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Celia de Birbragher, la bogotana premiada en ARCO

Celia de Birbragher, la bogotana premiada en ARCO

REVISTA JET-SET

La directora de la revista ArtNexus acaba recibir en ARCOmadrid, la feria de arte contemporáneo más importante de Iberoamérica, el Premio Especial A por impulsar la plástica latinoamericana. Celia recibió a Jet-set en su apartamento de Bogotá, que parece una galería, y reveló la fórmula para que un medio cultural sobreviva por 39 años.
Celia vive en Bogotá con su esposo León Birbragher. “Él bromea con que nuestro apartamento es para las obras de arte”. En el espacio predominan un cuadro de Luis Caballero; la escultura Río en la selva, de Eduardo Ramírez Villamizar, y la pieza Cortina de baño , de Óscar Muñoz.
Por: 12/3/2015 00:00:00
El nombre de Celia de Birbragher se remite, necesariamente, a las altas esferas del mundo del arte. Acaba de recibir el Premio Especial A en ARCOmadrid por su trabajo como directora de la revista ArtNexus, que fundó hace 39 años y circula, además de Colombia, en Latinoamérica, Estados Unidos y parte de Europa. 

El mayor logro de Celia ha sido mantener viva una publicación cultural por casi cuatro décadas. “Cuando le conté a León, mi esposo, que quería crear una revista de arte me dijo: ‘Hazlo, pero no cuentes con mi apoyo económico’, así que me tocó batallar por mi lado”. Desde entonces ha tenido que librar muchas guerras, una de las más fuertes fue la crisis financiera de 2008. “Desafortunadamente en Colombia las artes visuales no han sido una prioridad para el Gobierno, los recursos culturales están dirigidos a lo popular, que es importante, pero no lo único. Se tiene la creencia errada de que el arte es elitista, pero si uno va a Europa o a Nueva York ve las colas que hace la gente para entrar a una exposición”. 

Celia tiene una larga trayectoria como artista y coleccionista. “Empecé con estampillas porque mis primos lo hacían. En mi juventud cuando mis amigas compraban discos yo adquiría libros de arte”. En el Liceo Francés los profesores le ponían como tarea hacer dibujos de la historia universal, de ahí le cogió el gusto a la pintura. Estudió Bellas Artes en la Universidad de los Andes y en esa época comenzó a intercambiar obras con sus compañeros de clase. Los primeros cuadros que compró fueron un Beatriz González y un Luis Caballero, dos artistas de sus afectos. “Cuando Caballero se ganó la Bienal de Coltejer, con La cámara del amor, había dos figuras de un hombre y una mujer que no formaron parte del premio. Él le regaló una a Umberto Giangrandi, quien me llamó un día y me dijo que me la vendía por 10 mil pesos. Obviamente no tenía ese dinero y convencí a mi mamá de que me la diera de regalo de cumpleaños, de aniversario, etcétera. Cuando mi mamá fue a verla se asustó y me dijo: ‘Celia, ni siquiera tienes aspiradora en la casa’. Después de eso he tenido que comprar como cinco aspiradoras y el Luis Caballero todavía sigue colgado y lo he prestado para muchas exposiciones”, cuenta con humor.

Hoy desconoce el número de obras que tiene. “Prefiero no saber. Cuando empecé mi colección era muy joven y no contaba con el presupuesto de la familia. Mi hermana decía que yo compraba arte con la plata que sobraba del mercado”. En esa época adquiría piezas de artistas muy jóvenes que con los años se volvieron importantes. De las paredes de su penthouse en Bogotá cuelgan obras de Botero, Óscar Muñoz, Eduardo Ramírez Villamizar, Beatriz González, Luis Caballero y muchos otros más, cuidadosamente seleccionados. “Era el apartamento de mis padres y cuando murió mi mamá se lo compré a mis hermanos y lo restauré. Me gusta mucho porque, como es un edificio de los años setenta, tiene esos espacios generosos de esa época y una vista increíble a la ciudad. Mi esposo dice que el apartamento es para las obras de arte”. 

Afortunadamente, dice Celia, a León también le gusta la plástica. “Nosotros nos casamos muy jóvenes y la única condición que le puse fue que me dejara terminar mi carrera”. Hoy viajan juntos a las bienales y ferias, donde se pasean con su medida elegancia. “Visitar exposiciones es parte del entrenamiento que se debe tener en este trabajo. Uno de mis grandes placeres es descubrir artistas jóvenes o ver obras nuevas de quienes ya conoces y admiras”. 

Su gusto es amplio aunque se inclina por el arte abstracto y el político comprometido. Ya tiene varias obras en la mira para comprar aunque prefiere ir con cautela. “Un día hablando con Sam Keller, director de ArtBasel Miami, le pregunté cómo se sentía de que en Miami hubiera 22 ferias de arte y él me contestó: ‘Es como cuando uno va a un restaurante, mira el menú y se antoja de muchas cosas pero no se come todo’. Con el arte pasa igual, hay muchos cuadros que uno quisiera comprar, pero tiene que escoger lo que le alcanza con el presupuesto”. 

Celia es además la gestora del proyecto artístico de los Estudios Las Nieves, una vieja edificación de siete pisos, en el centro de Bogotá, que alberga los talleres de 13 pintores y escultores. Señala que Colombia pasa por un muy buen momento artístico: “Tenemos una tradición desde la época prehispánica, a pesar de que no la queramos ver. Lo que pasa es que ahora se ha visibilizado más”. Una muestra es el fenómeno de Óscar Murillo: “Es un artista con talento, de hecho tuve la oportunidad de ver las primeras adquisiciones que hizo Saatchi de su obra y eran muy buenas. Aun así me parece peligroso cuando a alguien tan joven le inflan los precios. El valor debe corresponder a la trayectoria del artista y no a un fenómeno comercial. Ojalá no le hagan daño”. De los jóvenes colombianos destaca el trabajo de Miler Lagos, Mateo López, Gabriel Sierra, Manuel Calderón, Ícaro Zorbar, Luis Hernández Mellizo, Kevin Mancera y Máximo Flórez. 

Celia Sredni de Birbragher es hija de judíos y de esa religión aprendió la generosidad. “Mi mamá siempre me decía que no es suficiente con ser religioso, hay que ser bueno y ayudar al prójimo”. Con esa premisa creó la Fundación ArtNexus que tiene un centro de documentación con una colección de más de 60 mil libros de arte clasificados. Ahora su deseo es abrir una hemeroteca. “Tengo muchas revistas, soy la única en Colombia que tiene la colección completa de Parquet, y me gustaría compartir ese material con la gente”. 
El próximo año ArtNexus cumple 40 años en el mercado y Celia, como ya es costumbre, seguirá batallando para dar a conocer el arte latinoamericano.


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