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Donald Trump y la guerra sucia contra Hillary Clinton

Donald Trump y la guerra sucia contra Hillary Clinton

REVISTA JET-SET

La revelación de hijos ilegítimos, relaciones lésbicas, infidelidades y cohechos, entre otros secretos, figuran en el plan que desplegará el candidato republicano para destruir a su contrincante demócrata, según la prensa gringa.
La revelación de hijos ilegítimos, relaciones lésbicas, infidelidades y cohechos, entre otros secretos, figuran en el plan que desplegará el candidato republicano para destruir a su contrincante demócrata, según la prensa gringa.
Por: Revista Jet-set10/8/2016 00:00:00

Trump no va a permitir que nada ni nadie se interponga en su ambición de convertirse en el cuadragésimo quinto presidente de Estados Unidos y por eso sus asesores más cercanos llevan meses escarbando en el pasado de Hillary y su familia, en busca de aspectos oscuros, hasta ahora desconocidos, que minen su credibilidad y honorabilidad ante la opinión pública.

El National Enquirer, que apoya abiertamente a Trump, asegura que el magnate se ha gastado 1.000 millones de dólares en el complot, con la ayuda de facciones muy acaudaladas que sienten una aversión acérrima por la esposa del expresidente Bill Clinton. “Con semejante chequera, nuestros operativos nos han permitido amasar volúmenes y volúmenes de evidencia que arruinarán las oportunidades de Hillary de convertirse en la primera presidenta de Estados Unidos”, le explicó al Enquirer un miembro de la campaña republicana. “En nuestro partido estamos ahora en función de atacar y tenemos todas las municiones. ¡Hillary no va a saber qué la golpeó tan fuerte!”, remató el informante.

Los conspiradores garantizan que tienen nuevas pruebas del mal manejo que le dio la candidata demócrata al ataque terrorista a la misión diplomática estadounidense de Benghazi, Libia, que dejó cuatro muertos, cuando era secretaria de Estado en 2012. Así mismo, dicen que le echarán más leña al fuego del escándalo de las cuentas de correo electrónico privadas a través de las cuales ella ventiló información del gobierno. Ahora, aseguran que por ese medio ella traicionó a Estados Unidos, al descubrir sus secretos militares a terceros, como lo sustentan las supuestas pruebas recaudadas por el FBI.

Ello es poco en comparación con el amplio informe de acuerdo con el cual, “Hillary y su esposo esconden más de lo que parece y Trump tiene pruebas impactantes”, le señaló la fuente al Enquirer.

En el momento más crítico de la campaña, los republicanos dicen que están en capacidad de demostrar los escarceos lésbicos de Hillary, pues localizaron a una veterinaria que atendía al gato de los Clinton cuando eran los inquilinos de la Casa Blanca, en los años noventa. Un día, narra la especialista, sorprendió a la entonces primera dama dándose un beso y a punto de tener sexo con otra mujer. De otro lado, los enemigos de la candidata hallaron una serie de grabaciones, tomadas por las cámaras de seguridad de la residencia presidencial de Camp David, en las cuales se ve a Hillary nadando desnuda con otra de sus supuestas amantes.

El equipo de Trump asegura tener una copia fidedigna del ingreso de Hillary a un hospital mental por el colapso nervioso que le ocasionó saber que Bill se había acostado con una joven durante la fiesta de su compromiso matrimonial. El novio se dio cuenta y no quiso casarse con ella.

Una de las más jugosas revelaciones es que una novia de la juventud del exmandatario, Dolly Kyle Browning jura que su hijo Anthony Pearson, de 35 años, no es de su excompañero sentimental, Paul Pearson, sino de Clinton, a quien lleva años pidiéndole que se someta a una prueba de paternidad, pero él no ha accedido.

Otra vieja amante del expresidente es Gennifer Flowers, quien saltó a la palestra en 1992, cuando la revelación del romance estuvo a punto de dar al traste con su primera aspiración a la Presidencia. Según él mismo lo contó, en ese momento autorizó a Flowers para decir la verdad sobre el affaire, pero los ayudantes de Trump anuncian que darán a conocer las grabaciones en las que colaboradores de Clinton le ordenan que lo niegue todo. Otros audios, afirman, dejan al descubierto que el propio político les ofrecía puestos en su gobierno a mujeres a cambio de que se acostaran con él.

Y no podía faltar el fantasma de Monica

Lewinsky, la practicante con quien Clinton tuvo una aventura sexual entre los muros de la Casa Blanca que casi le cuesta su destitución como presidente. Pues bien, los republicanos sostienen que sumarán un nuevo capítulo a la escabrosa historia, cuando publiquen el diario olvidado de Lewinsky, en el cual describe de modo sucinto cómo fue el amorío. Entre otros detalles, cuenta que estaba planeando quedar embarazada de Clinton y que a Hillary le pareció una “perra fría”.

La candidata demócrata y su marido tienen un acuerdo secreto de divorcio de 100 millones de dólares, según los autores del complot, en virtud del cual se comprometen a permanecer casados durante la campaña presidencial y si ella gana las elecciones, aunque él podrá seguir teniendo amantes. En caso de que Hillary pierda, la ruptura será inminente.

Trump le asestará el golpe final a su rival con el destape de otra grabación en la que su esposo hace un dudoso pacto con Loretta Lynch, la fiscal general de Estados Unidos: a cambio de liberar a Hillary de ir a la cárcel por el caso de su cuenta de correo electrónico, Lynch tendría garantizado su puesto durante su mandato. En fin, como dijo uno de los sabuesos de Trump, esto se va a poner cada vez más intenso a medida que avance la campaña.

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