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El actor George y su esposa Amal Clooney son la pareja de moda

El actor George y su esposa Amal Clooney son la pareja de moda

REVISTA JET-SET

¿Cómo es la vida de George Clooney al lado de su nueva esposa, quien se ha vuelto casi tan célebre como él y sería una ficha clave en su eventual aspiración a la Presidencia de Estados Unidos?
Los Clooney en la reciente gala del Met, en Nueva York, a donde ella fue vestida con un modelo de John Galliano para Maison Margiela. Él asegura que el fastuoso ropero de ella no cabe ni en la habitación más espaciosa.
Por: 12/6/2015 00:00:00
En Londres, las mujeres ya copian la ropa de Amal, tal como lo hacen con la duquesa de Cambridge. Pero la fascinación por la libanesa que conquistó a Clooney, el hombre más sexy del mundo, no se reduce a eso. “Hay una moda ‘Amal’ tanto física como intelectual”, comentó la revista francesa Paris Match, para explicar que su pelo siempre bien cepillado, sus trajes de alta costura y su carrera de abogada de alto turmequé hacen soñar a sus congéneres. En la Universidad de Oxford, de la cual es egresada, su nombre circula como un ejemplo digno de imitar. “Amal es un cerebro y ha logrado lo ideal: el hombre y la carrera perfectos”, le explicó una estudiante a la publicación gala.

En Nueva York, donde ella estuvo como profesora invitada de la Universidad de Columbia y él rodaba la película Money Monster, el fenómeno Amal también se hizo sentir. De acuerdo con Paris Match, el programa in entre el jet set era verse con los Clooney. Así, la abogada fue vista en lugares chic como The Lambs Club o Du Monkey Bar, con personalidades como Anna Wintour, la editora de Vogue y la mujer más poderosa de la moda, y Tina Brown, exeditora de Vanity Fair. En pareja, cenaron y compartieron tragos con intelectuales demócratas y figuras del espectáculo, del llamado grupo de “los socialistas champaña”, gente rica y de ideas progresistas que habitan en la parte alta del Central Park. 

Amal, rica heredera de una familia drusa, asegura Paris Match, se movía en ese ambiente antes de conocer a George, de modo que solo le resta cautivar a sus amigos de Hollywood y ya lo está logrando. Julia Roberts, por ejemplo, dijo: “¡Sencillamente, estoy enamorada de ella!”.

A quienes la admiran, no les falta razón, pues su historia parece sacada de una película: una bella y brillante desconocida que se volvió tan famosa, de la noche a la mañana, que a veces a la gente se le olvida que la estrella en realidad es su marido, con quien ahora protagoniza el cuento de hadas del momento.

Si alguien ha contribuido a esa notoriedad es el propio actor, quien caballerosamente se desborda en alabanzas y le cede el protagonismo en público: “Ella es mucho más inteligente que yo. Lo supe desde que la vi por primera vez”, expresó hace poco. Tras ocho meses de sus fastuosas bodas en Venecia y pese a los rumores de líos conyugales, el artista ha asegurado que quiere pasar el resto de su vida con ella. “Nunca nos enfadamos. A Amal puedo contarle lo que sea. Con ella tengo mucho más de lo que tendría con cualquier otra mujer”, ha manifestado.

Clooney no oculta tampoco que admira el lado profesional de su esposa, quien trabaja para el bufete Doughty Street Chambers, de Londres. “Siento mucho orgullo cuando la veo litigar en la Corte Europea de Derechos Humanos de Estrasburgo. La diferencia entre los dos es que en su trabajo todo es cuestión de vida o muerte”. Amal, en efecto, se especializa en defensa de los derechos humanos, y cuenta con clientes como los ancianos torturados en la Irlanda de los años 70, una expremier ucraniana, un periodista de la cadena Al Jazeera, el Gobierno de Grecia y Julian Assange, el fundador de WikiLeaks.

A propósito, quienes los conocen subrayan otros puntos que hacen a este matrimonio cautivante y prometedor. “Una conversación entre ellos no tiene nada que envidiarle a las páginas de opinión de The New York Times”, anota una fuente cercana a los dos, para dar a entender que los une el glamour lo mismo que la inquietud por la geopolítica y el rumbo de la sociedad. No hay que olvidar que Clooney comparte su trabajo en el cine con su labor humanitaria en favor de las víctimas de la dictadura en Sudán. Al respecto, le reveló a The Guardian: “La casi totalidad del dinero que gano con la publicidad de Nespresso es invertida en un satélite sobre Sudán, para vigilar a Omar al-Bashir (el presidente de la nación). Quiero que ese criminal tenga la misma atención que yo”.

Tal coincidencia siempre desemboca en la conjetura de que podría llegar a la política, más exactamente en la Casa Blanca, en Washington. La prensa de ambos lados del Atlántico insiste en que sus excelentes contactos (del presidente Obama para abajo) y el vínculo con sus fans, conforman la cuota inicial para el éxito de cualquier aspiración electoral. A tono con el carisma de George, Amal ha demostrado que no la intimidan la prensa ni las multitudes. Sin embargo, los analistas creen que una eventual carrera hacia el poder aún se demora y ni siquiera se sabe cuál de los dos se lanzaría al ruedo, porque ambos tienen madera.

Mientras tanto, la luna de miel parece interminable, bajo los flashes de la alfombra roja, donde Amal deslumbra con su estilo que Clooney califica de “excéntrico”. Él mismo cuenta que el ropero de la abogada no cabe en una habitación. 

Cuando no están ante las cámaras, los Clooney pasan su vida de recién casados en la casa solariega del siglo XVII, a orillas del Támesis, que compraron en la región de Berkshire, Inglaterra. De noche, atraviesan el bucólico paisaje para cenar en Bull Inn, “el mejor pub del mundo”, según George, y los fines de semana recorren las aguas en bote. El actor está encantado con la casa, porque queda cerca del aeropuerto de Heathrow, algo ideal para ellos que viajan tanto, y porque en la misma isla donde está emplazada hay un teatro donde aspira actuar algún día.


Los atareados esposos procuran no dejar de verse una semana y cuando lo hacen llevan una vida común y corriente. Él, en especial, se precia de ser un buen cocinero de pastas, gracias a que ha vivido en Italia. ¿Y cuál es el platillo que Amal le prepara? “Ella es especialista en reservaciones en restaurantes”, contestó jocosamente el actor, aludiendo a las escasas dotes culinarias de ella. En fin, concluyó Paris Match, algún defecto había de tener la nueva superheroína de Hollywood que amenaza con comerse al mundo con su buena estrella y sus encantos.
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