vez en la Semana de la Moda de París, una feria de lujo y glamour que desde hace años prefirió concentrarse en los diseñadores emergentes de Asia en lugar de los de América Latina. Cada vez son menos los creadores del nuevo continente que pasan por las pasarelas de la Ciudad Luz. En los últimos años muy pocos han sido los escogidos, entre ellos, el barranquillero Juan Carlos Obando, el chileno Octavio Pizarro y, por supuesto, Cortázar, quien regresó con la colección primavera/verano 2016 de la firma que lleva su nombre.
Esteban convenció una vez más a los especialistas franceses, poco ortodoxos, que escriben para medios como Le Figaro, Vogue.com y WWD, que son difíciles de seducir por su afinidad con los diseños arriesgados. La prensa registró la colorida propuesta de Cortázar, conocido por navegar en contra de la corriente de los vestidos netamente comerciales.
El propio Esteban explicó que sus nuevos diseños resultaron de un proceso de investigación que lo llevó a analizar el vestuario de muchas heroínas y criaturas de las películas de ciencia ficción y de las historias intergalácticas que se ven en las novelas gráficas. Tal búsqueda dio como resultado algunos trajes de capas volátiles, de transparencias y otros más fieles a su propio estilo con el uso del cuero, el metal y los cortes de los textiles en láser.
Parte de este vestuario llamó la atención por el uso de telas sintéticas de pieles de culebra, un elemento que incorporó después de ver un documental acerca de una serpiente albina. La imagen impactante lo persiguió hasta el inicio del verano en Ibiza, donde en una noche de rumba visualizó el carácter final de su nueva colección en la que primaron los colores tierra y metálicos. “Pensé mucho en elogiar a una mujer valiente, sensual y libre”, dijo el creador de 31 años.
Su verdadera fascinación por París comenzó después de su paso por la casa Ungaro, en 2009. En esos días lanzó su propia marca de ropa y emprendió una nueva aventura con un taller ubicado en los alrededores del Museo del Louvre, donde procura encontrar la inspiración cuando no lo hace en el café Merci, uno de sus lugares favoritos cerca de la Plaza de la Bastilla. Desde su juventud entendió que la capital de Francia siempre ha sido un gran referente para todo diseñador que persigue lenguajes y técnicas novedosas, o que busca la apertura de grandes mercados en el competitivo mundo de la moda. El diseñador también decidió quedarse en la capital de las oportunidades debido a su conexión con Europa: su mamá, Dominique Vaughan, tiene las nacionalidades inglesa y francesa. Así dialogó con Jet-set.
El fashion week parisiense fue apabullado por la crítica debido al uso y abuso del street style. ¿Su preocupación fue salirse de ese esquema? –Trato de no inspirarme en las referencias de moda existentes. Prefiero vivir mis propias experiencias y encontrar la manera de ilustrarlas en cada una de mis colecciones.
¿Qué tipo de mujeres le gusta vestir? –Me encanta celebrar a la mujer y mezclar las culturas en cada creación que hago: desde las americanas y europeas, hasta las asiáticas y africanas. Más allá de esto, pienso en la mujer con carácter y en las que son decididas.
Esta nueva colección parece que está dirigida a mujeres muy delgadas. –Nunca he diseñado solo para las mujeres flacas. Respeto el cuerpo femenino y, por eso, tengo clientas de todas las tallas. Siempre es interesante ver cómo lo que pasa en la pasarela se traslada a la realidad y a los clósets de mis clientas.
Diseñadoras como Silvia Tcherassi y Carolina Herrera afirman que la mujer actual ha perdido feminidad. ¿Qué piensa? –No me gusta generalizar. Hay mujeres más femeninas que otras. Existen varias maneras de expresar el lado femenino, y las respeto todas.
La tendencia de Hollywood son las transparencias exageradas o los diseños con mucha piel. ¿Le gusta esto? –Me gustó mucho cuando lo hizo Riccardo Tisci para Givenchy en 2009 y luego lo retomó en 2010. Ahora no me parece una propuesta muy fresca.
¿Por qué no ha diseñado para los hombres? –Soy una persona muy enfocada y prefiero hacer las cosas a su debido tiempo. Me gustaría hacerlo pero no se ha dado.
¿Qué tipo de seres humanos refleja la moda actual, si entendemos que esta es el espejo de una sociedad? –Estamos reflejando una sociedad global, donde se mezclan las culturas y se rompen las reglas al vestirse, algo que no pasaba antes. Hoy vemos que los consumidores tienen más información a la mano. Vivimos una época de inmediatez, y por eso las prendas que aparecen en un desfile pasan enseguida a las tiendas.
Dicen que su nueva colección es lo más arriesgado que ha hecho. –Definitivamente. Lo más importante fue divertirme en todo el proceso. La pasé increíble cuando vencí el miedo y plasmé las ideas, texturas y colores.
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