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Donald Trump destruido por escándalos sexuales

Donald Trump destruido por escándalos sexuales

REVISTA JET-SET

La campaña presidencial del candidato republicano se cae a pedazos por la creciente lista de mujeres, en especial reinas de belleza, que lo acusan de conductas sexuales inapropiadas. No se había visto algo igual en la política estadounidense.
Por: Revista Jet-set.19/10/2016 00:00:00

La caja de Pandora de la lascivia de Donald Trump se abrió con la revelación de unas grabaciones de 2005 en las que le dice al presentador Billy Bush, primo del expresidente George W. Bush, que las mujeres lo dejan besarlas y tocar sus genitales apenas lo conocen, por el solo hecho de ser una estrella de la televisión y los negocios, justo cuando se disponía a propasarse con la actriz Arianne Zucker.

Se revelaba así una tendencia al abuso sexual que fue aprovechada por su rival en la contienda, Hillary Clinton, para dejarlo en evidencia ante el mundo entero. Trump se defendió diciendo que solo eran palabras dichas al calor de una charla de machos y enfáticamente aseguró que nunca las había puesto en práctica.

Bastó que dijera eso para que fueran apareciendo una tras otra mujeres que lo señalaban de actuar tal como él mismo lo describía en la escandalosa grabación (incluidos los Tic Tac para mejorar el aliento de los que habla en el audio). Al cierre de esta edición iban más de 12 y entre ellas se contaban, sobre todo, reinas de belleza de la época en que él era dueño de varios concursos, entre ellos Miss Universo, así como exempleadas y periodistas.

Una porción de su propio partido lo criticó duramente, incluido su candidato a la Vicepresidencia, Mike Pence. Otros le retiraron su apoyo, porque las grandes bases de la derecha americana son la moralidad y la familia, de manera que creyeron que seguir comprometidos con el magnate los dejaría como hipócritas y corruptos, según Tim Stanley, columnista de The Telegraph, de Londres. Para muchos está claro que no será presidente.

La puritana sociedad estadounidense empieza a hastiarse de un hombre que además de irrespetuoso con el sexo femenino habla sin ningún pudor de flirtear con mujeres casadas y de los méritos de los senos grandes, que llama cazafortunas a las esposas, que no oculta su atracción por niñas de 12 años y hasta ha dicho que su hija Ivanka es “a piece of ass” (que es atractiva sexualmente) y que de no ser por el parentesco la llevaría a la cama. Es poco probable que los gringos le permitan llegar a la Casa Blanca a un hombre tan truculento y que les recuerda a cada instante su doble moral.

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