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La esposa inmigrante de Donald Trump

La esposa inmigrante de Donald Trump

REVISTA JET-SET

Aunque no todo el mundo está seguro del triunfo del millonario, la modelo eslovena Melania Trump podría ser la primera mujer de un presidente gringo en haber posado desnuda.
Los Trump de fiesta en el Metropolitan Museum of Art, de Nueva York. Expertos en familias presidenciales aseguran que Melania sería la primera dama más bella y elegante desde Jacqueline Kennedy Bouvier. Pronto, ella se unirá a la campaña de su marido, para quien es su arma secreta.
Por: 10/9/2015 00:00:00
La campaña presidencial estadounidense está en su fase preliminar y ya arde por obra de Trump, el candidato más antipático e imprudente de que se haya tenido noticia en la historia reciente. Aún así, lidera las encuestas por la nominación del Partido Republicano, pese a su racismo y ataques contra los inmigrantes, sobre todo los mexicanos, y las mujeres. Pero de lo que pocos se han percatado es justamente de su debilidad por casarse con extranjeras de Europa Central que han llegado a su país tras el sueño americano: la checa Ivana Zelnícková, su primera esposa, conocida aún como Ivana Trump, y la actual, Melania, la tercera, de Eslovenia.
De todos modos, si el magnate de la finca raíz y figura de los reality shows triunfara en los comicios de 2016, Melania Trump batiría varios récords en la historia de las primeras damas de Estados Unidos. No sería la primera en haber sido modelo profesional, pues ya lo fueron Pat Nixon y Betty Ford, pero sí la primera en haber posado desnuda, como sucedió en 2000, cuando se destapó para la edición británica de GQ. El precedente lo marcó Carla Bruni, la mujer del exmandatario francés Nicolas Sarkozy, pero en un país tan puritano como Estados Unidos, donde la esposa del presidente es vista como un símbolo de la nación, ello no dejaría de ser escandaloso.
La señora Trump sería la segunda primera dama nacida fuera de Estados Unidos, luego de la inglesa Louisa Adams, eposa de John Quincy Adams, pero se destacaría como la primera venida al mundo y criada en una nación comunista, pues en 1970, cuando nació, su patria formaba parte de la extinta Yugoslavia. Estos datos han sido recopilados por Carl Anthony, experto en las esposas de los presidentes de la nación del norte, quien recuerda además que Melania figuraría como la primera primera dama en ser la tercera esposa de un mandatario y la segunda en haberse casado con un hombre divorciado, luego de Nancy Reagan.
Melanija Knavs, su nombre original, nació en el seno de una familia pudiente de Eslovenia. Su madre se movía en el negocio de la moda y eso le facilitó debutar en la pasarela a los 5 años. A los 16 hizo sus primeros anuncios publicitarios y a los 17 fue descubierta por Stane Jerko, un prestigioso fotógrafo de Liubliana, la capital, quien ahora la recuerda como reservada y consagrada también a sus estudios de arquitectura y diseño. 
En 1988, firmó su contrato inicial como maniquí en Milán, donde se cambió el nombre por Melania Knauss. Allí la redescubrió Paolo Zampolli, de ID Models Management, quien la llevó a trabajar en 1996 a Nueva York, donde su imagen se hizo popular en un aviso de cigarrillos Camel en Times Square y posó para catálogos de tiendas como Bergdorf Goodman. Dos años más tarde, en la Semana de la Moda, conoció a Trump en una fiesta en Kit Kat Club, el sitio in de entonces. Él, separado de su segunda esposa, Marla Maples, sintió amor a primera vista por la eslovena, quien no quiso darle su teléfono, pero le dijo que le anotara el suyo. A las pocas semanas lo llamó e iniciaron un romance que disparó la carrera de la modelo. Ella tenía 28 años y él 52, por lo que fue tildada de caza fortunas, rumor que desmintió en entrevista para The New York Times.
En 2005, su boda con Trump fue considerada la más cara de la época. Solo su vestido, de Dior, costó 200 mil dólares, mientras que el magnate le dio un anillo de un millón y medio de dólares. La fiesta, en Mar-a-Lago, resort de propiedad de él en Florida, contó entre sus invitados a la ex primera dama Hillary Clinton, posible contrincante del millonario en las próximas votaciones.
Hoy viven con su hijo Barron entre su lujoso apartamento de la Trump Tower, en Nueva York, recubierto de mármol de Carrara y oro, y su palacete versallesco en Palm Beach, al estilo de la realeza. Por ello, se cree que si el millonario conquista el poder, la Casa Blanca será poca cosa para su familia, que cuenta ya con sus propios jets, helicópteros, limusinas y muchos lujos más. Por eso no es raro que se diga que con la ostentosa Melania volverá la fastuosidad a la sede presidencial. “Será la primera dama más linda y elegante desde Jackie Kennedy”, afirman Pamela Keogh y Carl Sferrazza, también especialistas en familias presidenciales de Estados Unidos.
Según CNN, Melania, quien habla cuatro idiomas, es el arma secreta de Trump, por su belleza y glamour, y pronto empezará a hacer campaña con él. Fuentes cercanas a la también empresaria de joyas y productos para la piel, aseguran que ella sueña con su reinado en Washington y ya planea con minucia la celebración del triunfo y los bailes de posesión.

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