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“El Carretudo” de Cartagena heredó los libros de Gabo

“El Carretudo” de Cartagena heredó los libros de Gabo

REVISTA JET-SET

No solo la Universidad de Texas tiene algunos de los libros de García Márquez. Mercedes Barcha, la viuda del nobel, le donó a La Carreta Literaria, de Cartagena, 300 obras que leyó el escritor.
Martín Murillo recorre las calles de Cartagena desde hace ocho años. Entre los libros que pertenecieron a García Márquez hay biografías de mártires católicos, relatos de conquistadores e historias de la música vallenata, entre otros temas.
Por: 24/7/2015 00:00:00
Un año después de la muerte de Gabriel García Márquez, su esposa, Mercedes Barcha, regresó a Cartagena. Los objetos y la biblioteca del nobel literario en su casa del sector histórico de San Diego permanecían tal cual él los dejó en el último viaje a la ciudad que inspiró sus novelas El amor en los tiempos del cólera y Del amor y otros demonios.
La Gaba, como le dicen a la viuda del escritor colombiano, llegó decidida a donar algunas de las pertenencias de su esposo, incluyendo 300 libros y revistas que finalmente destinó al proyecto de La Carreta Literaria, de Martín Murillo. Barcha le dijo al creador de esta iniciativa que el escritor vivía fascinado con esta biblioteca móvil que desde hace ocho años promueve la lectura gratuita en los parques y plazas coloniales del Corralito de Piedra. 
“García Márquez me dijo en una ocasión que mi trabajo solamente se veía en Macondo. Con cariño me decía ‘el Carretudo’”, recordó el heredero de las publicaciones que Gabo leyó durante sus visitas a la capital de Bolívar y que con su muerte obtuvieron el valor de piezas de museos y de coleccionistas. 
Hace unos meses, la Universidad de Texas, en Austin, Estados Unidos, adquirió parte del archivo personal de Gabriel García Márquez por una suma que aún no ha sido revelada a la prensa. El centro educativo atesoró el manuscrito final de Cien años de soledad; una copia de su novela inconclusa, En agosto nos vemos, y cerca de dos mil cartas que el autor colombiano intercambió con los escritores Graham Greene, Milan Kundera, Julio Cortázar, Günter Grass y Carlos Fuentes. Los documentos reposarán junto a los objetos de otros grandes de las letras como James Joyce, Ernest Hemingway y William Faulkner.
En contraste, el legado que heredó La Carreta Literaria recorrerá las calles de Cartagena. Martín Murillo recibió una de las primeras ediciones de Changó, el gran putas, de Manuel Zapata Olivella; Ficciones, de Jorge Luis Borges, y decenas de textos acerca del vallenato y la música clásica, relatos de conquistadores españoles, biografías de mártires del santoral católico y ensayos relacionados con el oficio del periodismo.
La esposa del autor de El coronel no tiene quien le escriba oficializó la entrega de los libros en su propia casa. No hubo prensa, ni representantes del Gobierno. Barcha le ofreció un tinto y le dijo que regara la semilla de la lectura en los cuatro puntos cardinales de la ciudad.

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