Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Daniel Samper Ospina “El humor es mi as bajo la manga”

Daniel Samper Ospina “El humor es mi as bajo la manga”

REVISTA JET-SET

El exdirector de SoHo acaba de lanzar su más reciente libro El as bajo la manga. Además, se enfrenta a un nuevo reto periodístico como director de Catapulta, la productora de Publicaciones Semana que realizará series animadas de sátira, cómics y libros.
Daniel recibió el premio de periodismo Simón Bolívar 2014 por la columna “Cien años de soledad para María Fernanda Cabal”, congresista a quien le dedico´ su triunfo en su cuenta de Twitter.
Por: 25/6/2015 00:00:00
La sensación que le quedó a Daniel Samper Ospina después de dejar la dirección de SoHo es la de una labor cumplida. En el sofá de su oficina, que más parece la sala de un apartamento de soltero, reconoce que se fue en el momento perfecto: “Antes de agotarme y agotar”. Aunque se queja de que cada vez tiene menos pelo en la cabeza, deja claro que está llena de proyectos. Ahora como director de Catapulta, la productora de Publicaciones Semana, se le mide al desafío de las nuevas realidades del negocio de las comunicaciones. Está en el proceso de juntar un equipo capaz de adecuar y expresar cada idea editorial en múltiples formatos, como series web, cómics y libros. Mientras revisa los pilotos de lo que será la versión animada de su anterior publicación Las aventuras de Pachito, uno de los políticos que más material le ha dado para sus escritos, Daniel habla del que acaba de lanzar al mercado: El as bajo la manga. 
¿Qué trae El as bajo la manga? –Es un símil entre la política y el juego de cartas. Más con Juan Manuel Santos como presidente, de quien dicen es un experto en póker. El as bajo la manga además es una alusión a la trampa, que también es parte inherente del mundo de nuestros políticos. El libro viene con una baraja, porque había que darles “juego” a personajes como Alejandro Ordóñez, que aparece como el crupier dispuesto a repartir, pero hacia la derecha; está Pachito Santos, con una leyenda abajo que dice: “Esta no es la carta de Uribe”; y naturalmente Roy Barreras en su papel de joker, la carta que sirve para cualquier palo, así como él mismo lo ha demostrado a lo largo de su carrera política.
¿Es una antología de las columnas que ha escrito en Semana? –Es un repaso a la historia reciente de Colombia contada con sentido del humor. Todo parte del divorcio entre Santos y Uribe; luego, el gobierno de Santos y el proceso de paz. Sin dejar a un lado la campaña presidencial con todo y hacker. De hecho, el libro contrató un hacker y publicamos en exclusiva algunas conversaciones privadas y chats entre Tutina y Santos. 
¿Solo hay espacio para los políticos en el libro? -El criterio de selección también buscó ampliar un poco el abanico para que cupieran cosas tan absurdas de la vida colombiana, como mi adicción a la pornomiseria por culpa del reality Protagonistas de novela, que como toda adicción me costó muchas neuronas. O el caso del mafioso Daniel Barreras, quien se cambió de nombre por el de Lucumí Popó para pasar inadvertido ante las autoridades. Eso demuestra el nivel tan miserable en el que están nuestros mafiosos y que se merecen su suerte. Porque cuando la policía vio el listado de personas que iban a pasar la frontera algo no les olió muy bien y montaron, lo que yo llamo “el operativo Lomotil... para no dejar suelto a Popó”.
¿Algún personaje que constantemente le dé material para escribir? –Angelino Garzón siempre ha sido una de mis grandes musas. Aparece en el libro en calidad de zarrapastroso, y luego de exzarrapastroso, cuando descubre que el dinero público sirve para viajar en primera. 
¿Cuándo fue la última vez que se encontró con Pacho Santos? –Probablemente fue en el estadio. Él saluda, es muy amable y educado. Cuando no está lanzando sus tesis de cómo salvar la educación colombiana electrocutando a los estudiantes, me parece que es una buena persona. 
¿Es difícil hacer sátira política en Colombia? –Con esta clase dirigente es relativamente fácil. Cuando se acerca el viernes, debo mandar la columna y no tengo tema, siempre acude algún político a mi rescate: aparece Uribe en crocs, encendiendo el país desde alguna parte; Santos recibe un premio con esmoquin anaranjado, o Angelino anuncia que se va a dejar la barba hasta que el América recobre su puesto en la primera división. A muchos les debo el poder pagar el colegio de mis hijas Guadalupe y Paloma.
Lo llaman el “kamikaze del periodismo”. ¿Cómo recibe ese calificativo? –Como una distinción porque sugiere que soy lo suficientemente independiente para no tener cortapisa a la hora de criticar a quien quiera, me suceda lo que me suceda. Escribo sin contemplar lo que pueda resultar en mi contra o de mi vida social. Quien escribe sátira política tiene la obligación de burlarse del poder y eso es lo que trato de hacer cada semana... como un kamikaze.
¿Cómo va su ONG, Calvos Sin Fronteras? –Ya casi es una realidad que busca reivindicar en la sociedad a las personas que estamos en situación de discapacidad capilar. Me preocupa que ya algunos oportunistas como Roy Barreras se han rapado para exigir su carnet. Pero vale la pena decirle que por lo pronto no hay descuentos para nada, ni cuentas burocráticas, que el hecho de pertenecer a la ONG no significa que una persona pueda reclamar puestos.
Le dedicó el libro a su esposa Claudia García. –Ella es muy paciente y me parece que lo mínimo que puedo hacer es dedicarle el libro. Le leo las columnas antes de mandarlas, y a veces logro terminar antes de que se duerma. Llevamos casi diez años de matrimonio: dos gobiernos y medio de Uribe.
Como lo ha hecho desde 2008, Daniel seguirá escribiendo su columna de Semana en la mañana, en su casa, después de ejercitarse durante 45 minutos y con un café muy caliente en la mesa. Nunca logró trabajar de noche en una sala de redacción y envidia a los periodistas que lo hacen. Hacer cada columna tiene su dosis de angustia y su técnica para manejar esa sensación es trabajar, obsesionarse, pensar todo el tiempo en cuáles elementos de la realidad pueden resultar involuntariamente divertidos y salir de su trance. Daniel Samper Ospina dice que el humor es su as bajo la manga y está convencido de que eso es lo único que le ayudará a seguir ganando sus partidas.

LO MÁS VISTO